Banco BISA
Diario Digital Correo del Sur

Ñaupa Pallay, la artesanía como forma de vida

28 Agosto 2018REDACCIÓN CAPITALES
Juan Carlos Laime enseña un textil jalq'a con tintes naturales. CAPITALES

Juan Carlos Laime enseña un textil jalq'a con tintes naturales. CAPITALES

Juan Carlos Laime asume que sus clientes son extranjeros. Pocos bolivianos suelen comprar textiles, aquellos que le han dado sustento prácticamente toda su vida, dividida entre la tradicional feria de Tarabuco y la tienda Ñaupa Pallay (ñaupa=viejo y pallay=tomar de la tierra, en quechua) ubicada en la zona de La Recoleta.

No es jalq’a ni yampara, las culturas con las que ha trabajado desde que llegó a Sucre. Es aimara: nació en el distrito indígena de Challapata, ubicado en la provincia Abaroa del departamento de Oruro, donde sus padres le enseñaron a tejer en el telar. Su madre murió cuando tenía 12 años; llegó la madrastra, su padre lo hizo a un lado y la vida como huérfano se le tornó complicada, según confiesa. Tenía estudios básicos cuando a los 15 años empezó a trabajar. Con los conocimientos aprendidos en el seno del hogar donde creció con sus vestimentas típicas, decidió enfocarse en la artesanía.

Llegó a Sucre y, en el periodo previo a la actual administración del presidente Evo Morales, se dio cuenta de la demanda de textiles de las culturas jalq’a y yampara, sobre todo por parte de turistas estadounidenses. El negocio iba bien y decidió buscar operarios en las comunidades, donde había necesidad porque pocas personas encontraban trabajo en las ciudades.

Un panorama cambiado

Llegó a trabajar con 30 operarios en comunidades de cada cultura, a quienes pagaba por trabajo terminado que luego él revendía, lo mismo que los textiles que elaboraba.

Este panorama ha cambiado. Ahora, más gente de las comunidades se asienta en la ciudad y ya no quiere tejer. Gana más en otros oficios.

Por ejemplo, en la construcción, una persona puede ganar 150 bolivianos por día; al mes, hasta Bs 4.000, por lo que la oferta de 2.000 a 3.000 bolivianos a cambio de un trabajo en el telar, que a veces lleva dos meses, no convence.

Un textil jalq’a con tintes naturales, de 50 por 90 centímetros, puede costar más de Bs 3.000, tras dos meses de trabajo.

Pocos valoran el esfuerzo. Él tejió hasta que el cansancio de los ojos le dio la alerta y decidió priorizar la salud, otra de las razones, al margen de la económica, que hizo que muchos dejaran el oficio.

Ahora solo vende, pero asegura que no es un mero comerciante que conoce lo que ofrece. Trabaja con diez operarios, cinco de la cultura jalq’a y otros cinco de la yampara, y de ellos solo uno se inclina por el tejido de los textiles que demandan semanas y hasta meses en su elaboración; el resto prefiere trabajos pequeños.

Además, los trabajos ya no salen como antes y no tiene de dónde pagar a los artesanos que contrata en las comunidades, asegura.

Una cuestión política

Laime se declara molesto por la mala relación entre los gobiernos de Bolivia y Estados Unidos. “Si va a estar (de) enemigo con otro país, nunca vamos a salir de la pobreza; en ese punto se equivoca”, se queja sobre la postura del presidente Morales.

Agrega que ahora los turistas norteamericanos —que eran los que más consumían— tienen más dificultades para ingresar y el impacto no solo lo sienten los artesanos, sino los hoteleros, los taxistas y muchos otros rubros.

En general, las autoridades no cumplen las ofertas políticas que hicieron durante las campañas electorales, recuerda. Duda de que se recupere la cultura, tal como pregona el Gobierno, y pone su propio ejemplo: sus hijos ya no trabajan en el telar y, como no hay retorno en los ingresos, tampoco se sienten movidos a seguir sus pasos.

A la espera de tiempos mejores

Prefiere no precisar el capital destinado en el alquiler de su tienda, y hace notar que las chompas, bufandas, mantillas y los pequeños adornos no representan gran inversión.

Tampoco vende muchos textiles por la escasa demanda y la cercanía del museo ASUR (Antropólogos del Sur Andino), cuyo trabajo respeta, aunque él asegura que en su caso no necesitó asesoramiento porque todo se lo enseñaron su madre, antes de morir, y su padre, antes de desvincularse de él.

Ya lleva una década en la tienda, donde recibe a turistas que deciden salir del centro, y todos los fines de semana viaja a Tarabuco para la feria dominical. Es posible encontrarlo en alguno de estos dos sitios o también en cualquier otro donde considera conveniente mostrar sus artesanías, a la espera de tiempos mejores.

Las cifras de Ñaupa Pallay

10 años tiene Ñaupa Pallay, la tienda de artesanías ubicada en la plazuela de La Recoleta.

05 bolivianos cuesta el producto más económico, un cuadernillo de notas con tapas duras de aguayo.

03 mil bolivianos cuesta un textil con tintes naturales de la cultura jalq’a. Su elaboración tarda dos meses.

10 operarios son requeridos por Juan Carlos Laime: 5 de la cultura jalq’a y 5 de la cultura yampara.

60 operarios, 30 de cada cultura, llegaron a trabajar con él hace más de una década.

08 miembros tiene la familia del artesano: seis hijos, su esposa y él. Todos colaboran en el trabajo.

02 horas —en promedio— vende Laime a mediodía, todos los domingos, en la feria de Tarabuco.

15 artesanos, entre ellos Laime, están en proceso de conformar la asociación de tejedores Pachamama.

 

  • 131 veces leída
  • Capitales
  • Ñaupa Pallay, artesanía
Congreso TCP
Arca de Noé

Especial: 6 de Agosto

Especial: 6 de Agosto

Suplementos: Mundial 2018

Suplementos Mundial 2018Suplementos Mundial 2018

Especiales: 25 de Mayo

Especial: 25 de MayoEspecial: Exploración sin límitesEspecial: Leyendas de Sucre

Suplementos



Editora Canelas del Sur S.R.L.

Correo del Sur © 2018
Todos los derechos reservados

Contáctenos

Dirección:

Calle Kilómetro 7 No. 202
Casilla Postal 242, Sucre - Bolivia

Teléfonos:

Piloto: +591 4 6461531
Comercialización +591 4 6458178

Correos electrónicos:

Redes Sociales

Síguenos en:

ROOTCODE
Sistema de Gestión de Diarios Digitales v1.9.9
Desarrollado por ROOTCODE