S&P mejora calificación de Bolivia
Según la calificación crediticia de riesgo de la agencia de EEUU, se pasa de CCC- a CCC+
La calificación crediticia de riesgo de Bolivia, realizada por la Standard & Poor’s (S&P) Global Ratings, subió de CCC- a CCC+. El Banco Mundial valoró la mejora, en tanto que, para el Gobierno, esta es una muestra de que el país va en la dirección correcta. Según el economista Fernando Romero, esto significa una menor presión inmediata de incumplimiento de deuda, pero no un cambio profundo en la economía.
“El gobierno boliviano ha adoptado medidas para corregir los desequilibrios económicos, incluyendo la eliminación de los subsidios a los combustibles y el acceso a financiamiento externo”, destaca el resumen del informe de la S&P.
Además, recuerda que el Gobierno realizó un canje de dos bonos en moneda extranjera en poder del Banco Central por bonos en moneda local, “una operación que consideramos de gestión de pasivos intragubernamentales”.
El documento, al que accedió CORREO DEL SUR, señala también que “la perspectiva estable refleja la reducción del servicio de la deuda, equilibrada con los débiles perfiles externos, monetarios y fiscales de Bolivia”.
“La perspectiva de las calificaciones a largo plazo es estable”, remarca.
ESCENARIO AL ALZA
S&P prevé en su informe que “podríamos elevar las calificaciones en los próximos 12 meses si observamos continuidad en las políticas que mejore la liquidez externa de Bolivia y apunte a un perfil fiscal más sostenible, reduciendo los desequilibrios macroeconómicos y aumentando la previsibilidad de las políticas, lo que podría fortalecer la confianza de los inversionistas y mejorar el acceso del gobierno al financiamiento”.
ANÁLISIS POLÍTICO
El informe incluye unas líneas de análisis de la situación política del país. Indica, por ejemplo, que “el nuevo congreso está más alineado con la nueva administración, en comparación con el liderazgo político anterior, lo que podría facilitar la aprobación de préstamos externos y políticas que fomenten el crecimiento económico”.
“El nuevo gobierno hereda instituciones políticas débiles, un estado de derecho deficiente, poca transparencia y condiciones empresariales precarias.
Aunque el PDC carece de mayoría en el congreso, es probable que tenga más éxito en la aprobación de leyes que su predecesor”, apunta la S&P antes de recordar que durante el actual mandato de Paz, el Congreso aprobó $us 850 millones en financiamiento externo, “y hay más solicitudes de financiamiento externo en trámite gracias a las relaciones activas con instituciones financieras multilaterales. Se espera que el gobierno acelere las reformas tras las elecciones locales, cuya segunda vuelta se celebrará el 19 de abril”.
De esa manera, alude a los créditos gestionados con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe y que, sumados, rondan por los 7.500 millones de dólares.
El documento finaliza señalando que “a pesar de las mejoras recientes, Bolivia enfrenta enormes desafíos para estabilizar las finanzas públicas y retomar el crecimiento económico.
Las medidas de austeridad, como el reciente y drástico recorte a los subsidios a los combustibles, tendrán un costo social y podrían debilitar el apoyo público al gobierno. Para mitigar los efectos negativos de las reformas, el gobierno está implementando políticas de apoyo para la población más vulnerable. Recientemente anunció un aumento del 20% en el salario mínimo”.
Citada por El Deber, la vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra (en la infografía, junto al presidente Paz), destacó la decisión de la S&P como una señal positiva para la economía boliviana, ya que “demuestra confianza en sus primeros esfuerzos de reforma y sienta las bases para la siguiente fase de ajuste”.
FUNDAMENTACIÓN
“La calificación refleja la dependencia de Bolivia de condiciones empresariales, financieras y económicas favorables para cumplir con sus compromisos financieros, dada la fragilidad de sus perfiles fiscales, monetarios y externos. Anticipamos déficits persistentemente altos del gobierno general (superiores al 6% del PIB) y una carga de deuda pública neta sustancial (superior al 80% del PIB).
A estas debilidades se suman las bajas reservas de divisas, los déficits persistentes de la cuenta corriente y la rigidez del tipo de cambio, que limita la flexibilidad de la política monetaria. Bolivia también sufre un menor crecimiento económico que otros países con un PIB per cápita similar”, según la fundamentación de la agencia S&P.
Ministro Espinoza: “Bolivia está en la dirección correcta”
“Hoy recibimos una señal importante, S&P mejoró la calificación de riesgo de Bolivia en dos niveles, de CCC- a CCC+, y cambió la perspectiva a estable”, publicó este martes el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, en sus redes sociales.
