“La Ley de Inversiones no genera una motivación necesaria”
El economista Alberto Bonadona se refiere a la reactivación de la economía nacional después de la pandemia y también habla sobre los riesgos que representan para las inversiones nacionales y extranjeras los proyectos de ley que pueden convertirse en un freno para el crecimiento.
Alberto Bonadona considera que este año Bolivia tendrá un crecimiento económico aceptable. Foto: Gentileza El economista Alberto Bonadona se refiere a la reactivación de la economía nacional después de la pandemia y también habla sobre los riesgos que representan para las inversiones nacionales y extranjeras los proyectos de ley que pueden convertirse en un freno para el crecimiento.
Capitales (C). Hay una tendencia al crecimiento y la reactivación después de la pandemia. ¿Bolivia tiene las condiciones para recuperar su crecimiento económico?
Alberto Bonadona (AB). Bolivia ocupa el cuarto puesto con relación a las previsiones de crecimiento de este año con algo más de un 5,4% de acuerdo al Banco Mundial. Esta tendencia es creada principalmente por las condiciones de las materias primas, una vez más. Hubo un aumento de las materias primas de los minerales y el petróleo que la semana pasada llegó como a 80 dólares el barril Brent, esto muestra un crecimiento de los precios del petróleo que también aumenta el precio del gas. En el caso del gas, no han subido los volúmenes de venta como es el caso de los minerales. Esto se debe a la reactivación de las economías industriales que han logrado crecimientos mayores a lo que se esperaba y han generado un efecto de contagio ya no del covid sino de crecimiento. No hay un gran aumento de la inversión en Bolivia; si bien hay algo de inversión pública y privada, pero no es suficiente como para dar un salto mucho mayor. Bolivia tendría acceso a grandes cantidades de recursos que vienen de fuera y que pueden ser mucho más baratos que los créditos que el país tiene ahora. Se puede hacer un cambio de intereses, prestándose para pagar lo que es más caro y quedándose con la deuda que es más barata. Pero también puede prestarse grandes cantidades de dinero haciendo un plan dirigido a la sustitución de exportaciones, con aquello que tiene en su propio territorio y que perfectamente puede impulsar por ejemplo el turismo, aumentando la infraestructura y así mejorar las condiciones de crecimiento del país. Estas oportunidades están presentes y Bolivia podría tomarlas, y de esa forma, una política podrían darle un impulso mucho mayor al que hasta ahora le ha dado la inversión pública, porque podría duplicarse o cuadruplicarse las oportunidades. El crecimiento de Bolivia es bueno, después de haber llegado a cifras negativas el año pasado, pero no es suficiente con las oportunidades que se tienen.
C. Dentro de este rubro, ¿cuál podría ser el más indicado para generar mano de obra directa?
AB. Lo que veo es que se puede impulsar la infraestructura, pero aquella que esté destinada a mejorar las condiciones del turismo. Por ejemplo, ¿cómo se puede acelerar el acceso a ciudades como La Paz? Cuando uno llega de Chile, o de Oruro a La Paz, el viaje que podría llevar do o tres horas puede demorar hasta cuatro porque el ingreso es espectacularmente lento. Ese tipo de condiciones para ingresar perjudica para atraer turistas. En vez de tener una carretera de dos vías, debemos mejorar las vías para el ingreso y hacer alianzas público-privadas para mejorar infraestructuras y una vez que termine la pandemia abrir las puertas al turismo generando divisas para el país de forma elevadas. El turismo ocupa el cuarto lugar en la generación de divisas, pero puede llegar a ser segundo si se mejoran las condiciones.
C. El Gobierno, dentro de su plan de aumentar ingresos de la población, empezó a devolver aportes a los beneficiarios de las AFP. ¿De qué manera podría influir en la economía el ingreso de esos recursos?
AB. El fin de esa devolución es el consumo o pago de deudas. Se habla de cerca de 4.000 millones de bolivianos, que sería importante si hubiera una inyección relativamente rápida. Estamos hablando de un millón y medio de personas; si es solamente la mitad de esas personas es poco lo que se podía inyectar pero hay que ver en cuánto se traduce en dinero. No soy muy optimista ,incluso por las recomendaciones que hizo el Gobierno que los retiros podrían ser perjudiciales. Ahí estamos en una situación que no es una medida dirigida a reactivar la economía sino una ayuda a las personas que prefieren el consumo inmediato a tener un dinero para su pensión.
C. ¿Por qué mucha gente o empresas con excedentes prefieren mirar a los paraísos fiscales? ¿Se debe a que la rentabilidad en Bolivia es baja o no existen condiciones para alentar las inversiones financieras?
AB. Hay gente que tiene la plata bien habida y no habría problema que la saque porque las condiciones en Bolivia quizá no son tan ventajosas. Pero si esos recursos vienen de otras fuentes como el caso Finsa o dineros estatales llevados a paraísos fiscales, si se conoce deberían ser recuperados. Pero si salen es por las condiciones políticas que afectan a lo económico y no estaría en la posición moralista de censurar cuando no existen buenas condiciones en Bolivia, pensando que los retornos van a ser favorables. Habrá que ver en qué condiciones se da, de dónde salieron esos dineros y ahí recién se podrá juzgar. Por otra parte, me refiero a la ley de inversiones, que no es una ley que invita al inversor nacional o extranjero a dejar sus inversiones en Bolivia y no genera una motivación necesaria para invertir y ayudar a que estos dineros sean rentables internamente y no quieran huir del país. Ahora si son recursos mal habidos, hay que ver de investigar y sancionar a esas personas.