Aspiración de cuerpo extraño
En niños, la obstrucción parcial o completa de la vía aérea superior por un cuerpo extraño suele acontecer especialmente entre los seis meses y los cinco años de edad, con el 85% de los casos en menores de tres años. Produce más muertes que el crup y la epiglotitis juntas.
Los productos aspirados incluyen alimentos, especialmente semillas, frutos secos y pequeños juguetes. Pueden quedar ubicados desde la faringe hasta los bronquios.
La presentación clínica de aspiración de un cuerpo extraño puede comenzar en forma brusca, con un episodio de atragantamiento caracterizado por tos, náuseas, disnea y cianosis.
También suelen presentarse en formas más disimuladas, con episodios repetidos de atelectasia, neumonía recurrente, sibilancias localizadas y tos persistente.
Signos y síntomas
Los signos y síntomas varían según el grado de obstrucción: si es incompleta habrá tos y estridor inspiratorio; si es completa se producirá asfixia severa y paro si no se desaloja rápidamente el cuerpo extraño de la vía aérea superior.
El diagnóstico se hace por la historia clínica en el 40 a 80% de los casos. La confirmación requiere de radiografías y especialmente de broncoscopía. Si el estado del paciente lo permite, se toma una radiografía lateral de cuello y de tórax (que debe hacerse en inspiración y espiración) por si el cuerpo extraño es radioopaco.
Si la obstrucción es incompleta, no se realizan maniobras para intentar desobstruir la vía aérea; se coloca al niño en la posición en que se encuentre más cómodo para respirar (habitualmente en posición de olfateo), se administra oxígeno, se toman radiografías de cuello y tórax, se avisa al otorrinolaringólogo o al neumólogo para realizar broncoscopia, preferentemente con fibrobroncoscopio flexible.
Este procedimiento permite localizar y extraer el cuerpo extraño en la mayoría de los casos.
Si la obstrucción es completa, se inician maniobras de desobstrucción rápida de la vía aérea en el lugar del accidente, sin medios técnicos.
Las maniobras de expulsión que deben realizarse en lactantes son golpes interescapulares y golpes torácicos, y la maniobra de Heimlich: colocar las manos sobre el epigastrio, una mano con el puño cerrado y el pulgar hacia dentro y la otra rodeando el puño, y a continuación se presiona cinco veces sobre el epigastrio, con movimientos rápidos dirigidos hacia atrás y hacia arriba.