Una marea roja de festejo
Dos millones de personas, según datos de la Delegación de Gobierno, siguieron el recorrido de la selección española por las calles de Madrid para festejar su segundo Mundial, en una celebración que terminó por todo lo alto en la Plaza de Cibeles.
Dos millones de personas, según datos de la Delegación de Gobierno, siguieron el recorrido de la selección española por las calles de Madrid para festejar su segundo Mundial, en una celebración que terminó por todo lo alto en la Plaza de Cibeles.
Los actos de reconocimiento comenzaron desde la llegada al aeropuerto de Madrid Barajas-Adolfo Suárez. Rodri Hernández, el capitán, fue el primero en bajar del avión, con la copa en las manos.
La selección fue recogida a pie de pista por un autobús serigrafiado con las palabras “Enhorabuena campeones”, rumbo a un hotel de Madrid.
Después de un breve descanso, la expedición fue recibida por la Casa Real en La Zarzuela. “Ha sido un triunfo épico. Regresáis algo magullados, habéis encajado alguna crítica, pero qué es todo eso comparado con la alegría de traer la Copa a casa. Sois todos un conjunto estelar y legendario”, declaró el rey Felipe VI.
Los integrantes del combinado nacional completaron un recorrido en autobús descapotado que inició en Moncloa y recorrió las calles de Princesa, Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta, Génova, Goya, Serrano, Plaza de la Independencia, Puerta de Alcalá, Alfonso XII y Montalbán. Delegación de Gobierno informó que 2 millones de aficionados habían estado a lo largo del recorrido.