Vuelve la polémica por el desarrollo del “fracking” en Bolivia

El país trabaja en la elaboración de estudios para confirmar el potencial de hidrocarburos no convencionales; expertos sugieren generar más conocimiento para viabilizar el camino hacia la práctica del fracking, muy observado por los efectos ambientales que puede provocar

Un recurso que está atrapado en rocas de baja o nula permeabilidad Un recurso que está atrapado en rocas de baja o nula permeabilidad

Redacción Capitales
Capitales / 05/03/2020 02:35

Bolivia se embarca en una nueva era de producción de gas y petróleo, con la búsqueda de hidrocarburos no convencionales. En el mundo, EEUU lleva la delantera en el desarrollo de este sistema, muy observado por los efectos ambientales que puede provocar.

Para la búsqueda de hidrocarburos no convencionales se debe hacer una perforación horizontal con la técnica de fracturación hidráulica o fracking.

Según sus defensores, esta técnica da respuesta a la creciente demanda de energía con recursos más limpios que el carbón. Sus detractores lo consideran un grave riesgo para la salud y el medioambiente, según un artículo publicado por la BBC.

El potencial boliviano sería de 36 TCF´s de shale gas y 600 MMBls de petróleo. Por su parte Paraguay tendría 75 TCF´s y 3.700 MMBls y Chile un potencial de 49 TCF´s de gas y 2.400 MMBls de petróleo.

Respecto a un estudio previo del US Geological Survey de 2011, que menciona un volumen de 48 TCF´s para Bolivia, el analista e ingeniero químico Hugo del Granado, en uno de sus análisis sobre el tema, explica que se debe tener en cuenta que esa cantidad mencionada se refiere a volúmenes técnicamente recuperables que no es lo mismo que reservas.

“La diferencia radica en que reservas son las cantidades que se pueden producir económicamente y que tienen infraestructura para su transporte, en cambio las otras pueden ser recuperables técnicamente pero no económicamente por múltiples razones”, subraya.

Situación del fracking en Bolivia

En 2013, la Unidad de Geología y Geofísica de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) instruyó a las empresas operadoras y subsidiarias que cuando perforen pozos saquen muestras de la formación Los Monos.

Ese mismo año, el Gobierno firmó convenios con Argentina sobre la exploración de potencialidad de gas esquisto y capacitación técnica en esta área.

Asimismo, YPFB había presentado ese 2013 un estudio sobre las primeras consideraciones para iniciar exploraciones de gas shale en el Chaco boliviano.

Para ese entonces YPFB Chaco, subsidiaria de YPFB, con la empresa norteamericana Halliburton, realizó una “minifractura” en el pozo Ingre X-2, en el departamento de Chuquisaca, lo cual, según datos había permitido que se descubran reservas de “tight oil”, arenas compactas, que, sin embargo, no resultaron ser económicamente rentables. Esta mini-fractura, anota el investigador Marco Octavio Ribera, citado en un análisis del Observatorio Petrolero del Sur (Opsur), se realizó sin consulta previa con las poblaciones del lugar.

Un informe del Viceministerio de Exploración y Explotación de Hidrocarburos señala que en el subsuelo boliviano las rocas madre de gas no convencional tendrían presencia en el Subandino norte, centro y sur; en la llanura Chaco beniana y en el Altiplano. En estas zonas estarían ubicados los más importantes “manaderos” (áreas con emanación de este tipo de hidrocarburos).

Una de las posibles reservas de shale gas no convencional estarían ubicadas en la formación de la corteza terrestre denominada Los Monos, que se halla en la cuenca geológica del Chaco, que comparten Paraguay, Argentina y Bolivia.

En agosto de 2018, YPFB y la canadiense CanCambria Energy firmaron un convenio de estudio para la exploración de gas no convencional con la técnica del fracking en el área Miraflores, situado en el municipio de Macharetí en la provincia Luis Calvo de Chuquisaca.

Basada en sus propios estudios preliminares de reportes, registros y análisis de laboratorio de núcleos, CanCambria estimó in situ alrededor de 400 TCF de gas natural solamente en Miraflores, por lo que ahora realizan estudios para confirmar ese cálculo.

YPFB retoma proyecto de fracking

Recientemente, el presidente de YPFB Corporación, Herland Soliz, anunció que se comenzará con la exploración de hidrocarburos no convencionales en Miraflores, y en caso de que esta búsqueda sea positiva se aplicará la técnica del fracking.

“Vamos a comenzar a buscar hidrocarburos no convencionales en el área Miraflores del departamento de Chuquisaca, donde existe una gran posibilidad de encontrar un reservorio que tiene un potencial superior a 400 TCF”, manifestó la autoridad, en ocasión de brindar su informe público de rendición de cuentas este pasado 19 de febrero en la ciudad de Tarija.

El Centro de Documentación e Información Bolivia (Cedib), una de las instituciones en contra de la práctica del fracking, cree que de confirmarse su potencial solo en Miraflores se podría perforar 800 pozos.

Rechazo de población guaraní

A raíz del anuncio realizado por YPFB, se produjo la inmediata reacción de la población guaraní que habita en esta región del chaco chuquisaqueño.

El presidente del Consejo de Capitanes Guaranís de Chuquisaca (CCCH), Fermín Romero, dio a conocer su preocupación.

“Nos encontramos en emergencia ya que la búsqueda de no convencionales en el área Miraflores atenta a la vida humana, la vida vegetal y la vida animal; porque esa técnica del fracking significa que nos van a envenenar, esto nos llama a luchar por la vida a partir de este momento, porque como pueblo indígena guaraní vivimos en armonía con la naturaleza”, enfatiza.

