Aviturismo
¿Existe? Sí y, según el biólogo alemán Sebastián Herzog, bien planificado y organizado, puede mover mucho dinero. Además, Bolivia se encuentra en la lista de los diez países con mayor diversidad de aves del mundo.
¿Existe? Sí y, según el biólogo alemán Sebastián Herzog, bien planificado y organizado, puede mover mucho dinero. Además, Bolivia se encuentra en la lista de los diez países con mayor diversidad de aves del mundo. Así que no hay excusa. Ya es hora de que el país haga las cosas en serio y que apueste por el ecoturismo, lo que incluye el “aviturismo”.
“Si tú le preguntas a la gente si sabe dónde se ubica Bolivia en cuanto a su diversidad en el ranking mundial, te responden ‘ni idea’. ¿Sabes que Bolivia está en el top ten? Y te dicen: ¡Noooo! ¿En serio? Exactamente se encuentra en el número 6. La diversidad debería ser un orgullo nacional. Y la gente no sabe porque no hay información”, reflexiona Herzog en una entrevista con ECOS.
El biólogo estuvo la semana pasada en Sucre, invitado a un encuentro nacional de guías de turismo en el que, entre otras cosas, dictó un taller sobre aves.
Herzog llegó por primera a vez a Bolivia en 1994. Vino con la idea de hacer una tesis para su doctorado. Tras su primera expedición por el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi, decidió quedarse. Siempre le gustó la naturaleza, la aventura, lo imprevisto… Todo eso ofrecía Bolivia, según cuenta a ECOS, por lo que terminó echando raíces aquí.
Se ocupó en sus investigaciones en los siguientes cinco años y en dar cátedra en la Universidad San Simón de Cochabamba. El problema es que la política y la burocracia no eran lo suyo, por lo que decidió regresar a su país. Terminó su doctorado, pero después decidió volver.
“Volví y decidí crear la ONG Asociación Civil Armonía, con un colega mío, para la conservación del medioambiente, enfocado en aves. Desde entonces, estoy trabajando en muchos proyectos. La Guía de Aves es el más largo, el más complicado”, comenta él, lo que nos lleva de vuelta al principio.
Herzog se convirtió en uno de los principales impulsores del “aveturismo” en el país. En 2017 presentó los resultados de todos los años que estuvo investigando en el país, una especie de enciclopedia cuyo título es “Aves de Bolivia, Guía de Campo”. El libro, que tiene 500 páginas, describe un total de 1.435 especies de aves, lo que sitúa al país en el sexto lugar en la lista de países con mayor diversidad de aves del mundo después de Colombia, Perú, Brasil, Ecuador e Indonesia (los que siguen son Venezuela, India, China y Estados Unidos, en ese orden).
Bolivia, hasta entonces, no tenía una guía con→ →esas características, según Herzog. Por lo tanto, era impensado siquiera soñar con hacer “aviturismo” en nuestro país.
“En el mundo, hay millones de personas que tienen como pasatiempo la observación de aves. Son banqueros, ingenieros, abogados… Salen a observar aves. Y esta gente viaja por el mundo observando aves. ¿Por qué no llegan a Bolivia? Porque faltaba una guía, entre otros aspectos. Por supuesto, no es la única razón”, explica.
Herzog dice que lo que buscaba era “generar conciencia” y mostrar que Bolivia tiene más que ofrecer que solo “gas, el Lago Titicaca o el Salar de Uyuni”.
“Una guía de aves es una herramienta que sirve para promover el desarrollo sostenible a través del turismo ecológico, el turismo de naturaleza, el ‘aveturismo’”, explica.
El biólogo, además, recuerda que Bolivia es el único país en la región que reúne una diversidad de ambientes. Y es barato. “Cuesta el doble viajar por Colombia que por Bolivia, por ejemplo. Su posición es ventajosa. O sea, hay que armar una estrategia y no solo tirarle la pelota al Gobierno. La sociedad civil, las empresas, las fundaciones, la misma comunidad… a todos les toca promocionar Bolivia, como destino ecoturístico”, reflexiona.
Indica que Chuquisaca, por su ubicación geográfica, tiene posibilidades, “con especies endémicas como la Paraba Frente Roja, que solamente hay en Bolivia. Chuquisaca debe tener unas 500 o 600 especies, que es el doble de lo que tiene Alemania. Sigue siendo un lugar sumamente rico en aves”, enfatiza Herzog.
Un último dato: en el país hay 17 especies endémicas, es decir, que no hay en ningún otro país, entre ellas la Paraba Frente Roja. Y, en total, hay 54 especies en peligro de extinción.
¿Quieres el libro?
Está disponible en el café Florín (contacto: Nico Koehorst – Cel: 77110017), de la calle Bolívar, en Sucre. El próximo 5 de mayo, Día Internacional de Observación de Aves, tendrá lugar el #GlobalBigDay de eBird.
Allí, los aficionados a las aves salen a “pajarear”, es decir, a observar aves. ¿El reto? Registrar la mayor cantidad posible de avistamientos. Sus impulsores buscan que el mundo conozca la extraordinaria diversidad de aves que hay en Bolivia. En 2017, terminó en el puesto 14 del ranking mundial. Este año va por más. •