Banco BISA
Diario Digital Correo del Sur

El volador

08 Octubre 2018Germán Araúz
El volador

El volador

El libro Cuentos reunidos, de Germán Araúz Crespo, reconocido periodista y crítico cultural, se presentó la anterior semana en el Centro Cultural de España en La Paz.

Se trata, como el título lo dice, de la recopilación de la producción cuentística del autor paceño: 23 relatos de los cuales 15 habían sido publicados en 2002 en su hasta ahora único libro de ficción Crónica secreta de la guerra del Pacífico. El resto, son piezas inéditas o publicadas en antologías, revistas y suplementos a lo largo de las tres últimas décadas.

En la presente edición de Puño y Letra publicamos “El volador” uno de sus textos más destacados, gentileza de 3600, la edißtorial que corre con la edición de esta obra.

 

 

ubías por el sendero que solo tú y el Trapo conocían. Lo llevabas sobre la cabeza, cuidando que no arrastrara la cola y sintiendo sus orejas jugar con tu pelo. El Trapo, que iba a tu lado, se adelantaba a ratos como si te exigiera mayor apuro. Parecía más impaciente que tú por verlo volar.

Hacía mucho que soñabas tenerlo. Si hasta imaginabas al viento apartando las nubes solo para que él pudiera elevarse sereno y bello. Tenía que ser el mejor de los que tú hubieras podido hacer. En el barrio decían que nadie lo hacía mejor. Por eso, en tiempo de voladores, todos te encargaban uno. También venían de calles aledañas y hasta de la Perú. Pero este tenía que ser el más lindo de todos y, cuando el tío Juvenal te dejó una propina, corriste a comprar el mejor papel, la mejor caña y el hilo más resistente. Elegiste los colores más vistosos y hasta hiciste cuidadosamente un modelo para no equivocarte. Largas la cola y las orejas para que jueguen con el viento. Exacto el “tino” para que no “cabecee”. Lo ibas armando despacio y, ni siquiera le permitiste al Trapo para que se acercara a oler el engrudo o lamerte la cara.

Al fin lo terminaste. Solo quedaba probarlo. Entonces, pensaste en el cerro. En la calle o en la canchita no convenía, hay muchos cables. El cerro se alza alto como una iglesia detrás de tu casa. Tu madre nuca quiso que subieras allí, juraba que si lo hacías te molería a palos. Sin embargo, junto con el Trapo, te ibas todas las tardes a contemplar la ciudad. Te gustaba cuando las sombras empezaban a invadir las callecitas, primero, las avenidas, después. Y allá en el horizonte, justo frente a ti, el sol estallando. Manchando con sangre al cielo. Abajo, la ciudad inclinándose ante las sombras. Sí, a pesar de tu madre, no había un lugar mejor para probarlo.

Recién al llegar a la cima, te diste cuenta que no corría nadita de viento. ¡Qué mala chicha! De todas maneras, trataste de remontarlo. Era grande y pesado. Te sentaste en una piedra. Estabas apesadumbrado. Frente a ti el terreno pedregoso. Más allá, una pequeña pendiente, pero el terreno estaba limpio y era llano, corriste al verlo entusiasmado. Sí, había espacio suficiente para darle un buen impulso. Bastaría una carrerita.

Empezaste a correr. Casi ni rozaba el suelo. Lo veías remontarse elevando la nariz, llevando sus orejas hacia atrás y la cola viboreaba lentamente. Qué hermosa estampa, tu entusiasmo aumentaba conforme él cobraba altura. Era como si a través del hilo te embriagara con la hermosa sensación de volar. Los ladridos del Trapo se perdían en la maraña de tu alegría. Hasta que de pronto te sentiste como empujado hacia arriba. Como si el cielo te absorbiera. Entonces, sin proponértelo, lo largaste. Luego lo viste subir rápidamente hacia un espacio sin fondo.

No lo viste al Trapo frenar su carrera justo al borde. No lo viste al Trapo mirar asombrado cómo el volador se te iba de las manos. No lo viste buscar el sendero que solo tú y él no más conocían. No lo viste bajar desesperado… hecho una bolita… casi cayendo.

 

Tres escritores sobre Araúz

Jorge Suárez:

“Un autor que ha logrado un desarrollo conceptual: escribe muy bien, analiza y sigue desarrollando su literatura narrativa. Ha producido muchos otros textos que yo he tenido oportunidad de conocer porque somos muy amigos. Él empezó tarde, pero igual alcanzó una maduración extraordinaria (…)”.

Mauricio Souza:

“Son numerosos los registros que escuchamos en estos cuentos: el rumor colectivo, la observación eficiente, la confesión, el monólogo. Hay en ellos la atención a formas de decir y de bromear, aunque –como sugerimos– esas fidelidades no se exhiben per se, no ocupan el lugar de la inevitabilidad de la fábula. En varios, de hecho, se inscribe una primera persona, singular o plural, que colecciona frases y giros y los apunta, con cariño. Como si la narración se estructurara por acumulación –directa o referida– de frases, tonos, dicciones, opiniones”.

Jaime Iturri:

“Los cuentos del Machi Mirón, alias Germán Araúz, son relatos de la cotidianidad, del andar por caminos de todos los días. Sobresalen de ellos los que llamaría cuentos de oficina, y por tanto una radiografía de lo que, parafraseando al poeta Arthur Rimbaud, calificaríamos como “una temporada en el infierno”.

 

Germán Araúz Crespo en breve

(La Paz, 1941) Periodista y crítico cultural durante tres décadas. Compatibilizó su oficio de cronista, redactor y editor con la vocación de cuentista, revelada a la luz del mítico Taller del Cuento Nuevo de Jorge Suárez. Por muchos años difundió sus relatos en revistas, suplementos y antologías, y en 2002 publicó su único libro de ficción: Crónica secreta de la guerra del Pacífico (Correveidile). Luego publicó las crónicas Yo soy. Historias de vida (2006).

“Los cuentos de Germán Araúz –queremos decirlo de entrada– dejan (algunas) certezas que pueden evidenciarse como las claves de una obra breve pero consistente: es un diestro narrador que domina tanto el manejo del lenguaje como un estilo propio muy peculiar e identificable; en su estro se percibe claramente un par de constantes en cuanto a escenarios-ambientes-temáticas –con sus variaciones, claro está–: lo urbano y lo rural, los personajes campechanos provincianos y los burócratas duchos e infames; la primera persona intimista, directa y la voz narrativa omnisciente, aunque casi nunca ajena del todo a la trama”, dice la Editorial 3600.

  • 343 veces leída
  • PuñoyLetra
  • volador, Germán Araúz
Arca de Noé

Portada Deporte

Portada Deporte El Rayo - 20181008

Especial: 6 de Agosto

Especial: 6 de Agosto

Suplementos: Mundial 2018

Suplementos Mundial 2018Suplementos Mundial 2018

Especiales: 25 de Mayo

Especial: 25 de MayoEspecial: Exploración sin límitesEspecial: Leyendas de Sucre

Suplementos



Editora Canelas del Sur S.R.L.

Correo del Sur © 2018
Todos los derechos reservados

Contáctenos

Dirección:

Calle Kilómetro 7 No. 202
Casilla Postal 242, Sucre - Bolivia

Teléfonos:

Piloto: +591 4 6461531
Comercialización +591 4 6458178

Correos electrónicos:

Redes Sociales

Síguenos en:

ROOTCODE
Sistema de Gestión de Diarios Digitales v1.9.9
Desarrollado por ROOTCODE