Cachimayu en Monteagudo
LA COMUNIDAD
DEL OLVIDO

CHUQUISACA

CACHIMAYU, AISLADA Y OLVIDADA

NO CUENTA CON SERVICIOS BÁSICOS, TAMPOCO CON ATENCIÓN MÉDICA Y MENOS CON SEÑAL DE TELEFONÍA CELULAR. LA MIGRACIÓN AFECTA A ESTE POBLADO DEL MUNICIPIO DE MONTEAGUDO, DONDE 55 FAMILIAS VIVEN COMO PRODUCTORES GANADEROS, PERO CADA VEZ SON MENOS.
Cachimayu

En el extremo sur del municipio de Monteagudo, provincia Hernando Siles del departamento de Chuquisaca, yace silenciosa y pujante una comunidad centenaria denominada Cachimayu, perteneciente al cantón Fernández.

Distante a casi 500 kilómetros de Sucre, Cachimayu podría desaparecer en pocos años si continúa aislada de todo el departamento. No cuenta con acceso caminero; tampoco con los servicios básicos y menos con algún servicio de salud.

Sus orígenes datan de comienzos del siglo pasado, cuando campesinos y productores de poblaciones y comunidades aledañas comenzaron a asentarse en dicha zona debido a sus grandes dotes de tierra fértil.

Máximo Villalba, productor ganadero, nació en esta comunidad y no pasa por su mente abandonarla, aunque las condiciones no están dadas para personas adultas mayores quienes tienen al caballo como único medio de transporte para llegar al centro de salud más cercano.

"Yo soy un querendón de mi tierra, nací en Cachimayu y no pienso irme a pesar de las dificultades. Vivimos aquí una mayoría de personas mayores, porque los jóvenes se fueron ya que aquí sin servicios básicos, sin carretera y sin salud no hay futuro", lamenta Villalba.

EN LOS BUENOS TIEMPOS

A través de la historia oral de sus antecesores, los cachimayeños recuerdan que, en su mejor época, este lugar estuvo poblado por más de 700 habitantes provenientes de un centenar de familias, casi todas dedicadas a la producción agrícola y ganadera.

Ahora, la tendencia apunta a que su población se reduzca aún más. Un censo realizado por ellos mismos revela que actualmente las familias llegan a 55. El 70% de la gente se dedica a la producción ganadera, tanto vacuna como porcina.

"Nos dedicamos a la ganadería y la agricultura. Hay años buenos y malos; este año, por ejemplo, tuvimos pérdidas por las lluvias que se llevaron alambrados, deslizamiento de terrenos y sembradíos tapados. El ganado, gracias a Dios, nos ayuda mucho, aunque los precios bajaron demasiado los últimos años", comenta Teodosio Crespo, otro ganadero, cuya casita de adobe y madera está al ingresar a la comunidad.

LA MIGRACIÓN

La población estudiantil también sufrió las consecuencias de la migración. De más de 100 niños, ahora apenas llegan a la veintena, según pudo evidenciar CORREO DEL SUR, que llegó a este sitio luego de 36 horas de viaje en bus, motocicleta y una caminata de casi cuatro horas.

¿Por qué migran? Aunque cueste creer, Cachimayu es un poblado que carece de servicios básicos. Tampoco tiene un centro médico, y menos señal de telefonía celular e internet.

A ello se suma el principal factor que hace que los cachimayeños dejen su pueblo natal: la falta de acceso caminero.

UNA FAMILIA

La realidad de la familia Álvarez-León es una clara muestra de la migración debido a las profundas carencias.

"Yo tengo siete hijos: uno recién salió profesional y los otros están estudiando. Tres están en la universidad, uno sale bachiller este año y los otros están en el colegio, lejos de aquí. No tenemos carretera, no hay agua, no hay luz, no hay atención médica ni podemos llamar por teléfono. Estamos abandonados de nuestro municipio", dice Natividad León, una madre viuda que además es la máxima dirigente de la comunidad.

Su esposo, Juanito Álvarez, murió hace unos años de manera repentina, probablemente aquejado por el mal de Chagas.

