¿Por qué Fitch mejoró la calificación de Bolivia?
Economista considera que esto supone que estamos “menos peor” que el año pasado
La calificadora de riesgo Fitch Ratings elevó el viernes la nota de la deuda soberana de Bolivia de “CCC-” a “CCC”. La decisión responde a la disminución de los riesgos de impago (default) a corto plazo, impulsada fundamentalmente por la eliminación de la subvención a los hidrocarburos, la acumulación incipiente de reservas internacionales y la apertura de nuevas vías de financiamiento externo tras el cambio de gobierno.
Para el Ejecutivo, esta mejora marca un punto de inflexión. “Bolivia era un país que estaba en terapia intensiva, que empeoraba cada día y que hoy ha dejado de deteriorarse”, reaccionó el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, en sus redes sociales. Según la autoridad, el ajuste refleja que las decisiones tomadas en los dos primeros meses de gestión comienzan a corregir “distorsiones estructurales”.
Factores clave
El informe de la agencia, emitido desde Nueva York, atribuye gran parte de la mejora al nuevo escenario político. La victoria de Rodrigo Paz (PDC) en octubre de 2025 y la recomposición de la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde el Movimiento Al Socialismo (MAS) se redujo a solo dos escaños, creó un entorno favorable para aprobar créditos externos. Fitch destaca que esta nueva configuración parlamentaria permite avanzar en reformas audaces y desbloquear apoyo presupuestario multilateral, algo inviable durante la anterior administración por la pugna política.
El elemento técnico decisivo fue el decreto de diciembre de 2025 que eliminó los subsidios a los combustibles, una carga que representaba más del 6% del PIB, según Fitch Ratings. Al respecto, el economista Fernando Romero analizó que el mercado valora la transición de un modelo socialista a uno “pro mercado e inversión”. Si bien la crisis persiste, Romero señaló que la calificación subió porque las expectativas cambiaron favorablemente: “Estamos ‘menos peor’ que la gestión pasada”, apuntó, destacando la cooperación internacional como un pilar de esta leve recuperación.
Cifras rojas y vencimientos
Pese a la subida, los desafíos macroeconómicos siguen siendo grandes. Fitch estima que el déficit fiscal de 2025 cerró en un 12,6% del PIB y confirma que la economía entró en recesión, contrayéndose un 1,1% en 2024. Además, la inflación promedió un 19,4% el año pasado y se mantendrá elevada en 2026 debido al sinceramiento de precios tras el retiro del subsidio, de acuerdo con la agencia.
Sin embargo, hay un alivio inmediato en la liquidez. Las reservas internacionales líquidas subieron a 523 millones de dólares al 9 de enero –su nivel más alto desde 2022– gracias a un desembolso de la CAF. Este flujo permitirá al Gobierno afrontar el servicio de deuda de 388 millones de dólares en bonos soberanos que vence en marzo de 2026, según apunta Fitch.
La agencia advirtió, no obstante, que la tensión social sigue siendo el principal riesgo para la perspectiva, citando los recientes bloqueos de carreteras. Sin embargo, el Ministerio de Economía se mostró optimista: destacó que el diálogo con más de 160 organizaciones para superar ese conflicto permitió consensuar las medidas del Gobierno a fin de estabilizar el país, sin sacrificar la paz social.
“Esta es una señal de que Bolivia está en el camino correcto. Aún quedan reformas importantes por consolidar, pero este resultado demuestra que la confianza empieza a retornar al país”, resaltó Espinoza en su video sobre la calificación de Fitch.