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El formato del corto no está hecho para la televisión ni para el
cine, demasiado breve para que los canales lo compren, para
organizar una noche a su alrededor o para colocarlo después del
noticiero de las 9. Los cortos siempre se han movido en un ambiente
diferente, eran tarjetas de presentación para nuevos cineastas,
pequeñas sesiones privadas de los directores, breves ensayos en
certámenes internacionales. Por eso mismo y por el bajo presupuesto
que significa hacer un corto los nuevos directores se permitieron
experimentar con el lenguaje, con la técnica, afinando sus
habilidades para el momento en que llegue su primer largometraje. Y
nosotros, el público, siempre nos quedábamos fuera del ciclo de vida
de un corto.
Pero llegó Youtube, Google Videos, Dailymotion, Metacafé y muchas
otras páginas de video streaming, y un medio nuevo se creó de la
nada. Ahora los cortos tienen a su disposición al público ideal.
Acostumbrados a devorar filmaciones amateur, trailers, escenas
copiadas de televisión, intercambiar links, publicar novedades,
seguir directores o escritores; el público pendiente de Youtube ya
está preparado más que nunca para la llegada con fuerza del
cortometraje. Es ahora el momento en el que los cineastas tienen que
aprovechar.
El primer fenómeno importante que ya empezamos a ver es que se
empiezan a recuperar cortometrajes de grandes directores. Los cortos
de Quentin Tarantino My Best Friend Birthday, de Alex de la Iglesia
Mirindas Asesinas, del reciente nominado a los Oscares Javier Fesser
El secdleto de la tlompeta, del aclamado Woody Allen: Sounds from a
Town I Love o de Lars Vond Trier: Nocturne, están disponibles con
una breve búsqueda en youtube o en otro servicio similar.
El segundo paso que también ya se puede apreciar es el inicio de los
concursos dedicados directamente al mundo del corto como el español
No todo film fest y un largo etcétera que busca reunir a directores
profesionales y amateurs alrededor de la producción de estas breves
obras de arte.
El siguiente paso vendrá de la mano de los directores que empiezan a
presentar sus obras para la web, ya sea para hacerse conocer, para
probar nuevas técnicas o nuevas historias o simplemente porque
quieren contar algo. Para que esto se desarrolle los concursos
internacionales de cortometraje tendrán que suavizar sus reglas ya
que por el momento muchos de ellos no permiten que sus participantes
hayan sido promovidos por Internet.
El siguiente paso para el mundo del cortometraje, dentro de lo que
mi visión alcanza, vendrá de la mano de aquellos directores que no
sólo presentan sus cortos en Internet, sino que los produzcan
pensados desde un principio con este objetivo y utilizando las
herramientas del medio: Proyectos colaborativos, redes virtuales de
discusión y opinión e incluso directores colectivos realizando una o
muchas obras comunicadas entre si.
Dentro de este fenómeno ya tenemos a realizadores como M dot Strange
quien actualmente tiene un largometraje en Sundance, pero que
realizó toda su obra hasta el momento en Youtube utilizándolo no
sólo para presentar sus cortos, sino que habla y filma en un idioma
visual que su público le resulta familiar y cercano.
En Bolivia, donde la cuota de pantalla para el cine nacional es muy
pequeña, y los medios para hacer conocer los cortometrajes mínima,
así como el dinero para la promoción; es en Youtube donde pueden
encontrar un aliado importante. Fuera de empezar a dar a conocer a
directores nuevos que no tienen el apoyo necesario para realizar
largometrajes, a contar historias breves, a publicar ejercicios
actorales o de dirección de escuelas de cine y de carreras de
comunicación, Youtube es una forma fácil, barata y eficiente para
que fuera de Bolivia se empiece a conocer el cine boliviano.
Como dije al principio, estamos de buenas noticias para el mundo del
cortometraje. Internet está hecho a su medida y cada vez se sentirá
más comodo en éste. Mientras tanto, nosotros continuaremos
enviándonos y publicando videos virales, llenando la red videos, y
de música y de historias. |
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