Montada en su caballo, Natividad nos atendió gentilmente cuando caía la noche en pleno bosque cachimayeño

70%

  • de los comunarios de Cachimayu son ganaderos. También son productores agrícolas, aunque en menor cantidad, para el autoconsumo, debido a que no hay forma de sacar sus productos.

Autoridades de Monteagudo alegan deuda de Huacareta

Las autoridades municipales de Monteagudo lamentan que hasta ahora exista una deuda económica por parte de Huacareta, justamente, para abrir el camino hacia la comunidad de Duraznitos, que pertenece a este municipio vecino.

A decir del alcalde interino de Monteagudo, Marco Antonio Rioja, mientras no se resuelva la deuda, no se pueden realizar inversiones en un municipio vecino. No obstante, no descarta hacer algún otro tipo de convenios.

"Pese a que hay una deuda pendiente, no descartamos que haya un acuerdo entre las alcaldías de Monteagudo, Huacareta y el Servicio Departamental de Caminos a través de la Gobernación. Saliendo por Duraznitos se vincularían directamente con las poblaciones de Uruguay y Huacareta, de donde también pueden llegar a Tarija, pero también a Monteagudo y Sucre", dice Rioja.

Sin embargo, la Alcaldía tiene proyectado conectar vialmente a Cachimayu con algunas comunidades dentro del municipio de Monteagudo, en este caso, por Los Arcos y Rodeo, que lo vincula directamente con Monteagudo sin ingresar a territorio de Huacareta.

El secretario general de la Alcaldía de Monteagudo, René Herrera, reconoce que se descuidaron los trabajos de acceso caminero en dicha zona. Arguye que la maquinaria municipal estuvo abriendo rutas en otras comunidades para instalar antenas de comunicación.

"Nuestro alcalde (Ronald Aramayo) se ha comprometido a enviar una oruga para que trabaje en el cantón Fernández, donde se encuentra el municipio de Cachimayu. Los trabajos ya se están realizando y el objetivo es unir a esta comunidad con Los Arcos, Chaco Bañado, Rodeo, Azurduy y Monteagudo", agrega Herrera.

Sin embargo, los comunarios lamentan que la ruta Cachimayu-Los Arcos sea muy accidentada y más lejana. Por eso su vinculación comercial y familiar con la comunidad de Uruguay, perteneciente al municipio de Huacareta.

Camino Cachimayu-Tapecua

Apertura de camino Cachimayu-Tapecua

La población de Cachimayu demanda desde hace años la construcción de un acceso caminero con la comunidad de Tapecua, para garantizar su transitabilidad por la excelente estabilidad de su plataforma.

Los vecinos lamentan que la ruta entre Cachimayu (Monteagudo) y Duraznitos (Huacareta), habilitada hace cuatro años, haya durado apenas unos meses. Tras la primera lluvia de 2015, el tramo fue interrumpido por varios derrumbes. Fue en la gestión del alcalde monteagudeño Ricardo Zárate. El resultado, hoy, es un accidentado camino de herradura.

Para los cachimayeños, la única forma de detener la migración y evitar la desaparición de su comunidad es la apertura de un nuevo camino, con lo que además mejorarían las condiciones de vida de sus habitantes.

"Ustedes han visto con sus propios ojos que solo quedan restos de la ruta hacia Duraznitos, que ahora casi no nos sirve de nada porque incluso cuando llueve quedamos encerrados e incomunicados. Es una pena que saquemos a los enfermos a puro hombro. Por eso exigimos que se haga la ruta por Tapecua", sostiene el exdirigente David León, quien se convirtió en nuestro guía durante dos días.

¿Cómo llegar a Cachimayu?

Para llegar a Cachimayu se debe recorrer una distancia aproximada de 500 kilómetros desde Sucre. Primero hay que ir a Monteagudo en bus, luego continuar hacia la población de Huacareta en otra empresa de transporte y posteriormente proseguir hasta la comunidad de Uruguay. De ahí se toma un servicio de transporte en motocicleta hasta la comunidad de Duraznitos, y, por último, se debe caminar aproximadamente cuatro horas.

