Genética y obesidad
Los genes influyen de manera significativa en la obesidad. Por eso, algunas personas son más propensas a aumentar de peso y a contraer afecciones relacionadas con este tema.
Los genes influyen de manera significativa en la obesidad. Por eso, algunas personas son más propensas a aumentar de peso y a contraer afecciones relacionadas con este tema. Investigadores analizaron muestras genéticas de más de 300 mil personas e identificaron más de 140 localizaciones en sus muestras de ADN que podrían jugar un papel en la obesidad. También localizaron nuevas vías biológicas con un rol importante en el peso corporal y en la distribución de la grasa.
Un estudio, que se presentó del 14 al 16 de marzo en el Congreso Americano de Cardiología en San Diego, California, se centró en los genes que afectan al lugar donde se almacena la grasa en el cuerpo, con riesgo para la salud. Por ejemplo, las personas con más grasa en el abdomen tienen más probabilidades de sufrir afecciones metabólicas como la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares, respecto de las que tienen más grasa en las caderas o distribuida por todo el cuerpo.
Necesitamos conocer estas localizaciones genéticas porque los distintos depósitos de grasa suponen riesgos distintos para la salud. Si se pudiera averiguar qué genes influyen en el lugar donde se deposita la grasa, eso podría ayudarnos a comprender el mecanismo biológico que conduce a varias afecciones de la salud, como la resistencia a la insulina y la diabetes, el síndrome metabólico y las enfermedades cardiacas.
Un segundo estudio observó el vínculo entre los genes y el índice de masa corporal (IMC), un estimado de la grasa corporal basada en la estatura y en el peso. Además, hallaron que las localizaciones genéticas asociadas con el IMC estaban vinculadas con áreas que controlan factores como el apetito y el uso energético.
Esto demuestra con claridad que la predisposición a la obesidad y un IMC más alto no se deben a un solo gen o un solo cambio genético, por lo que la gran cantidad de genes hace que sea menos probable que una solución para vencer a la obesidad funcione para todo el mundo, y abre la puerta a la posibilidad médica de usar las pistas genéticas para vencer a la obesidad.
El próximo paso será averiguar exactamente cómo funcionan los genes y cómo hacen a las personas más susceptibles a la obesidad.