Analista pide ajustar el precio del gas subvencionado y prevé bajo impacto en la tarifa eléctrica
“La gente impulsó la guerra del gas el 2003, luego vino el referéndum del 2004, la nacionalización. Muchas de estas medidas fueron impulsadas por la propia gente, por organizaciones sociales movilizadas que no estaban bien informadas y eso nos ha llevado a tomar malas decisiones también”, lamentó
El analista de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, afirmó que se debe ajustar lo más antes posible el precio del gas natural subvencionado para incentivar las inversiones en exploración de hidrocarburos y permitir que las energías renovables compitan en igualdad de condiciones con las plantas termoeléctricas. También aclaró que el efecto de esta medida en las tarifas de electricidad sería limitado, debido a los mecanismos de protección establecidos.
Velásquez explicó que el precio subvencionado del gas natural constituye uno de los principales obstáculos para el desarrollo de fuentes alternativas de generación eléctrica, como la hidroeléctrica, solar y eólica, debido a que las termoeléctricas utilizan este energético a un costo subsidiado, lo que genera una desventaja competitiva para las demás tecnologías.
En ese sentido, sostuvo que el ajuste de precios debe ser una medida prioritaria, tanto para recuperar el atractivo de Bolivia para las inversiones en exploración como para impulsar la diversificación de la matriz energética.
“Si ajustamos el precio del gas, con seguridad que van a entrar más hidroeléctricas, van a poder competir y vamos a poder desarrollar las fuentes renovables”, afirmó el analista en entrevista con Erbol.
Respecto al impacto en los usuarios, Velásquez señaló que el incremento del precio del gas natural podría trasladarse “poquito” a las tarifas eléctricas, pero descartó que el efecto sea de la misma magnitud.
Explicó que el Decreto Supremo 5647 establece un límite de incremento de hasta el 5% en las tarifas de electricidad y se contempla un fondo de compensación para evitar que las variaciones de costos golpeen directamente a los consumidores.
Velásquez consideró que el país debió realizar ajustes graduales en los precios de los energéticos durante los últimos 20 años, en lugar de mantenerlos congelados, situación que ahora obliga a enfrentar modificaciones más significativas.
"Bolivia ha vivido una fantasía, un sueño de 20 años en que los precios no se tocaban. Y eso ha sido un error, porque los precios sí se tocan", comentó.
Asimismo, demandó al Gobierno y al Legislativo acelerar el debate de una nueva ley de hidrocarburos que establezca condiciones para atraer inversiones en exploración y revertir la caída productiva.
Finalmente, sostuvo que la población también tiene una cuota de corresponsabilidad en las decisiones adoptadas durante las últimas décadas, aunque atribuyó a los actores políticos la principal responsabilidad por la gestión del sector.
“La gente impulsó la guerra del gas el 2003, luego vino el referéndum del 2004, la nacionalización. Muchas de estas medidas fueron impulsadas por la propia gente, por organizaciones sociales movilizadas que no estaban bien informadas y eso nos ha llevado a tomar malas decisiones también”, lamentó.
A su juicio, sin una nueva normativa, ajustes en los precios del gas natural y mayores inversiones en fuentes renovables, la crisis energética del país continuará profundizándose.
El especialista aclaró que la discusión sobre el ajuste corresponde al gas natural que se distribuye por redes a los hogares, industrias y plantas termoeléctricas, y no al Gas Licuado de Petróleo (GLP) comercializado en garrafas, cuya subvención consideró que debe mantenerse por las características de consumo de la población.