“América Latina puede dar un giro liberal en los próximos años”
Diego Sánchez de la Cruz es autor del libro titulado “Por qué soy liberal” y, en la primera parte de esta entrevista, publicada en el último número de CAPITALES, se refiere a Bolivia como uno de los “infiernos...
Diego Sánchez de la Cruz, autor español del libro “Por qué soy liberal”, fue entrevistado por CAPITALES. CEDIDA Diego Sánchez de la Cruz es autor del libro titulado “Por qué soy liberal” y, en la primera parte de esta entrevista, publicada en el último número de CAPITALES, se refiere a Bolivia como uno de los “infiernos fiscales” de América Latina.
Este analista político y económico español, profesor en IE University, explica que el sistema fiscal boliviano impone demasiadas cargas a empresas y familias, sobre todo teniendo en cuenta que este no es un país rico, sino uno en vías de desarrollo.
Al respecto, sentencia que “Bolivia tiene una economía sumergida demasiado grande, porque sus cargas fiscales no son asumibles para millones de personas que apenas tienen un empleo informal. Además, el sistema fiscal aspira a obtener una recaudación excesiva, de manera que se pretenden cobrar demasiados impuestos al sector privado”.
En esta segunda parte, Sánchez de la Cruz se refiere a su libro y a su visión de la economía en América Latina y el resto del mundo. Hace un repaso de los procesos del socialismo en el continente y habla de una “burbuja” de ingresos que permitió sostener artificialmente un modelo económico. Pero, ese modelo “poco a poco ha ido demostrando sus graves carencias”, enfatiza el economista español.
CAPITALES (C). Usted es el autor del libro “Por qué soy liberal”. ¿Por qué dice que el liberalismo es la mejor forma de garantizar el progreso de todos los ciudadanos? ¿Qué otros conceptos podemos destacar de su obra, que —entendemos— está presentando en distintas ciudades españolas?
Diego Sánchez de la Cruz (DSC). A pesar de la desintegración de los regímenes comunistas, seguimos escuchando a diario todo tipo de mensajes contra la economía de mercado. Los datos, sin embargo, avalan que allí donde se abrazan los postulados del capitalismo hay más empleo, más renta per cápita, más emprendimiento, más innovación, más respeto por el medio ambiente…
Todo eso viene recogido en mi nuevo libro, que está teniendo muy buena acogida en España y también está disponible para América a través de Kindle y Amazon. “Por qué soy liberal” es un manifiesto sin complejos a favor de la economía de mercado. Mi objetivo último es tumbar las críticas de los enemigos del comercio y defender con datos la superioridad del paradigma liberal.
C. ¿De qué se deben cuidar los países de Latinoamérica en los que se han abierto paso las izquierdas populistas? ¿Rescata usted medidas económicas de los gobiernos denominados “progresistas”?
DSC. El “Socialismo del Siglo XXI” se mantuvo a flote mientras el precio de las materias primas alcanzó niveles récord. Esa “burbuja” de ingresos permitió sostener artificialmente un modelo económico que, poco a poco, ha ido demostrando sus graves carencias. La última década ha sido una década perdida para aquellos países que han seguido la senda de la izquierda populista y bolivariana.
La crisis económica que atraviesa Venezuela es la mejor demostración. También Ecuador ha caído en una profunda depresión, al igual que Brasil, que atraviesa una grave crisis política. En Chile, el giro izquierdista de Bachelet ha llevado su popularidad a mínimos históricos. Argentina ha vivido la caída de Cristina Kirchner, acosada por la inflación, la mediocridad económica y la corrupción. Y en Bolivia hay una mayoría de ciudadanos que se opone a que Evo Morales vuelva a ser reelegido.
C. Y, a propósito, ¿qué opina de las políticas económicas planteadas por el populismo de derecha, como el de Trump? ¿Cree que, en el corto o mediano plazo, el futuro político-económico del mundo pase por esta nueva corriente extrema?
DSC. El anticapitalismo de la izquierda radical ya era un problema, pero ahora también tenemos que enfrentarnos con la agenda proteccionista y antiliberal que defienden muchos líderes de la derecha populista.
El caso más peligroso es el de Marine Le Pen en Francia, que concurre a las elecciones con un programa económico que supera incluso las pretensiones de los pequeños partidos comunistas europeos.
En Estados Unidos la figura de Trump abre muchas incógnitas, sobre todo porque un día habla de desregular y bajar impuestos pero al día siguiente propone restringir el comercio y poner coto a la globalización. Espero que la división de poderes y la fortaleza de las instituciones ayuden a frenar los aspectos más cuestionables de su agenda de gobierno.
C. En suma, considerando a la región latinoamericana, ¿usted ve un mejor panorama para los populismos de izquierda o de derecha, o para los gobiernos conservadores como el del argentino Macri?
DSC. Creo que América Latina puede dar un giro liberal en los próximos años. La figura de líderes moderados, democráticos y comprometidos con las reformas de mercado va a ser esencial. El fiasco del “Socialismo del Siglo XXI” abrirá las puertas a nuevos gobernantes que se mostrarán menos hostiles hacia el capitalismo.