¿Cómo llegar a Cachimayu?
Sedcam: no hay voluntad de las alcaldías

Sedcam: no hay voluntad de las alcaldías

El Servicio Departamental de Caminos (Sedcam) realizó dos perfiles de proyecto para rehabilitar la ruta antigua entre Duraznitos y Cachimayu, así como la nueva apertura de camino entre Tapecua y Cachimayu.

"Es trágica la situación de Cachimayu, por eso hemos enviado técnicos a la zona para que hagan dos estudios o alternativas para solucionar la falta de acceso caminero", respondió de inicio el director del Sedcam de Chuquisaca, Grover Urquizo.

"El primer problema con el que tropezamos es que los tramos son municipales, por tanto, están involucrados los municipios de Monteagudo y Huacareta. Es necesario hacer un convenio tripartito, pero ahí tiene que haber voluntad de los municipios, que en ningún momento ha habido", agregó, en declaraciones a CORREO DEL SUR.

Los cachimayeños consideran que la falta de voluntad de las autoridades municipales es la principal dificultad para resolver el problema caminero. Los comunarios incluso llegaron hasta las puertas de la Alcaldía de Monteagudo para pedir, de rodillas y con velas en mano, atención a sus necesidades. Hasta la fecha, sus solicitudes no han sido atendidas.

Cachimayu continúa aislada y olvidada.

LAS FRASES


  • Máximo Villalba

    "Daremos contraparte"

    "Yo estoy muy de acuerdo en conversar con la Gobernación para que dispongan maquinaria del Sedcam y nosotros podamos dar nuestra contraparte para abrir el camino Tapecua-Cachimayu".

    Máximo Villalba. PRODUCTOR GANADERO

  • Eulalia Vallejos

    "Voy en caballo"

    "Una vez cada dos semanas salgo a Uruguay a abastecerme de productos para la casa. Voy en caballo y en partes caminamos porque no hay camino. Por eso pedimos camino carretero; que haya ese camino y habrá todo lo demás".

    Eulalia Vallejos. PRODUCTORA GANADERA

  • Herlan Álvarez

    "Mienten y mienten"

    "Lo que más necesitamos es el camino carretero Tapecua-Cachimayu. Las autoridades se comprometen a venir, pero no llegan. Mandan técnicos, ponen estacas y nada más. O sea, gastan en vano. Mienten y mienten".

    Herlan Álvarez Segovia. PRODUCTOR GANADERO

  • Natividad León

    "Cuando nos enfermamos"

    "Ya que Monteagudo no nos quiere escuchar, esperamos que la Gobernación haga algo. Ojalá nos oiga para tener un camino más estable, incluso para que lleguen las ambulancias cuando nos enfermamos. Yo personalmente entregué una carta al Presidente en Añimbo, pero hasta ahora nada".

    Natividad León. DIRIGENTE DE CACHIMAYU

  • Majín Barrero

    "Se han olvidado"

    "Mis hijos estudian en Uruguay. Vienen a visitarme los fines de semana, pero con una carretera ellos podrían vivir aquí y sacaríamos todos los productos para vender. Pero al parecer Cachimayu no pertenece a Bolivia; se han olvidado totalmente".

    Majin Barrero. TRABAJADOR VAQUERO

  • Marco Antonio Rioja

    "La posta de salud"

    "La posta de salud más alejada de Monteagudo está en Los Arcos, que abastece a Cachimayu, pero el principal problema es que las comunidades están muy dispersas. Sin embargo, estamos trabajando para que el camino Los Arcos-Cachimayu se concrete".

    Marco Antonio Rioja. ALCALDE (A.I.) DE MONTEAGUDO

  • Majín Barrero

    "El hombro del hombre"

    "No entran las ambulancias, aquí la única ambulancia es el hombro del hombre".

