La Fiesta Grande de San Roque ya es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad
Una comitiva a la cabeza del alcalde Jhonny Torres recibió el nombramiento en París y en puertas del templo de San Roque de Tarija se desató una fiesta
La Fiesta Grande de San Roque de Tarija ingresó este martes en Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Cultura, las Ciencias y la Educación (Unesco).
Así lo informó el organismo internacional en su página web y cuentas oficiales, además de comunicar la decisión a una comitiva encabezada por el alcalde de Tarija, Jhonny Torres, en París (Francia).
“A partir de ahora se abren las tareas que se tienen que hacer para mantener la fiesta de San Roque como Patrimonio, vamos a poner en funcionamiento una unidad de Patrimonio porque no solamente es lograr el nombramiento sino hacer todo el trabajo en lo sucesivo para que las acciones fortalezcan la declaración de la Unesco”, indicó el burgomaestre en un video difundido por el Gobierno municipal de Tarija.
También destacó que la declaratoria abre el camino al turismo. “Va a duplicar y triplicar el turismo”, avisó.
El nombramiento desató una fiesta en puertas del emblemático templo de San Roque, con la participación de chunchos, músicos y feligreses. El Alcalde anunció una procesión de agradecimiento para el 7 de enero.
Esta es la reseña de la Unesco sobre la Fiesta de San Roque:
La Fiesta Grande de Tarija tiene lugar en la ciudad de este mismo nombre, situada al sudeste de Bolivia, y se celebra todos los años en los meses de agosto y septiembre con toda una serie de procesiones religiosas, festivales de música, bailes, competiciones y fuegos artificiales en honor de San Roque.
Su origen se remonta a los tiempos de la colonización española, cuando los habitantes de la ciudad hacían rogativas a este santo para que les protegiera a ellos y a sus seres más queridos contra las epidemias y enfermedades. Fiesta religiosa de muestra de fe por la salud, su celebración se ha preservado y transmitido en el seno de la comunidad católica y de las familias en general.
Los festejos comprenden procesiones en las que los fieles recorren las calles principales de Tarija visitando la catedral, así como iglesias y otros lugares de devoción, y manifestando su fe con plegarias, cánticos, músicas y bailes.
Vestidos con máscaras e indumentarias vistosas, los que acuden a esos cortejos religiosos interpretan músicas y bailes, mientras que los vecinos ornamentan los templos y calles por donde desfilan los participantes y organizan actividades culturales y deportivas.
En la Fiesta Grande de Tarija abundan las exposiciones de artesanías regionales y las preparaciones de comidas tradicionales, pero se practica una abstinencia total de bebidas alcohólicas. Además de su carácter religioso, las fechas de su celebración son importantes porque señalan el fin de la estación seca invernal y el comienzo del periodo de producción agrícola.