Complejo histórico en Nor Chichas
Patirana, Vichacla y Chequelte son nombres desconocidos y, por tanto, sin ningún sentido para la mayoría de los bolivianos, pero basta explicar brevemente cada uno de ellos para entender por qué pueden ser la base para un complejo turístico que se proyecta en la provincia Nor Chichas de Potosí.
Patirana, Vichacla y Chequelte son nombres desconocidos y, por tanto, sin ningún sentido para la mayoría de los bolivianos, pero basta explicar brevemente cada uno de ellos para entender por qué pueden ser la base para un complejo turístico que se proyecta en la provincia Nor Chichas de Potosí.
Patirana es un lugar próximo a Tumusla, donde se libró la última batalla de la Guerra de la Independencia, y allí se encuentra la tumba de Pedro Antonio de Olañeta, el último realista que, en el momento de expirar, ostentaba el título —validado inmediatamente después de su muerte— de virrey del Perú.
Vichacla es un poblado próximo a Cotagaita, la capital de Nor Chichas, tan antiguo que en el pasado fue el principal de ese municipio. Allí se encuentra un templo colonial que fue cabeza de parroquia hasta bien entrada la República. En su jurisdicción está Chequelte donde, además de la casa de Carlos Medinaceli, se encuentra el cuartel colonial en el que se rindió José María Valdez, el “Barbarucho”, a quien se responsabiliza por la muerte de Martín Miguel de Güemes.
Hasta ahí, sin siquiera mencionar el valor histórico que posee Tumusla, ya existen suficientes motivos para convertir todo ese lugar en un complejo de interés para la historia de la Guerra de la Independencia.
Gastronomía y turismo
Nor Chichas no solo es una veta inexplotada de historia sino también de gastronomía y esparcimiento, ya que su buen clima lo convierte en un lugar apropiado para vacacionar e incluso pasar largas temporadas.
La base de su alimentación es el palqui (Acacia feddeana Harms), una planta leguminosa de origen silvestre que crece formando bosques de matorrales y que en Nor Chichas tiene múltiples usos pues es empleada para cocinar laguas, sopas, pan, pito y refrescos.
Junto al maíz, el palqui es la base de la nutrición de la zona, aunque no de su economía porque, pese a su buen sabor, su consumo se limita a la zona. La carne también ocupa un lugar importante en las comidas de la región; la predominante es la del cabrito.
En toda esta zona existen praderas, cataratas y varios lugares para paseo, tanto a pie como a caballo. Es famosa la caballería de Chequelte, base de la famosa caballería chicheña.
A su larga lista de alimentos y repostería hay que agregar bebidas como chicha, vino y singani. A propósito, esta última bebida nació en el cantón Siwinkani y de allí deriva su nombre.
Encuentro anual
Las Jornadas Internacionales sobre la obra de Carlos Medinaceli, durante la semana pasada, sirvieron para redondear un proyecto turístico que abarca a las regiones norchicheñas de Tumusla, Vichacla y Cotagaita: un complejo histórico sobre la Batalla de Tumusla.
Aunque las jornadas fueron convocadas para hablar sobre el escritor, la presencia de historiadores, docentes y estudiantes de las carreras de Historia de las universidades estatales de Chuquisaca y La Paz ameritaron una mesa de trabajo en la que se discutió sobre la Batalla de Tumusla.
La mesa coincidió en la necesidad de proyectar un complejo histórico que abarque Patirana (donde se encuentra la tumba de Pedro Antonio de Olañeta), Tumusla (la de la famosa batalla), Chequelte (donde está el cuartel en el que se rindieron los españoles) y Cotagaita (escenario de la primera batalla de la independencia en territorio hoy boliviano).
El concejal de Cotagaita Kenny Salvador anunció que presentará un proyecto de ley para institucionalizar las reuniones de historiadores; es decir, la Alcaldía de ese municipio cubrirá los costos de su realización anual.
Al respecto, el gobernador de Potosí, Juan Carlos Cejas, expresó su predisposición para mejorar el tramo Escara-Vichacla y así permitir un fácil acceso al lugar.
Durante la visita a la comunidad cotagaiteña de Chequelte se pudo evidenciar que el Gobierno Autónomo Departamental de Potosí encara los trabajos de recuperación de la casa en la que vivió el escritor Carlos Medinaceli.
A través de gestiones ante la comunidad se consolidó el traspaso de esa propiedad a la Gobernación de Potosí para rescatar el inmueble que será restaurado y convertido en museo con una inversión de casi 300 mil bolivianos.
Según la convocatoria que ya se publicó en el Sistema de Contrataciones Estatales (Sicoes), la obra tendría que estar terminada en noviembre de este año. •