Entel y Sparkle se unen por la conectividad digital
La Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) y Sparkle (uno de los principales operadores globales del mundo) firmaron un memorando de entendimiento (MoU) para comercializar conjuntamente la ruta terrestre que conecta las costas del Pacífico y el Atlántico a través de Bolivia.
La Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) y Sparkle (uno de los principales operadores globales del mundo) firmaron un memorando de entendimiento (MoU) para comercializar conjuntamente la ruta terrestre que conecta las costas del Pacífico y el Atlántico a través de Bolivia.
Según un reporte institucional, el acuerdo, firmado este martes en el marco del evento de telecomunicaciones global ITW 26, tiene como objetivo llevar al mercado una alternativa de alto rendimiento a las rutas submarinas existentes, respondiendo a la creciente demanda de conectividad escalable y resiliente en los ecosistemas digitales regionales.
El sector del entretenimiento digital en América Latina continúa expandiendo rápidamente, con Brasil como centro neurálgico de desarrollo de videojuegos, distribución de contenidos y servicios de alojamiento.
Sin embargo, diversas zonas del occidente de América del Sur aún dependen de rutas submarinas de larga distancia o conexiones internacionales indirectas para acceder al Atlántico, lo que genera un rendimiento subóptimo para el cloud gaming, la transmisión en tiempo real, servicios financieros, internet de las cosas (IoT) y aplicaciones impulsadas por inteligencia artificial.
El Corredor Digital Bioceánico aprovecha la posición geográfica de Bolivia para establecer una ruta terrestre directa de aproximadamente 4.370 kilómetros que atraviesa Perú, Bolivia y Brasil. La ruta permite la conectividad entre Lima y São Paulo con una latencia inferior a 60 milisegundos (ms), frente a más de 120 ms en las rutas submarinas tradicionales, que superan los 12.000 kilómetros (km).
En lugar de depender de arquitecturas de enrutamiento fragmentadas, la iniciativa introduce una columna vertebral terrestre unificada diseñada para mejorar el rendimiento, la diversidad de rutas y la resiliencia del servicio para los flujos de tráfico regional e internacional.