Más dólares hacen bajar la moneda estadounidense en Bolivia

El dólar referencial del sistema interbancario pasó de Bs 9,73 el 29 de junio hasta alcanzar Bs 12,15 el jueves 30 de julio. Esto representa un incremento de Bs 2,42 por dólar, equivalente a una subida del 24,87%.

La compra de dólares en los bancos alcanzó un récord este miércoles.

La compra de dólares en los bancos alcanzó un récord este miércoles. Foto: Miguel Ángel Amonzabel

La compra de dólares en los bancos alcanzó un récord este miércoles.

La compra de dólares en los bancos alcanzó un récord este miércoles. Foto: Miguel Ángel Amonzabel


    Por Miguel Ángel Amonzabel Gonzales
    Economía / 04/08/2026 23:03

    La flexibilización del tipo de cambio aplicada por el Banco Central de Bolivia desde el 29 de junio de 2026 abrió una nueva etapa en el mercado cambiario. Después de años con un dólar oficial fijo, la economía inició un proceso de ajuste donde la divisa comenzó a reflejar las presiones acumuladas por la escasez de dólares, la incertidumbre económica y la creciente demanda de moneda extranjera por parte de empresas y ciudadanos.

    El ajuste inicial fue acelerado. El dólar referencial del sistema interbancario pasó de Bs 9,73 el 29 de junio hasta alcanzar Bs 12,15 el jueves 30 de julio. Esto representa un incremento de Bs 2,42 por dólar, equivalente a una subida del 24,87%. Este movimiento generó impactos sobre los costos de importación, debido a que empresas y comerciantes trasladaron el nuevo valor de la divisa hacia productos, insumos, repuestos y bienes provenientes del exterior.

    Durante julio, la economía boliviana enfrentó un escenario de alta incertidumbre cambiaria. La expectativa de nuevas depreciaciones del boliviano impulsó una mayor demanda preventiva de dólares, mientras algunos agentes económicos buscaron proteger sus recursos frente a la pérdida de valor de la moneda nacional. Este comportamiento pudo generar una presión adicional sobre el mercado, elevando temporalmente el precio del dólar por encima de los niveles determinados exclusivamente por los fundamentos económicos.

    Sin embargo, desde los primeros días de agosto comenzó a observarse una señal diferente. Luego de llegar a su máximo de Bs 12,15 el 30 de julio, el dólar referencial descendió a Bs 12,13 el viernes 31 de julio, Bs 12,08 el lunes 3 de agosto y Bs 12,02 el martes 4 de agosto. Esta reducción de Bs 0,13 muestra una moderación de la presión cambiaria y una posible etapa de corrección después del fuerte ajuste registrado durante julio.

    Uno de los factores más relevantes para explicar esta nueva tendencia está relacionado con el incremento de la compra de dólares realizada por la banca. Los datos muestran que entre el 29 de junio y el 3 de julio las entidades financieras adquirieron USD 20,2 millones, cifra que aumentó progresivamente hasta USD 36,3 millones durante la última semana de julio. Esto evidencia una mayor disponibilidad de divisas dentro del sistema financiero a medida que avanzó el proceso de ajuste cambiario.

    El dato más significativo corresponde al 4 de agosto, cuando la compra de dólares por parte de la banca alcanzó USD 159,9 millones. Este volumen representa un salto extraordinario respecto a las semanas anteriores y puede interpretarse como una señal de fortalecimiento de la oferta de divisas. Una mayor entrada de dólares al sistema financiero reduce la presión sobre el mercado y permite que el tipo de cambio empiece a encontrar un nuevo equilibrio.

    Una posible explicación de este aumento en la oferta de dólares estaría vinculada al comportamiento del sector exportador. El saldo comercial positivo y el incremento de las ventas externas podrían estar generando mayores ingresos de moneda extranjera. Asimismo, algunos exportadores que mantuvieron sus dólares esperando mejores precios podrían haber decidido vender sus divisas al sistema bancario al observar que el tipo de cambio alcanzó niveles superiores a Bs 12.

    El mercado también pudo haber experimentado una sobrerreacción inicial. La incertidumbre generada por el cambio del régimen cambiario llevó a muchos agentes económicos a anticipar mayores depreciaciones, aumentando la demanda de dólares. Una vez que el precio alcanzó niveles elevados y apareció una mayor oferta de divisas, comenzó un proceso natural de corrección, donde compradores y vendedores ajustaron sus expectativas frente a las nuevas condiciones del mercado.

    Si la tendencia de mayor disponibilidad de dólares continúa, el escenario más probable en el corto plazo es una corrección moderada del tipo de cambio. Esta reducción podría aliviar gradualmente la presión sobre los precios de productos importados, aunque el efecto no será inmediato porque las empresas todavía mantienen inventarios adquiridos con un dólar más elevado y necesitan ajustar sus costos de reposición.

    No obstante, la disminución reciente del dólar no significa que el problema cambiario esté resuelto. Bolivia continúa enfrentando desafíos estructurales relacionados con la generación permanente de divisas, la caída de la producción hidrocarburífera, el nivel reducido de reservas internacionales y la necesidad de fortalecer las exportaciones. La estabilidad cambiaria dependerá más de la capacidad productiva del país que de una intervención temporal en el mercado.

    La principal señal que deja este comportamiento es que el dólar responde a la disponibilidad real de divisas. Cuando aumenta la oferta, la presión disminuye y el precio comienza a corregirse; cuando existe escasez, el mercado vuelve a tensionarse. El desafío para Bolivia no es solamente encontrar un nuevo precio del dólar, sino recuperar la capacidad de generar suficientes dólares para sostener una estabilidad cambiaria duradera.

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