    Faustina Segovia López. COMUNARIA

CACHIMAYU: EL CALVARIO DE LOS ÁLVAREZ-SEGOVIA

FAUSTINA PERDIÓ A UNO DE SUS HIJOS DE MANERA REPENTINA, OTRO ESTÁ INVÁLIDO DESDE LOS NUEVE AÑOS, TIENE ADEMÁS UNA HIJA QUE NO RETORNA A CASA HACE DÉCADAS, Y SU ESPOSO SE INTERNA EN LA SELVA Y NO PUEDE CON EL ALCOHOL.
Familia Álvarez

Con un hijo fallecido y otro inválido desde los nueve años por impacto de bala; una hija “perdida” y la reprimenda constante del esposo... estos son algunos de los golpes de la vida que debe superar día a día Faustina Segovia López, una valiente madre de familia de Cachimayu que pide por mejores tiempos para su comunidad, perteneciente al municipio de Monteagudo.

Faustina (71) llegó a Cachimayu a sus 17 años y al poco tiempo se casó con Benigno Álvarez Villalba. Tuvieron cuatro hijos: Juanito, María Luz, Hugo y Herlan Álvarez Segovia.

La primera desgracia llegó a la familia hace más de tres décadas, cuando Hugo apenas tenía ocho años. Quedó malherido por un impacto de bala en la cabeza. Un confuso accidente mientras jugaba con otros niños en la comunidad de Rodeo, donde había ido de vacaciones, terminó en tragedia.

Su madre se enteró del suceso en Cachimayu a través de un médico que hacía un recorrido por la zona. Desde aquella vez, Faustina vive el peor de los calvarios ya que la falta de comunicación caminera le ha llevado a penurias inimaginables, como viajar llevando a Hugo en caballo hasta la población de Uruguay, para luego buscar atención médica en Azurduy y Sucre, sin tener resultados positivos.

Hugo, postrado en la cama, ahora tiene 43 años. La mitad de su cuerpo está inmovilizado. Su alimentación y cuidado personal dependen de otras personas.

"Antes se sostenía, ahora está paralizada la mitad de su cuerpo, incluido su brazo y su pierna. Habla un poco cuando se enoja y pide morir. Yo digo: ‘hasta cuándo voy a sufrir’. Pienso también en mi muerte y en quién me lo verá a él", se lamenta doña Faustina.

La tristeza en la familia no termina ahí. Juanito, el hijo mayor, murió hace algunos años cuando recibía a su hijo mayor luego de que este culminara la Universidad. La alegría se convirtió en llanto porque Juanito acabó tumbado por un infarto, dejando a siete hijos en la orfandad.

Faustina también perdió a su hija. Cuenta que María Luz tiene cuatro hijos y vive en una comunidad muy lejana. Perdió todo contacto con ella hace varios años.

Herlan es el único hijo que vive con ella. Él la ayuda en el cuidado del ganado y la siembra, además de dar atenciones a su hermano Hugo. "Uno le agarra de un brazo y otro le tiene que dar de comer. Hace sus necesidades en la cama y es todo un afán de atender. Mi madre sufre mucho por él".

El esposo de Faustina, don Benigno, suele perderse varios días en la selva cachimayeña, maldiciendo las desgracias familiares, solamente acompañado del alcohol.

Si hay algo que puede aliviar las penurias de esta familia, como de muchas otras, es la construcción de una carretera. Esto les permitiría salir con mayor frecuencia a comprar medicamentos, conseguir oportuna atención médica y vender sus animales a un mejor precio.

"Esperamos que hagan la carretera para sacarlo a mi hijo. Dicen que como discapacitado podría tener su sueldito, pero si no le llevamos no tendrá ninguna ayuda. No entran las ambulancias, aquí la única ambulancia es el hombro del hombre", sentencia la madre de Hugo.

Escuela seccional de Cachimayu, en riesgo de desaparecer

Escuela Cachimayu

En menos de 20 años, la Escuela Seccional de Cachimayu pasó de tener 100 alumnos a algo más de 20. La migración también golpea duro a este centro educativo que en poco tiempo podría desaparecer.

Según recuerdan los cahimayeños, la escuelita tiene una antigüedad de aproximadamente 60 años. En sus mejores épocas, superaba el centenar de estudiantes a cargo de cuatro maestros pagados por el Estado y uno remunerado por la comunidad.

