Lara pide restablecer por “humanidad” la Ley de Diferimiento de Créditos para “dar alivio” a la gente
La ley promulgada por Luis Arce fue suspendida por una medida cautelar, aunque el Tribunal Constitucional todavía no emitió un pronunciamiento
El vicepresidente Edmand Lara pidió al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) que, por “humanidad”, reponga la aplicación de la Ley de Diferimiento de Créditos, que fue suspendida por una medida cautelar promovida por un diputado.
“Pido al Tribunal Constitucional Plurinacional que escuche el clamor de las familias afectadas, que observe el daño real que ya se está generando y que permita restablecer la plena vigencia de la Ley 1670, una ley creada para proteger, dar alivio y para evitar que la gente pierda lo poquito que tiene”, dijo Lara.
La norma plantea seis meses de diferimiento en el pago de créditos de microempresas y viviendas de interés social, además de la suspensión de embargos, debido a la crisis económica; sin embargo, los bancos rechazan esta medida porque afectaría la liquidez financiera.
La ley fue suspendida por una medida cautelar emitida en el marco de un recurso presentado por el diputado de la Alianza Unidad, Alejandro Reyes.
Lara consideró que el diputado accionante “responde a los intereses de los grupos más poderosos del país, específicamente los banqueros”,
Anunció que el equipo jurídico de la Vicepresidencia presentará de manera inmediata las acciones correspondientes ante el TCP, con el fin de solicitar el levantamiento de la medida cautelar y la restitución plena de la Ley 1670.
Lara enfatizó que la decisión judicial dejó desprotegidos a sectores vulnerables como madres de familia, microempresarios, transportistas y jóvenes emprendedores, quienes día a día sostienen la economía del país con su trabajo, según difundió la Vicepresidencia.
“En lugar de proteger, esta medida terminó afectando justamente a quienes la Constitución manda a defender de manera prioritaria”, sostuvo Lara, reiterando que el pedido de la Vicepresidencia no responde a intereses políticos ni sectoriales, sino a la necesidad de frenar un daño humanitario evidente.