A ritmo de reggae y reguetón
COPA AMÉRICA La coreografía homenajeó a las 16 selecciones participantes
Una coreografía gigante salpicada de música reggae y reguetón dio ayer el pistoletazo inicial a la Copa América Centenario, cuyo partido inaugural lo jugaron el anfitrión, Estados Unidos, y Colombia.
Desplegados en el césped del Levi’s Stadium de Santa Clara, en California, centenas de figurantes portaron una especie de sombrillas geométricas que fueron intercambiando sus colores para dar la bienvenida a esta edición especial de la Copa América.
La coreografía homenajeó al continente americano y a las 16 selecciones participantes, procedentes de Sudamérica, Centroamérica y Norteamérica y agrupadas en la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) y la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (CONCACAF).
Las actuaciones musicales, de una media hora de duración, amenizaron la ceremonia celebrada en el Levi’s Stadium, ante unos 60.000 espectadores, la mayoría colombianos.
Tocó la estrella colombiana de reguetón J Balvin, ganador de un Grammy latino, el artista estadounidense Jason Derulo y la banda de reggae-pop canadiense MAGIC!, ganadora de varios discos de platino.
La coreografía y el concierto dieron paso sobre el césped del Levi’s Stadium al partido inaugural del torneo, Estados Unidos-Colombia, correspondiente al Grupo A.
La ceremonia de inauguración no fue gran cosa y, de hecho, casi pasó desapercibida, muy lejos del esplendor de actos inaugurales en citas continentales de fútbol similares.
HOMENAJE
El futbolista internacional colombiano Andrés Escobar, asesinado hace 22 años en Medellín (Colombia), recibió ayer un homenaje en los prolegómenos del encuentro Estados Unidos-Colombia, que abrió la Copa América Centenario.
Escobar perdió la vida violentamente 11 días después de la eliminación de su equipo en el Mundial tras una derrota por 2-1 ante Estados Unidos, en un encuentro en el que el defensor colombiano marcó un gol en propia meta.
El acto se celebró sobre el césped del Levi’s Stadium y contó con la presencia de Santiago y María Esther, hermanos de Andrés, y con la de varios miembros de sus familias.
El último encuentro que disputó Escobar fue precisamente ante Estados Unidos.