Planta de biodiésel entregada por Arce operaba al 31% en 2025 y ahora está paralizada
Informe oficial revela baja producción en el sector y advierte necesidad de ajustes en la política energética
La planta de Biodiésel I, inaugurada durante la gestión del expresidente Luis Arce, registró en 2025 un nivel de operación del 31% y actualmente se encuentra paralizada debido a la falta de materia prima, según el informe de rendición de cuentas del Viceministerio de Industrialización, Comercialización, Transporte y Almacenaje de Hidrocarburos.
“La planta de Biodiésel I, que tiene una capacidad de 1.500 barriles por día de biodiésel, está operando a una capacidad del 31%. Sin embargo, es una planta que actualmente se encuentra parada por falta de disponibilidad e incremento de precios de la materia”, informó la viceministra Tatiana Genuzio.
De acuerdo con la autoridad, la producción depende del aceite crudo de soya, cuya escasez y encarecimiento han limitado el funcionamiento de la planta. Este panorama, señaló, expone debilidades estructurales en la planificación del sector energético.
La infraestructura fue inaugurada el 26 de marzo de 2024 en Santa Cruz, en un acto en el que Arce defendió la apuesta por la industrialización. “Hemos tomado el camino más difícil para resolver el problema de la importación de combustibles, pero es el correcto”, manifestó entonces.
En paralelo, la planta de Biodiésel II “Héroes de Senkata”, que cuenta con la misma capacidad nominal, continúa en construcción; sin embargo, su continuidad se encuentra en evaluación ante el bajo rendimiento de la primera planta y las dificultades para garantizar el suministro de insumos.
El informe también da cuenta de un desempeño desigual en otras instalaciones del sector. La planta de amoniaco y urea alcanza un 89,25% de operación, mientras que las plantas de separación de líquidos trabajan entre el 30% y 50%, afectadas por la menor disponibilidad de gas natural.
Asimismo, otras infraestructuras presentan niveles reducidos de actividad, como la planta de GNL, que opera al 22,69%, y la planta de tuberías en El Alto, que alcanza el 51%.
Ante este escenario, el gobierno de Rodrigo Paz advirtió que la baja utilización generalizada en el sector evidencia la necesidad de ajustes estructurales y la implementación de una nueva política energética.