“No es un dato menor”, continuó. “Este avance de dos escalones nos deja a un solo nivel de la categoría B y refleja que las medidas que estamos tomando para ordenar la economía, reducir desequilibrios y recuperar confianza empiezan a ser reconocidas internacionalmente”.
Finalmente, la autoridad señala que “queda mucho por hacer, pero esta noticia confirma que Bolivia está en la dirección correcta. Seguimos trabajando con seriedad para recuperar estabilidad y construir más oportunidades para los bolivianos.
“Esta es la tercera calificadora de riesgos que, en un lapso de menos de cuatro meses, ha mejorado nuestra calificación y, más importante, ha cambiado la perspectiva que tenía la economía boliviana, de negativa a estable”, enfatiza en un video grabado.
La mejora de la calificación de la agencia estadounidense se conoce luego de que otra calificadora, Moody’s, anunciara una revisión favorable en la nota de riesgo soberano de Bolivia, un indicador que evalúa la capacidad de un país para cumplir con sus obligaciones financieras y que influye en el costo de acceso al financiamiento internacional.
Economista: Se necesitan transformaciones de fondo
Según el economista Fernando Romero, “en términos simples, el país sigue siendo de alto riesgo, aunque con algo más de capacidad para cumplir sus pagos en el corto plazo. Esta mejora responde a acciones recientes del Gobierno orientadas a estabilizar la macroeconomía y ganar margen financiero”.
En un análisis enviado a CORREO DEL SUR, el experto refiere a la eliminación parcial de la subvención a los carburantes, “lo que reduce presión fiscal”, y a la coordinación con organismos internacionales para acceder a financiamiento y divisas. Además, Romero agrega que el informe resalta “un movimiento clave”: el canje de bonos externos en manos del Banco Central por deuda en moneda local. Esto, de acuerdo a su análisis, “reduce la deuda externa pero incrementa la interna (…) Ayuda a aliviar la escasez de dólares, aunque no resuelve el problema de fondo”.
“Sin embargo, S&P es claro en su mensaje: la mejora se debe principalmente a expectativas de liquidez, posibles fuentes de financiamiento y ajustes tácticos del Estado, no a reformas estructurales”, añade.
En su criterio, “Bolivia aún tiene pendientes cambios profundos en lo fiscal, cambiario, normativo e institucional, necesarios para que esta mejora no sea solo temporal. En otras palabras, el país ganó tiempo, pero todavía necesita transformaciones de fondo para lograr estabilidad sostenible”.
LA DECISIÓN DE LA S&P GLOBAL RATINGS, EN RESUMEN
¿Qué es S&P Global Ratings?
S&P Global Ratings es una agencia internacional que evalúa la solvencia de gobiernos, empresas y deuda, indicando el nivel de confianza que los inversionistas tienen sobre la capacidad de pago de un país o entidad.
¿Qué significa la nueva calificación para Bolivia?
La elevación de CCC- a CCC+ indica un aumento en la confianza internacional hacia el país. “Esto refleja que Bolivia es capaz de atraer inversiones, financiamiento, generar empleo y fortalecer la actividad económica”, afirmó Espinoza.
¿Qué cambió respecto a la perspectiva anterior?
Antes, la calificación tenía perspectiva negativa; ahora es estable. Esto significa mayor previsibilidad en las finanzas públicas y señales de recuperación económica.
¿Cuál es la diferencia entre CCC+ y CCC-?
Subir dos escalones en la calificación significa que Bolivia es percibida como menos riesgosa por los inversionistas. Una calificación más alta facilita el acceso a financiamiento con mejores condiciones y tasas de interés más bajas, según el ministro José Gabriel Espinoza.
¿Cómo beneficia esto a los ciudadanos?
Una mayor calificación puede traducirse en estabilidad económica: control de la inflación, tipo de cambio previsible y seguridad en los ingresos y el empleo, indicó el ministro.
¿Qué medidas del Gobierno influyeron en la decisión de S&P?
La aprobación del endeudamiento externo, la reducción de pagos de deuda a corto plazo, la implementación de reformas económicas y la estrategia de “derisking” con organismos multilaterales.
¿Otras agencias respaldan esta tendencia?
La semana pasada, Moody’s elevó la calificación de Bolivia de Ca a Caa3 y cambió la perspectiva a positiva, reforzando la confianza internacional en la economía nacional.