Advirtió con tomar medidas de presión para no permitir estas “técnica nocivas”. “Yo me comuniqué con dirigentes de la capitanía Macharetí y todos estamos unidos para decir ¡No al fracking!”, recalca al señalar que igualmente tuvieron acercamientos con ganaderos en el sentido de unir fuerzas en defensa del territorio.

Romero también cuestionó las afirmaciones del titular de YPFB, quien pidió tranquilidad a las comunidades porque “no estamos entrando de ninguna manera a ningún área protegida, respetamos el medio ambiente…”. Sin embargo, el dirigente lo refutó señalando que el territorio donde se realizará la búsqueda de hidrocarburos, se encuentra dentro del área protegida “Héroes del Chaco” que fue creada por ley Municipal N° 39/2016 y promulgada el 25 de octubre de 2016, con el denominativo de “Reserva Municipal histórica y de vida silvestre Héroes del Chaco”.

Un recurso que está atrapado en rocas de baja o nula permeabilidad

Los hidrocarburos no convencionales son gotas de petróleo y gas atrapadas en rocas de baja o nula permeabilidad, las lutitas.

A diferencia de los yacimientos convencionales, en las lutitas el hidrocarburo no puede fluir.

Para poder producirlo, una vez alcanzada la profundidad a la que se encuentra la formación productora, el pozo se desvía hasta ponerse paralelo a ella (casi siempre horizontal), para que tenga mayor contacto.

Posteriormente se utiliza el proceso de fracturación hidráulica (fracking) para romper la roca y poder liberar las pequeñas gotas de hidrocarburo atrapadas en ella.

Esto consiste en la inyección de grandes cantidades de agua mezclada con arena y una gran variedad de agentes químicos que permiten fracturar la roca y mantener abiertas las fracturas, para que el hidrocarburo pueda fluir.

La cantidad de petróleo y gas que se puede recuperar por este medio (cientos de barriles diarios) es muy inferior a la de un yacimiento petrolero convencional porque solamente se pueden inducir fracturas por unas decenas de metros alrededor del pozo.

Solo en casos excepcionales se puede llegar a pocos cientos de metros. En cambio en los yacimientos convencionales no se necesita fracking, y un pozo vertical puede extraer petróleo de zonas más lejanas (hasta varios kilómetros) porque el hidrocarburo fluye a través de la roca permeable que constituye el yacimiento.

Los pozos de los yacimientos convencionales pueden producir miles o decenas de miles de barriles diarios de petróleo por décadas (Cuadro).

Lo anterior resalta las diferencias con los métodos no convencionales: 1. para producir petróleo no convencional en las mismas cantidades, se necesita perforar cientos de veces más pozos y 2. el costo de producción es mucho mayor, ya que se tienen que usar técnicas caras como el fracking.

Finalmente, al igual que en el caso del petróleo convencional, primero se perfora en los mejores sitios (sweetspots) y una vez que se agotan, la producción empieza a colapsar.

* Extractado de un estudio del Centro de Geociencia de la UNAM

Defensores del fracking plantean generar más conocimiento

El fracking es viable en Bolivia, pero para llevarlo a cabo es indispensable generar más conocimiento sobre sus ventajas y desventajas, según coinciden conocedores de la temática.

El experto en hidrocarburos y geólogo petrolero Jorge Téllez afirma que la técnica del fracking sería la “salvación” para Bolivia si se la maneja con criterio, en un escenario en que las reservas de gas van bajando.

“El fracking será la salvación para nuestro país, ya que nos estamos quedando sin reservas (de gas). Bolivia  ha vivido y va a seguir viviendo del poco gas que tiene por los próximos 30 años. El país va a necesitar de la plata de la exportación. Sabemos que este es un tema que genera muchos cuestionamientos y por ello tiene que haber un gran debate y no llegar a decisiones y opiniones radicales”, manifestó el experto con más de 50 años en el área de hidrocarburos y ex gerente de Yacimientos en la filial de Texas (1994).

Ante los fundamentos de daños alarmantes al medio ambiente, Téllez señala la necesidad de analizar esta técnica, dada la urgencia de generar más reservas en el país, que continúa basando sus ingresos en el gas.

“Sin duda tiene que haber un gran debate del fracking y las posibles relaciones con el medio ambiente que son subsanables y se puede manejar con criterio técnico. Lo que interesa es tener reservas, producir y usarlas. Para esto hay que buscar reservorios no convencionales y se necesita de un proceso operacional que se necesariamente es el fracking”, añade Téllez.

El Mehdi Habib, representante de Argelia al Comité Científico del Instituto de Investigación del Gas FPEG en Sonatrach, manifesta que que es necesario generar más conocimiento para reducir el miedo a incursionar en esta actividad.

Explica también que el conocimiento permitirá reducir el miedo a perder cuantiosos recursos económicos que requieren las actividades de exploración no convencionales.

Fernando Sánchez Ferrer, gerente de Estudios Regionales en Latinoamérica de No convencionales  de la empresa Shell, apunta que la explotación de hidrocarburos no convencional fue rechazada en países que no tienen tradición petrolera, de modo que no tienen necesidad de desarrollar su actividad petrolera. Sin embargo, menciona que la población de países con tradición petrolera, como Estados Unidos, Canadá y Argentina, vieron los beneficios económicos que genera esta actividad.

“Yo pienso que la obligación de un operador responsable es trabajar con la sociedad, con comunidades, con los gobiernos, para poner de relieve los beneficios que trae la operación no convencional y también las características que tienen estas operaciones a fin de crear una relación de win win para todos”, explica.

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