Bolivia es el segundo país más riesgoso en la región
Después de más de 20 días continuos de conflictos y bloqueos en carreteras, el riesgo país de Bolivia aumentó cerca de 73%. El índice EMBI (Emerging Markets Bond Index, por sus siglas en inglés) pasó de 350 puntos básicos a más de 605 hasta el 22 de mayo, según reportó Bloomberg Línea.
Después de más de 20 días continuos de conflictos y bloqueos en carreteras, el riesgo país de Bolivia aumentó cerca de 73%. El índice EMBI (Emerging Markets Bond Index, por sus siglas en inglés) pasó de 350 puntos básicos a más de 605 hasta el 22 de mayo, según reportó Bloomberg Línea.
El aumento del indicador elaborado por JP Morgan sitúa a Bolivia como el segundo país más riesgoso de la región para invertir, solo por detrás de Venezuela.
En los últimos meses, calificadoras y analistas internacionales habían mejorado la evaluación del riesgo país de Bolivia después de las medidas económicas aplicadas por el gobierno de Rodrigo Paz. En febrero, JP Morgan reportó que el indicador había descendido a 477 puntos, luego de que en 2025 superara los 1.000 puntos básicos.
Bolivia atraviesa conflictos desde principios de mayo, cuando la Central Obrera Boliviana inició protestas para exigir la atención de su pliego petitorio, que incluía un incremento salarial del 20 % entre sus principales demandas.
Posteriormente, otros sectores se sumaron a las movilizaciones. Entre ellos figura la Federación Departamental Única de Campesinos Túpac Katari, que protestó inicialmente contra la Ley 1720 de reconversión de tierras, norma que fue abrogada hace algunas semanas.
Con el paso de los días, más sectores se incorporaron a las medidas de presión y la principal demanda pasó a ser la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
“Bolivia es percibida hoy como una economía más riesgosa para prestar dinero o invertir”, dijo a Blomberg el analista financiero Fernando Romero, expresidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija.
Explicó que cuando sube rápidamente, el mensaje es que los inversionistas ven mayores probabilidades de problemas fiscales, financieros o de gobernabilidad en el corto y mediano plazo.