Gobierno flexibiliza uso de tarjetas para transacciones internacionales
La medida rige desde hoy y prevén que beneficie a más de 2,7 millones de usuarios
El Gobierno amplió a 500 dólares mensuales el monto mínimo para realizar pagos con tarjeta de débito en el exterior del país, en tanto que las tarjetas de crédito se podrán utilizar de manera irrestricta en función a la capacidad de pago de cada usuario. Estas transacciones estarán indexadas al tipo de cambio referencial del Banco Central de Bolivia (BCB) y ya no a la cotización oficial.
Se trata de una de las principales medidas que lanzó este lunes el Órgano Ejecutivo y forma parte de una estrategia orientada a flexibiliza las restricciones aplicadas en el pasado debido a la escasez de divisas en el país.
EXPLICACIÓN
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, dijo que el restablecimiento del uso de tarjetas de débito y de crédito en Bolivia permitirá “normalizar” pagos en el exterior, compras en plataformas internacionales, retiro de dinero fuera del país y distintas transacciones tanto dentro como fuera del territorio nacional. Confirmó que la disposición entra en vigencia este martes.
Durante el anuncio realizado este lunes, el presidente Rodrigo Paz señaló que muchos ciudadanos enfrentaban dificultades para efectuar pagos en línea, desde compras básicas hasta servicios educativos o viajes, lo que también impactó en comerciantes y trabajadores por cuenta propia que dependen del uso de tarjetas para importar mercadería.
“Se generaba una serie de limitantes que hoy estamos liberando”, manifestó el mandatario al referirse al alcance de la medida.
De acuerdo con el Ministerio de Economía, dicho restablecimiento beneficiará a más de 2,7 millones de usuarios e involucra a más de 8 millones de tarjetas en todo el país.
Entre los principales efectos de esta disposición se encuentra la posibilidad de retomar pagos en el exterior vinculados a viajes, salud, educación y servicios, así como realizar compras en plataformas internacionales sin restricciones. Además, se permitirá acceder nuevamente a servicios digitales globales, como suscripciones, herramientas y formación en línea.
La medida también facilitará actividades laborales, comerciales y de emprendimiento relacionadas con el exterior, especialmente para importadores, quienes se vieron afectados por las restricciones previas.
En cuanto al funcionamiento, las tarjetas de crédito podrán utilizarse sin restricciones, de acuerdo a la capacidad de pago de cada usuario. En el caso de las tarjetas de débito, se estableció que los bancos deberán habilitar al menos 500 dólares mensuales para consumos, permitiendo realizar compras por distintos montos.
Sobre este punto, el ministro Espinoza explicó que la habilitación de montos adicionales dependerá de la disponibilidad de cada entidad financiera.
Respecto al tipo de cambio, todas las operaciones se realizarán sobre la base de la cotización referencial del BCB, la que se publica diariamente, con el objetivo de garantizar reglas claras, transparencia y previsibilidad para los usuarios.
UN ANALISTA
Para el analista Fernando Romero, si bien la medida gubernamental apunta a facilitar los pagos internacionales de bienes y servicios, esta flexibilización podría generar mayores presiones sobre la demanda de divisas en el país. “Al aplicarse con un tipo de cambio referencial de aproximadamente Bs 9,15 por dólar (...) se genera un incentivo a usar más dólares de los que el sistema puede sostener, presionando las reservas internacionales y la liquidez en moneda extranjera”, dijo.
El también economista explicó que la liberación del uso de tarjetas incentivará un incremento en la demanda de dólares, especialmente para pagos en el exterior como servicios digitales, compras por internet, estudios y gastos en salud. “Va a haber una demanda de dólares mucho mayor. Pagos como Netflix, Amazon, estudios o salud implican salida directa de divisas”, señaló.
EN RRSS
Tras el levantamiento parcial de las restricciones de las tarjetas para transacciones internacionales y plataformas digitales, hubo internautas que reaccionaron de manera positiva y otros, todo lo contrario. Según esas opiniones, con esta disposición sigue habiendo límites para el uso de las tarjetas de débito; además, cuestionan que estas operaciones estén indexadas al tipo de cambio referencial y no al oficial.
