Desde Washington, Bolivia pide que apoyo financiero llegue “sin recetas”
Bolivia, a través de su ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, planteó en Washington un apoyo “sin recetas” y que el FMI sea un “estabilizador de última instancia”.
Bolivia, a través de su ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, planteó en Washington un apoyo “sin recetas” y que el FMI sea un “estabilizador de última instancia”.
La autoridad participó entre el 13 y el 18 de abril en Estados Unidos en las Reuniones de Primavera de 2026 del FMI y del Grupo Banco Mundial. Durante su intervención, destacó el proceso de transición que atraviesa Bolivia tras 19 años de un modelo económico que, según su análisis, generó distorsiones y desequilibrios que derivaron en la crisis actual.
La propuesta boliviana enfatiza la necesidad de recibir apoyo financiero internacional sin la imposición de “recetas preconcebidas”, solicitando que el Fondo Monetario Internacional (FMI) evolucione de ser un simple prestamista a un “estabilizador de última instancia” que respete las particularidades de cada nación en transición.
Espinoza subrayó que Bolivia atraviesa un cambio estructural tras 19 años de un modelo que generó profundos desequilibrios y distorsiones. En este contexto, el gobierno de Paz ya implementó medidas drásticas como el retiro de la subvención a los hidrocarburos –que representaba un gasto de $us 3.000 millones– y logró compromisos crediticios por más de $us 8.000 millones con organismos multilaterales, aunque negó acuerdos condicionados con el FMI.
La estrategia se centra en proteger el crecimiento económico mediante la atracción de inversión privada en sectores estratégicos como minería, energía e hidrocarburos, bajo nuevos marcos legales. El Ministro dijo que la gestión actual ya reporta superávit y una reducción del riesgo país, planteando que la salida de la crisis regional requiere una cooperación que facilite la transición desde la resiliencia hacia un crecimiento sostenido con reglas claras y tecnología.