Cuestionan falta de reformas estructurales en reformulado del PGE
No convence. El Presupuesto General del Estado (PGE) Reformulado 2026, presentado el martes por el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, casi seis meses después de iniciado el gobierno de Rodrigo Paz, recibió críticas generalizadas por parte de economistas y dirigentes políticos
No convence. El Presupuesto General del Estado (PGE) Reformulado 2026, presentado el martes por el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, casi seis meses después de iniciado el gobierno de Rodrigo Paz, recibió críticas generalizadas por parte de economistas y dirigentes políticos, quienes coincidieron en señalar que el documento carece de reformas estructurales y no ofrece una salida real a la crisis económica.
El presupuesto proyecta una caída del PIB de 1,28%, una inflación del 14,94%, un déficit fiscal del 9,2% y un precio de referencia del petróleo WTI de 64,6 dólares por barril, cifras que cuestionaron distintos entendidos en la materia. El economista Gonzalo Chávez destacó como único avance la incorporación de una plataforma digital de transparencia fiscal, aunque advirtió que “una economía no se cura por tener mejor dashboard; se cura con crecimiento, disciplina fiscal, productividad e instituciones serias. El Gobierno presentó algo parecido a una serie del (Doctor) House: excelente diagnóstico, ambiente moderno, pantallas brillantes… pero el paciente sigue delicado, en terapia intensiva”.
El también economista Mauricio Ríos fue más contundente al señalar que “con estas cifras no hay manera alguna de hablar de que se haya estabilizado la economía, mucho menos de que haya comenzado la recuperación” al remarcar que el primer problema del Gobierno es el “gradualismo”. Agregó que otro de los problemas de la administración de Paz es que piensa “que este es un problema de falta de ingresos antes que de exceso de gasto”.
El analista financiero y exandidato presidencial Jaime Dunn, en una entrevista con el programa “Asuntos Centrales”, expresó algo parecido. Sintetizó el documento como “un presupuesto de administración de crisis”, no de reforma estructural, al no atacar lo que denominó “el enemigo real”: el tamaño del Estado.
En la misma línea, el economista y también excandidato presidencial Antonio Saravia cuestionó que el Gobierno necesite, por ejemplo, 90 días para decidir sobre empresas públicas cuya ineficiencia, “todos ya conocemos”. “PGE sin rumbo. No por el crecimiento negativo o la alta inflación, sino porque no hay cambios estructurales. El déficit sigue altísimo y lo único rescatable es el gasolinazo, pero ese esfuerzo lo hace la gente, no el gobierno. No cierran de empresas ni reducen burocracia. Nada!”, criticó.
El empresario y político Samuel Doria Medina también expresó su decepción. “Se necesitó seis meses de rodeos y dilaciones para llegar a esto: una política inmovilista (nos dicen que recién en 90 días empezará a cerrar las empresas inservibles) y un presupuesto que no resolverá la crisis”, señaló en sus redes sociales.
El expresidente y líder de la Alianza Libre, Jorge Tuto Quiroga, criticó esta semana en una entrevista con la Red Erbol la lentitud del Gobierno en poner en marcha los cambios estructurales que demanda el estado de la Economía. “Cuando a los 100 días critiqué la falta de leyes, me partieron la cabeza (...) Hay que acelerar ese ritmo, porque ya pasaron ya casi seis meses de gobierno”, manifestó.