En busca de la silla
ELECCIONES Siete candidatos van por la presidencia de la Federación Boliviana de Fútbol, el 22 de enero, en Tarija
Una vez finalizado el plazo de inscripciones ayer a las 23:59, la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) registró siete inscritos para los comicios electorales del viernes 22 de enero, en Tarija.
A las postulaciones de Rolando López (Wilstermann), Wálter Torrico (Asociación de Fútbol de La Paz) y Hugo Miranda (Asociación de Fútbol de Oruro), se sumaron Miguel Antelo (Oriente Petrolero), César Salinas (The Strongest), Guido Loayza (Bolívar) y Marco Peredo (Blooming).
La presidencia de la principal entidad del fútbol boliviano se convirtió en el objetivo de siete dirigentes, un número que llama la atención porque en los últimos comicios no había tanto interés por conquistar ese cargo.
Esas siete personas hicieron oficial su inscripción a través de una nota dirigida al presidente interino de la FBF, Marco Ortega, quien por otro lado decidió declinar su postulación debido a las críticas sobre la manera en la cual administra la institución federativa.
A partir de hoy, lunes, se procederá a la depuración como sucede en cada elección. Uno de los últimos en confirmar su candidatura fue Peredo a través de un fax enviado a las oficinas de la Federación en Santa Cruz.
En la nota Peredo indicó que tiene la antigüedad como dirigente y cumple funciones dentro de su club en la actualidad como parte de la Comisión Jurídica. Mientras, el sábado se anotaron en esta pugna Loayza, quien hace 24 años fue titular de la FBF y bajo su gestión Bolivia llegó a la Copa Mundial de Estados Unidos 1994, Salinas y Antelo.
Los primeros en hacer oficial sus aspiraciones a la presidencia fueron López, Miranda y Torrico, causando sorpresa en particular en el caso de los dos primeros porque estaban con un perfil bajo.
Por recomendación de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), este nuevo mandato presidencial en la Federación tendrá una duración hasta junio de 2017. El nuevo presidente ocupará el lugar que dejó Carlos Chávez, quien guarda detención en la cárcel de Palmasola desde julio de 2015 con varias acusaciones de corrupción sobre sus espaldas.