Adiós, maestros “Cachín” Antezana y Maritza Wilde
Ambos dejan obras de gran importancia que, sin lugar a duda, perdurarán
El arte y la cultura boliviana están de luto tras el fallecimiento en los últimos días de dos de sus máximos referentes: Luis “Cachín” Antezana y Maritza Wilde.
Luis Huáscar Antezana Juárez, escritor, filólogo, lingüista, docente universitario, crítico literario e incansable pensador boliviano, falleció el jueves.
Su hermano René lo comunicó en sus redes sociales. Su mensaje, cargado de dolor y poesía, fue acompañado por un homenaje personal: “Paz en tu tumba hermanito, buen viaje al Ukhupacha, donde los ajayus se juntan. Un nudo está encallado en mi garganta y corazón”.
“Cachín”, como todos lo conocían, había nacido en Oruro el 21 de febrero de 1943 y se doctoró en Letras Modernas en 1974 en la Universidad de Lovaina (Bélgica) con una tesis dedicada a Jorge Luis Borges. Nadie mejor que él conocía la literatura del escritor argentino en Bolivia.
A su regreso, Cachín dedicó su vida a la docencia, la investigación y la crítica literaria, con un enfoque agudo que combinaba rigor académico y compromiso con la realidad nacional. Con su partida, el país pierde a uno de sus intelectuales más importantes. Antezana no solo fue un académico, sino un referente crítico cuya obra es clave para comprender las complejidades de la cultura boliviana. “Se trata de uno de esos bolivianos que no quiso universalizarnos, sino más bien, entender nuestras particularidades primero y no leerlas como un ‘retraso’ o algo menor”, escribió la politóloga y consejera de la Fundación Cultural del BCB Susana Bejarano.
Cachín fue, en palabras de sus colegas y discípulos, un sabio. Pero no uno distante o elitista, sino uno comprometido con la esencia del ser boliviano.
LLORA EL TEATRO
Este sábado, la comunidad artística recibió un golpe con la noticia del fallecimiento de Maritza Wilde, actriz y mujer de teatro, dramaturga, gestora cultural y creadora del Festival Internacional de Teatro de La Paz (Fitaz).
Durante años, Wilde acompañó y fue acompañada por sus colegas, dejando un legado imborrable en la escena teatral del país.
Este ícono del teatro nacional estuvo hace unos meses en Sucre para participar en el festival internacional organizado por la Dirección del Bicentenario de la Gobernación de Chuquisaca. Su vida y obra reflejan el espíritu de una soñadora que hizo lo imposible para concretar sus metas, llevando el teatro boliviano al mundo y acercando el teatro internacional al público de Bolivia.
Sus colegas y amigos la recuerdan como una persona que transformó la escena cultural, dejando un vacío irreparable en el arte y la cultura boliviana.
Wilde había nacido en Perú, por decisión de su madre. Era hija del limeño Sergio Muyo Osorio y de la orureña Blanca Urrutia.
En su adolescencia se estableció en La Paz, donde culminó la secundaria en el colegio Santa Ana. Realizó sus estudios superiores en la Universidad Católica de Lima y posteriormente se trasladó a España, donde estudió en la Escuela Superior de Arte Dramático y en el Teatro Experimental Independiente en Madrid.
PÉRDIDAS
Luis “Cachín” Antezana falleció a los 82 años mientras que Maritza Wilde, a los 72. Ambos tuvieron una amplia trayectoria dentro de las letras y el teatro nacional.