Sucre: Identidades sonoras del Carnaval
Incluye un recuento de datos sobre el calendario agrícola festivo
Para hablar de las identidades sonoras del Carnaval hay que situarse dentro del calendario agrícola festivo. En esta temporada se festeja la Anata (tiempo del juego). Ya los incas celebraban el Jatun Pok’oy (tiempo de madurez de los frutos) y Paukar Waray (época florida y de los prados verdes), según el cronista Felipe Guamán Poma de Ayala, quien dejó registrado que en este mes coexistían el Paucar Varay (mes de la gran maduración) y el Pachapukuy (mes donde los campos se llenan de flores).
En ese marco, el Siku forma parte de las sonoridades fundamentales y Surapata es la zona donde se puede apreciar a grupos ejecutantes de este instrumento (ya sean rurales o urbanos).
A finales de los años 70, la moda musical de Boliviamanta y Ruphay creó una generación de músicos urbanos que encontró en los maestros sikureros el inicio de su actividad musical y, luego, se transformó en una vivencia con comunidades campesinas, lo que permitió iniciar la recopilación y difusión de melodías en sikus.
Por otro lado, la Comunidad Nayjama llegó a ser una de las comunidades urbanas que pudo difundir mediante conciertos y grabaciones mucho del repertorio de Carnaval, siendo su versión del Patito un ‘’hit’’; más allá de eso, uno de sus aportes es el ‘Encuentro del Sikuri Chuquisaqueño’, que en este año, en su versión 31 homenajea al músico José Luis Ampuero (+2026).
Asimismo, la Asociación de Comunidades Autóctonas de Chuquisaca (Acomach) es un ente que agrupa a ejecutantes de música autóctona desde hace dos años gracias a dicho encuentro.
CARNAVAL DE ANTAÑO
Por otro lado, el Carnaval de Antaño, impulsado por Radio La Plata en el año 2000, consolidó el renacimiento de las estudiantinas en Sucre.
A partir de dos encuentros entre La Plata, Tarko, Artesanos y Destacados, lograron mayor proyección en 2016. Así, nació una megaestudiantina, actualmente denominada como la Estudiantina Más Grande de Bolivia.
De este ensamble nace Aelcha (Asociación de Estudiantinas Culta Charcas), cuyo directorio recae en los maestros Javier Ameller V. (Presidencia), Luis Cruz M. (Actas) y Carlos Soria F. como vocal y director orquestal, ahora reconocido como su principal impulsor. Mediante la iniciativa del concejal Edwin Gonzales, se crea una ley que declara a este gran ensamble como Patrimonio Municipal.
Según el profesor Juan Carlos Mallcu, las bandas de bronces de los años 70, 80 y parte de los 90 eran conocidas como Bandín, debido a su reducido número de integrantes (10 y 12). Solo existían las bandas del Ejército y de la Policía; obviamente las comparsas más adineradas podían costear sus servicios.
La extinta Banda Chuquisaca, del maestro Jorge Llave, es un sonido que continúa vivo en la memoria sucrense.
Otras agrupaciones importantes del medio son: la Banda Internacional Real Capital, Banda Lira, Banda Integración Liras de Sucre, Asociación Unión Artística Banda Rey Manantial y la Banda de Exalumnos del Colegio Junín.
INSTRUMENTOS
* La cultura Jalk’a tiene el T’urumi (tarka o anata), que se interpreta solo o acompañado de una caja (tambor). Similar también a la quenilla, que todavía se puede apreciar en alrededores de Sucre.
* El Charango Mediana es un tipo de charango que tiene tres tamaños y que sirve para cantar coplas, y a veces se lo acompaña con quenilla o t’urumi.
* El Jalk’a Charango interpreta Malawiras, que es un taquipayanaku entre hombres y mujeres jóvenes de dicha cultura.
* Otros instrumentos son el armonio, el acordeón y el charango melódico o de 12 cuerdas; se los suele ver también en el valle, chicherías y casonas antiguas de la ciudad, donde cuecas, bailecitos, huayños, pasacalles y k’aluyos le cantan al tiempo de las carnestolendas.
Por: Marco A. Moya, músico e investigador