Sucre: ESA produce una lechuga limpia, sana y ecológica en cuatro variedades
En un futuro inmediato, la Empresa de Soluciones Alimenticias producirá germinados: brotes de trigo, lenteja, chía y otros para ensaladas.
La lechuga es la reina de las ensaladas y combina casi con todo; enriquece la dieta con vitaminas y minerales y tiene muy pocas calorías. La inocuidad de este alimento es importante para el organismo y ahora la Empresa de Soluciones Alimenticias (ESA) ofrece la primera cosecha de lechuga saludable, completamente sana y ecológica en las variedades Isabela, Crocantela, Tonya, Ballerina y otras.
Estas lechugas se caracterizan por ser nutridas con agua limpia. Crecen en invernadero hidropónico, son frescas y libres de pesticidas. Están libres de enfermedades, contaminación y no dañan al organismo. Es un producto fitosanitario.
Entre ayer y hoy se está vendiendo la primera cosecha con la oferta: “paga por dos y lleva tres”. El vivero queda en la calle Tocopilla N° 240, entre las calles Kantuta y Litoral (zona San Matías). ¡Aprovecha!
Empresa familiar
ESA es una firma familiar chuquisaqueña cuya producción arrancó el 1 de mayo de este año, informa a CAPITALES la jefa de Comercialización y Ventas, Karina Poveda, administradora de empresas.
El proyecto es el resultado sinérgico de la interacción entre Poveda; su esposo, Juan Pablo Rosado, y su padre, Simón Poveda.
“Vimos que nuestros hábitos alimenticios no son los adecuados para el organismo, por esa razón ESA se propuso producir sano y con alto valor nutritivo, bajo la premisa de conservar siempre el medio ambiente”, detalla la profesional.
Poveda explica que el proyecto hidropónico surge por la necesidad de crear hábitos sanos de alimentación, ya que, según dice, en Sucre no había una lechuga garantizada para el consumo.
En esa misma etapa se quedaron sin una fuente laboral. “Por ello concretamos este emprendimiento que gracias a Dios ya está en producción”, manifiesta.
El invernadero funciona en una terraza donde montaron una estructura adecuada, de acuerdo con la normativa.
“Experimentamos muchas vicisitudes y contratiempos de factor humano y natural. Una fuerte granizada nos jugó una mala pasada, causándonos daños considerables, en toda la instalación y esto elevó nuestro costo de inversión”, evoca Poveda.
También reconoce que cometieron errores, fruto de su incipiente experiencia. Sin embargo, lograron rescatar y asimilar la lección y superar sus errores.
Hasta el momento invirtieron alrededor de 9.500 dólares, y aún falta invertir en la logística de transporte y distribución.
Mercados y venta
“Nuestra lechuga es nutrida con agua potable y la producción está bajo el concepto de agricultura protegida”, sostiene Poveda.
Dice que hay espacios comerciales comprometidos con la salud de las personas, por eso en ESA están seguros de que sus productos estarán ahí presentes.
Lo propi ocurrirá con los centros gastronómicos comprometidos con la elaboración de alimentos con productos sanos, libres de contaminación y enfermedades.
Aun así, todavía se debe trabajar mucho en concienciar a la población para que consuma productos de calidad pagando los precios justos de producción.
“Nuestros precios siempre tratarán de adaptarse al mercado local, queremos apostar por nuestra región. La idea inicial de este proyecto es crear una cultura con hábitos alimenticios sanos; esperamos a corto plazo que este emprendimiento permita crear una economía circular y sostenible”, dice Poveda.
Actualmente, ESA tiene una capacidad de producción de 1.300 cabezas de lechuga, cada dos meses. En un futuro inmediato producirá germinados (brotes de trigo, lenteja, chía y otros) para ensaladas.
Este producto, rico en proteínas, nutrientes, vitaminas y minerales, tiene un valor nutricional alto, tanto así que regenera las células del humano.
“Asimismo, nos gustaría producir en un futuro mediato: apio, perejil, acelga y tomate, bajo el mismo sistema. La salud no tiene precio y si podemos alimentarnos con productos sanos, disfrutemos de este privilegio que muchos no tienen”, concluye Poveda.