Experto en hidrocarburos ve la solución en el sur
Si no se incrementa de manera “radical” la exploración hidrocarburífera en el área del subandino sur, dejando “el cuento” del subandino norte, será imposible resolver de manera estructural la escasez de combustibles, agravada durante el último mes en Bolivia
Si no se incrementa de manera “radical” la exploración hidrocarburífera en el área del subandino sur, dejando “el cuento” del subandino norte, será imposible resolver de manera estructural la escasez de combustibles, agravada durante el último mes en Bolivia, remarcó el experto en hidrocarburos Fernando Rodríguez.
Citó al reconocido geólogo Juan Dávila que, en una reciente actividad académica en Sucre, remarcó que en el norte “no hay posibilidades porque hay pequeñas estructuras homoclinales, con baja presión, baja producción, con indicios de hidrocarburos remanentes, residuales”.
Rodríguez es crítico con el pozo Mayaya, en el norte paceño, donde asegura que se encontró agua, pese a la versión oficial.
“La exploración se está reencauzando felizmente hacia el subandino sur (...) En Chuquisaca tenemos dos pozos muy importantes (Yapucaiti X1 e Inau X3D), que son posibilidad de descubrimiento de megacampos, y el próximo año vamos a tener entre tres y cuatro pozos más (Ingre X1, Saucemayu y Vitiacua). Chuquisaca es el que va a salvar, si descubrimos algo, la situación crítica de reservas y de producción”, sostuvo. Citó en otras regiones los pozos en perforación Villamontes X7, Bermejo X46 y Charagua X1.
“PALIATIVOS”
El técnico y exparlamentario también llama la atención sobre “paliativos”.
Entretanto se reponen las reservas, propone realizar un esfuerzo para la conversión de unos 500 mil vehículos a gas natural, que supondrían de 300 a 400 millones de dólares de inversión; así, se lograría una rápida sustitución de 10.000 a 15.000 barriles de gasolina por gas natural, que todavía está garantizado para el próximo lustro, precisó.
Consultado, dijo que los motorizados eléctricos son una alternativa, pero se necesitan más recursos, que pocos disponen, y además la electricidad es generada por gas natural. A mediano plazo, también hay que buscar sustitutos para este.
“Bolivia consume 1.500 megavatios hora promedio y más de 1.000 son generados con gas natural. Entonces, necesitamos también equilibrar la producción de energía eléctrica con energías limpias como la hidráulica, solar, eólica y otras”, advirtió.