S&P mejora calificación de Bolivia y Gobierno destaca recuperación de la confianza internacional
Ministro de Economía afirma que el ajuste ya es reconocido afuera, aunque persisten desafíos como déficit y bajas reservas
Tras la decisión de Standard & Poor’s (S&P) de elevar la calificación de riesgo de Bolivia de CCC- a CCC+, con perspectiva estable, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, aseguró que este avance refleja una señal de recuperación de la confianza internacional en el país.
La autoridad sostuvo que la mejora no se limita a un dato técnico, sino que responde a las acciones adoptadas para estabilizar la economía. “Las medidas que estamos tomando para ordenar la economía, reducir desequilibrios y recuperar confianza empiezan a ser reconocidas internacionalmente”, manifestó en un video difundido en redes sociales.
Espinoza también destacó que, en menos de cuatro meses, tres agencias calificadoras han ajustado al alza la evaluación de Bolivia. Como antecedente, mencionó que Moody’s modificó recientemente su perspectiva de negativa a positiva.
Según el ministro, estos indicadores tienen un impacto directo en la población, ya que abren la posibilidad de atraer inversiones, acceder a financiamiento y dinamizar la economía. “Significa que está viviendo en un país que poco a poco retoma la confianza del mundo (…) que va a generar empleo y actividad económica”, afirmó.
Hoy recibimos una señal importante S&P mejoró la calificación de riesgo de Bolivia en dos niveles, de CCC- a CCC+, y cambió la perspectiva a estable.
— José Gabriel Espinoza Y. (@g_espinoza) March 24, 2026
No es un dato menor. Este avance de dos escalones nos deja a un solo nivel de la categoría B y refleja que las medidas que estamos… pic.twitter.com/xq6kz10yAY
Por su parte, S&P valoró algunas decisiones del Gobierno, como la gestión de pasivos intragubernamentales mediante el canje de bonos en moneda extranjera por instrumentos en moneda local, lo que permitió aliviar pagos de deuda, además de la implementación de reformas económicas.
No obstante, la calificadora advirtió que Bolivia aún enfrenta retos importantes, entre ellos déficits elevados, niveles reducidos de reservas internacionales y un crecimiento económico limitado, factores que mantienen latentes los desafíos estructurales.
En ese contexto, Espinoza reconoció que los cambios no serán inmediatos y que el país aún tiene un largo camino por recorrer. “Sabemos que queda mucho por hacer (…) pero en apenas cuatro meses hemos dado señales de cambios significativos”, concluyó.