Sucre: Taller recibe hasta 15 vehículos a la semana con fallas por la gasolina
El arreglo de un automóvil puede llegar a costar entre 8.000 y 9.000 bolivianos
SUCRE. Los minibuses con problemas relacionados con la gasolina y algunos de sus componentes dañados en el taller “Alegre”, que está cerca de la rotonda del Rotary, en la avenida M Foto: Correo del Sur Es miércoles 4 de febrero en Sucre y Wilfredo Alegre tiene bastante trabajo en su taller mecánico, donde esperan por reparación diez vehículos, seis de los cuales son minibuses que llegaron con problemas provocados por combustible de mala calidad.
El pasado martes y después de varios meses de reclamos, autoridades del sector de hidrocarburos admitieron que se distribuyó gasolina de “mala calidad” en algunas regiones del país por un problema en la mezcla del combustible importado. Sin embargo, aclararon que el problema fue corregido y que ya no circula “gasolina desestabilizada”.
CORREO DEL SUR consultó este miércoles a cuatro talleres mecánicos de Sucre y en dos dijeron que detectaron desperfectos causados por la calidad del combustible.
En “Pacheco Motor’s”, un taller que brinda servicios mecánicos en general, uno de sus encargados dijo a este diario que ellos no recibieron ningún vehículo con problemas relacionados a la gasolina.
“Creo que a Sucre está llegando mejor combustible, no hemos tenido problemas como los han tenido en Santa Cruz”, sostuvo de manera escueta.
En “Chanka’s Car” tampoco detectaron fallas por la gasolina, aunque desde este taller aclararon que ellos trabajan solo con vehículos a gas natural.
“Nosotros nos dedicamos 100% al gas, muy rara vez vemos problemas mecánicos de ese tipo”, manifestó uno de sus encargados.
TALLER “ALEGRE”
Donde sí detectaron fallas atribuidas a la gasolina es en el taller “Alegre”, cuyo propietario, Wilfredo Alegre, expresó que “hemos tenido bastante problema por la gasolina que vino mal”.
“Está fregando a las válvulas de admisión, culatas, bombas de gasolina, filtros e inyectores”, señaló el mecánico, convencido de que los daños se deben a la calidad de la gasolina.
Recordó que estos problemas “han empezado desde la escasez del combustible” que se manifestó en 2023 y se extendió hasta el año pasado.
“Antes, rarísima vez atendíamos problemas de gasolina, ahora es constante”, comparó el mecánico, que estaba acostumbrado a solucionar fallas de rodamientos y discos de embriague, por citar dos ejemplos.
Añadió que ahora llegan más vehículos con fallas en el motor provocadas por la gasolina de mala calidad.
“Por semana recibimos unos diez o 15 (vehículos) por cuestión de gasolina que está viniendo sucia, aparte no sé qué otras cosas más le ponen (al combustible) y por eso (los automóviles) están llegando mal”, subrayó.
Alegre explicó que al usar un carburante contaminado con residuos (sedimentos y gomas) lo primero que se friega son las válvulas. “Como (la gasolina) viene sucia, eso es lo que mata a las válvulas”, enfatizó al mencionar que después de esas piezas resultan afectados los inyectores y la bomba de gasolina.
A este taller llegan principalmente minibuses que funcionan a gasolina. “Como estos (vehículos) son minibuses chinitos, entonces son delicados y hartos ya han cambiado (autopartes) por esa cuestión del motor (dañado) estos últimos meses”, afirmó.
Una reparación por problemas de gasolina cuesta entre 8.000 y 9.000 bolivianos. Incluye el cambio de anillas, válvulas y toda la rectificación del motor. Antes del incremento del precio de los repuestos, este trabajo de reparación costaba unos Bs 5.000.
La rectificación de motor es un proceso mecánico de precisión que restaura los componentes internos desgastados (cilindros, cigüeñal, culata) a sus tolerancias originales, utilizando maquinaria abrasiva para eliminar deformaciones.
Muchos optan por la rectificación porque es una alternativa de reparación más económica que un motor nuevo.
Según Wilfredo Alegre, el combustible de mala calidad que llegó a Sucre se podía detectar “a simple vista”.
“El combustible lo echas en un bidón blanco y de dos a tres días se asienta la suciedad, se vuelve amarillo. Antes, la gasolina, por más que estaba guardada, nunca tenía esa suciedad”, comparó.
Alegre sostuvo que muchos vehículos llegaron a su taller con pérdida de potencia, consumo excesivo de aceite, humo excesivo o sobrecalentamiento provocado por la calidad del combustible.
Este miércoles 4 de febrero, de los diez vehículos que tenía para arreglar, seis minibuses presentaban el mismo problema causado por la gasolina.
TALLER “ACB”
El taller ACB también atiende vehículos con fallas producidas por gasolina de mala calidad. Su gerente, Agustín Cosulich, dice que actualmente recibe entre tres y cuatro motorizados con fallas por semana.
Recordó que en los últimos meses del año pasado llegó a tener hasta diez con desperfectos por esta causa. Las impurezas en el combustible generan “obstrucciones” en el sistema de alimentación de combustible. “La calidad (de la gasolina) influye mucho a que los motores no desarrollen su plena potencia, se generen cascabeleos y pérdidas de potencia”, subrayó.
SURTIDORES
Desde la Asociación de Comercializadores Privados de Hidrocarburos (Asosur), aseguraron que ellos cumplen rigurosamente con toda la normativa técnica y de mantenimiento exigida por el ente regulador estatal, por lo que las estaciones de servicio “mantienen una periodicidad estricta en la limpieza de tanques para garantizar que el carburante no se contamine en sus instalaciones”.
“El combustible se acaba más rápido”
Delfín Romero trabaja con un minibús en viajes dentro del departamento de Chuquisaca. Su vehículo presentó problemas en los inyectores, algo que atribuye a la calidad de la gasolina.
“Este último ha habido más cambio de bombas de gasolina, que se han fregado porque el combustible está llegando sucio y de otro color; entonces, eso está tapando el filtro y hay que cambiarlo cada mes (un filtro le duraba por lo menos medio año)”, explica.
El transportista indica que los gastos son cuantiosos. Por ejemplo, por el cambio de la bomba de gasolina y el filtro, además de la mano de obra del mecánico, se debe pagar por lo menos Bs 1.000.
Romero dice que la gasolina, ni bien se vierte sobre un recipiente, se asienta rápidamente y, como es pegajosa, termina tapando el filtro de aceite del vehículo.
Con este tipo de carburante, la reacción del motor pierde fuerza y dura menos. “Esta gasolina no aguanta”, afirma al puntualizar que antes cubría la ruta Sucre-Tarabuco, de 60 kilómetros, con 20 litros, pero ahora lo hace con 25 litros.