Cura milagrosa con pastillas hechas de… ¡bebés!
¿Hasta dónde puede llegar la codicia humana? Es una pregunta inevitable que cualquiera puede hacerse cuando se entera de situaciones como el caso de la venta de pastillas hechas de carne de bebés. Sí, leyó bien, de bebés
¿Hasta dónde puede llegar la codicia humana? Es una pregunta inevitable que cualquiera puede hacerse cuando se entera de situaciones como el caso de la venta de pastillas hechas de carne de bebés. Sí, leyó bien, de bebés. Un documental elaborado por el canal SBS TV de Corea del Sur, y cuyo contenido se hizo público en 2012, demostró que varias compañías chinas vendían esas grajeas. Parece mentira, pero es una cruel verdad.
INSÓLITO de ECOS, dentro de su sección de “Archivos espeluznantes”, en esta oportunidad recupera uno de los casos que más horrorizó al mundo en los últimos años.
De acuerdo con la informaciónA que en su momento circuló por varios de los principales periódicos del planeta, las cápsulas se ofrecían en grandes cantidades de dinero como una “cura milagrosa” y, además, “para todas las enfermedades”.
La historia está salpicada de situaciones insólitas y terribles, muchas de ellas comunes pero, esto llega a ser algo extremo. Cuando todo salió a la luz pública, corrió el rumor de que algunas compañías farmacéuticas del país asiático compraban cadáveres de bebés a los hospitales, para molerlos y venderlos en forma de píldoras.
El drama del aborto
Al parecer la idea surgió en una clínica privada y el documental mostraba que para obtener las pastillas se molían los cuerpos de los bebés muertos, luego de haber sido quemados en un horno.
Pero eso no es todo. La información daba cuenta de que este procedimiento se hacía con el consentimiento de las madres, a quienes se les pagaban fuertes sumas de dinero por los cadáveres de sus hijos, que generalmente era producto de abortos.
Una película
La web de noticiasmontreal.com recuerda que en 1973 se difundió la película “Cuando el destino nos alcance” (Soylent Green), con Chalton Heston. Trataba de un lugar hermoso adonde podían ir las personas a morir. “Acostado en una cama, adormecido por una sustancia, el moribundo podía no solo ver su vida pasar dentro de sí. También pasaban delante de él unas filmaciones de bellos paisajes acompasados con música clásica”, se puede leer en dicho portal.
Sin embargo, Heston realizó un seguimiento de unos de los cadáveres y llegó a las instalaciones de una inmensa fábrica, que trabajaba a pleno ritmo. Allí se producía un tipo especial de alimentos cuya materia prima, para sorpresa del protagonista del filme, eran los cadáveres que provenían de ese hermoso lugar para morir.
Lo cierto es que las autoridades de Corea del Sur quedaron conmocionadas al descubrir más de 17.000 píldoras llenas de carne humana en polvo.
La web “Daily Mail” informó en 2012 que los chinos aseguraron que se trataba de un “curatodo”. Pruebas realizadas a las píldoras arrojaron que estaban compuestas en un 99,7 por ciento de restos humanos y que, al contrario de lo que se decía, eran muy dañinas y contenían bacterias.