Sin embargo, las dos últimas décadas fueron críticas para la escuela, ahora venida a menos. Hasta hace unos diez años contaba con tres ítems de maestros; ahora solo tiene dos y corre el riesgo de perder uno más. “Yo soy de Camiri, desde que llegué los comunarios piden el camino Cachimayu–Tapecua. También pido ayuda para la infraestructura de la escuela: si no llega nada, se seguirá cayendo y se perderá otro ítem”, dice la maestra multigrado Bertha Isabel Colque.

La constante migración de las familias por la falta de vinculación caminera, automáticamente ha provocado un sinnúmero de carencias. Colque explica que la Escuela Seccional de Cachimayu cuenta con 20 alumnos en primero, tercero, cuarto y sexto grado de primaria.

La otra maestra proviene de Uyuni. Llegó al extremo sur del municipio de Monteagudo recién en agosto, debido a que a principios de año abandonaron dos profesores. "No tenemos infraestructura buena, está en estado precario, son antiguos los cursos. Pido a la Alcaldía o la Gobernación ayuda: no hay luz, no hay agua potable, tomamos agua del río", describe la docente Jhenny Ticona.

Las dos únicas profesoras sufren en carne propia la falta de acceso caminero a Cachimayu. Deben caminar más de 24 horas para llegar a la comunidad de Rodeo, donde está el núcleo escolar más cercano del municipio de Monteagudo. También deben llegar a Duraznitos, en el municipio de Huacareta, donde está el puesto de salud más cercano en caso de enfermedades.

Cachimayu se caracteriza por tener a las familias dispersas a lo largo de decenas y decenas de kilómetros, lo que obliga a los estudiantes a caminar entre una y tres horas para llegar a su escuelita. Pero eso no es todo. Al mismo tiempo deben cumplir con las obligaciones impartidas por sus padres, como acarrear a sus animalitos mientras hacen sus largas caminatas.

La cruda realidad de la escuela de Cachimayu no es nada esperanzadora: si su comunidad continúa desatendida como hasta ahora, las familias seguirán migrando a poblaciones que gozan al menos de servicios básicos, por ejemplo a Uruguay (Huacareta), con el alto riesgo de que la escuela desaparezca.

CORREO DEL SUR evidenció que en la escuela seccional no hay agua potable, energía eléctrica ni atención médica. Tampoco cuentan con servicio de telefonía celular, menos con internet.

Ticona dice que analizará seriamente su permanencia en la comunidad para el próximo año.

"Entrar a Cachimayu es como ingresar en un mundo perdido", resume la maestra.

"CHUQUISACA: CACHIMAYU, AISLADA Y OLVIDADA" es una investigación realizada en el marco del Fondo Concursable Spotlight VII de apoyo a la investigación periodística en los medios de comunicación que impulsa la Fundación Para el Periodismo (FFP) con el apoyo del European Journalism Centre (EJC).

INVESTIGACIÓN Y REDACCIÓN Álvaro Marcelo Sotomayor Leytón • PRODUCCIÓN DE VIDEOS Freddy Bayo (Custom Graphic Design) y CORREO DEL SUR • EDICIÓN Oscar Eduardo Díaz Arnau • FOTOGRAFÍA Freddy Bayo y Álvaro M. Sotomayor • DISEÑO Y COMPOSICIÓN GRÁFICA IMPRESA Franz Amado y Joel Cuno • DISEÑO Y MAQUETACIÓN DIGITAL Marcelo Quispe Ortega y Laura Verónica Risueño Arancibia • CORRECCIÓN Raykha Flores Cossío.

Agradecimientos especiales:

- A los pobladores de Cachimayu, por recibirnos amablemente y brindarnos su apoyo durante nuestra estadía en esa comunidad.

- A las familias Villalba-Vallejos y Crespo-Villalba, por las atenciones brindadas.

- A Rider Villalba, por toda la información requerida para realizar nuestra investigación.

- A Alejandra Íñiguez, voz en off video "CHUQUISACA: CACHIMAYU, AISLADA Y OLVIDADA".