Un peludo problema por resolver
Pelos por doquier. Si la mascota de tu casa deja más pelos de lo normal debe llamar tu atención porque al igual que los humanos puede estar sufriendo de alopecia. Esto podría ocurrirle por un déficit alimentario...
Pelos por doquier. Si la mascota de tu casa deja más pelos de lo normal debe llamar tu atención porque al igual que los humanos puede estar sufriendo de alopecia. Esto podría ocurrirle por un déficit alimentario, estrés, diabetes u otras razones.
El hecho de que tu mascota deje constantemente su pelaje por diferentes sectores de la casa puede resultar muy molesto para la familia, especialmente para los que se ocupan de la limpieza. Para ti también, porque no hay una prenda de vestir que esté libre de pelos.
Las causas
Son diversas. En estos casos, la opinión de un veterinario resulta esencial. Aunque en la mayoría de los casos se debe a un proceso natural del organismo del animal para renovar su pelo, hay varias causas posibles y es importante saber cuál está afectando a tu mascota.
La caída del pelaje en perros y gatos o alopecia canina y felina, respectivamente, se puede deber al estrés, déficit alimentario, diabetes, parásitos, enfermedades de la piel, gestación, alergias, alopecias estacionales del año, explica a ECOS el veterinario del Hospital de Especialidades Veterinarias Arca de Noé, Luis Fernando Campos.
Pero también a que el animal tiene diabetes, a causa de algunas vacunas, por predisposición racial.
“Como pueden darse cuenta hay muchos factores que influyen en la caída del pelo en perros y gatos, por ello es importante acudir a un veterinario, para que determine cuál es el tratamiento que requiere la mascota. Aunque cabe señalar que la caída del pelo de un perro o gato no siempre requiere de un tratamiento, pues los canes mudan el pelo dos veces al año en tanto que los gatos entre cuatro a seis”, añade Campos.
“Cepillarlo periódicamente, darle agua fresca y limpia todos los días, sacarlo a pasear, comprar productos específicos para mascotas, desparasitarlos siempre y darles una alimentación adecuada, son las bases para mantener a un animalito sin alopecia”, recomienda el veterinario.
En estas páginas, con la guía de este profesional, ECOS te explica las causas más frecuentes y te ofrece una serie de consejos para atacar este peludo problema en tu hogar. •
Posibles causas de la caída del pelo de una mascota
Estrés: Esta causa, por ser psicológica, a veces resulta difícil de tratar y muchas veces no tiene solución, por lo que el pelo no se recupera, pero en otros casos ayudan mucho algunos tónicos con vitaminas. Puede surgir por el abandono, soledad, exceso de actividad física o cambios drásticos en la rutina diaria.
Déficit alimentario: Una dieta desequilibrada que no se adapte a las necesidades nutricionales del can puede producir una pérdida de pelaje constante, que solo se controla al realizar un cambio en la alimentación. Los alimentos de mala calidad pueden llegar a desarrollar alergias muy complicadas de solucionar.
Parásitos: Algunos ectoparásitos como los ácaros, las pulgas y las garrapatas también producen mucho picor y, por ende, la caída del pelaje.
Enfermedades de la piel: La sarna y la dermatitis son enfermedades de la piel que se caracterizan por provocar la caída de pelo en perros.
Gestación: Las perritas que están preñadas sufren frecuentemente de cambios hormonales, propios de su condición, y en muchos casos también pueden provocar la pérdida del pelaje.
Alergias: Estas patologías son muy comunes y uno de los síntomas más molestos que producen es el escozor. Cuando el perro se rasca y se lame de manera compulsiva para calmar esa picazón se provoca a sí mismo diversas lesiones, entre ellas la caída del pelo. Si se observa esto hay que llevarlo al veterinario (en los gatos ocurre generalmente por las noches, por eso pasa inadvertido).
Alopecias estacionales: Estas solo afectan el pelaje del perro cuando hay poca luz solar, es decir, durante el otoño y el invierno. En estos casos el problema se corrige en primavera y verano, o cuando la luz del sol se intensifica. Por lo general, esta muda ocurre dos veces al año.
Algunas recomendaciones importantes
1. Alimentación. Una alimentación equilibrada y de calidad para un can o un gato ayuda a mantener su pelaje sano y fuerte.
Si tu mascota padece de alergias o de piel hipersensible, será un poco más complicado encontrar una dieta que cubra sus necesidades alimenticias. En este caso es el veterinario quien debe aconsejarte qué hacer.
2. Agua. A los animales nunca debe faltarles agua limpia y fresca, no solo para mejorar el funcionamiento de su organismo sino también por el aspecto de su piel. Esta luce seca si el perro está deshidratado. Cuando la piel está saludable existen menos probabilidades de que sea invadida por parásitos o bacterias. Además, el pelo se mantiene en su lugar por más tiempo.
3. Cepillado frecuente. Cepillar con regularidad el pelo de tu mascota ayudará a deshacerte de todos esos pelos desagradables que están desparramados por el piso, en los muebles y la ropa, que irritan hasta al más tranquilo de la casa.
El cepillado en perros y gatos —aunque la caída del pelo se dé más frecuentemente en canes— también hace que se redistribuyan los aceites de la piel en su pelaje. Esto permite a cada uno de los pelos quedarse por más tiempo en su lugar y resolver este peludo problema.
Debes asegurarte de usar el cepillo adecuado, porque existen diferentes tipos para cada clase de pelaje. Los de cerdas son los mejores para cepillar el pelo corto y suave, así se elimina el exceso de pelo muerto.
4. Baño. Los baños frecuentes permiten que el pelo muerto del can o el felino caiga fuera del cuerpo, ya sea en la bañera o en el lugar donde se lo bañe. Es importante usar los productos adecuados para el pelaje de la mascota.
“Si no se usan champús o productos antiparasitarios adecuados se le puede generar una alergia al animal. Una regla importante es nunca usar productos de humanos en los animales”, alerta el veterinario Luis Fernando Campos.
Un buen secado luego del baño es ideal para el pelaje del animal. No obstante, no es bueno bañarlos muy seguido porque se corre el riesgo de resecar su piel.