Otra persona calificó de insuficientes los 500 dólares mensuales de libre disponibilidad en las tarjetas de débito.
También pidieron al Gobierno permitir la habilitación de PayPal para recibir pagos.
Gonzalo Chávez: “Esto es una devaluación de hecho”
Para el economista Gonzalo Chávez, la disposición del Gobierno es “una señal de normalización financiera que busca reparar un daño menos visible, pero profundamente corrosivo: la erosión reputacional del sistema de pagos en dólares de las tarjetas bolivianas”.
“Durante dos años, la tarjeta boliviana de bancos locales en el extranjero dejó de ser un instrumento de liquidez para convertirse en una curiosidad antropológica, una suerte de experimento financiero en vivo muy traumática”, dijo en un video que subió a sus redes sociales. “La medida del Gobierno apunta a restituir la funcionalidad básica del dinero electrónico… ahora, felizmente, vamos a ser aceptados; no es poca cosa”.
“Ahora, esto es una devaluación de hecho”, señaló Chávez.
“En la perspectiva cambiaria, la medida tiene un mérito adicional: Reconoce, aunque sea de forma implícita y con el habitual pudor retórico, la existencia del tipo de cambio paralelo, más cercano a la realidad, por supuesto, alrededor de 9 (bolivianos). Que estas transacciones se liqueden al denominado tipo de cambio de referencia… no es otra cosa que una elegante manera de admitir que el tipo de cambio oficial ha sido duramente, y durante mucho tiempo, una ficción administrativa. Por fin el Banco Central está reconociendo que el tipo de cambio en realidad está alrededor de 9. En otras palabras, el mercado paralelo deja de ser un rumor de pasillo para convertirse en un dato operacional: cuando usted vaya a pagar en dólares va a pagar con el dólar del mercado paralelo. En suma, avanzamos hacia un régimen más flexible”, complementó el también columnista de este periódco.
Finalmente, Chávez indicó que “los bancos locales en Bolivia van a tener que reconquistarme a mí y a muchos ciudadanos que ya nos hemos ido a tarjetas internacionales que son muy fáciles de conseguir”.
“De modo que, si los bancos nacionales desean reconquistar a este usuario desertor, necesitarán algo más que normalidad tardía y anuncios del Gobierno. Deberán ofrecer una propuesta decididamente competitiva o resignarse a que sus tarjetas pasen discretamente al archivo histórico de mis instrumentos financieros”.
Señaló que “el trauma que fue haber cortado las tarjetas de crédito nacionales se resolvió a través de la competencia”.
Más reacciones económicas y políticas
René Martínez, analista de la Fundación Jubileo, destacó que la medida del gobierno de Rodrigo Paz beneficia a algunos sectores y va a favorecer a la población, brindando comodidad, pero también hizo notar que existe una deuda con el sector privado, y con la población en general.
“Habrá que devolver esos dólares a la población”, declaró este lunes a la red Unitel.
Para el exdirector del Banco Central de Bolivia (BCB) Alejandro Banegas, citado por el mismo medio de comunicación, se da la sensación de que el sistema financiero funciona nuevamente; sin embargo, apuntó que Bolivia aún cuenta con restricciones de divisas.
“Parece ser una buena noticia porque ya va dando una sensación de normalidad que el sistema financiero vuelva a funcionar y sobre todo que los usuarios financieros, los ciudadanos, puedan acceder libremente a bienes y servicios a comprarlo por Internet”, dijo.
Desde la oposición política, la jefa de la bancada de Senadores de Libre, la chuquisaqueña Tomasa Yarhui, calificó la disposición gubernamental como “una devaluación encubierta”.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, confirmó que este martes entran en vigor las nuevas medidas relacionadas con el uso de las tarjetas de débito y de crédito. En el primer caso, se amplían a un límite de 500 dólares mensuales.
Con relación a las tarjetas de crédito, podrán utilizarse sin restricciones, pero siempre de acuerdo a la capacidad de pago de cada usuario.