Elías, el custodio de San Sebastián
El templo de San Sebastián fue construido en 1539 para la “evangelización de indios”.
El templo de San Sebastián fue construido en 1539 para la “evangelización de indios”. Es el segundo más antiguo de la ciudad de Sucre, después de San Lázaro (1538). Hoy, se mantiene de pie por devotos como Elías Amusquívar Rosales, quien dedicó 30 años de su vida al cuidado de esta institución eclesiástica.
Desde que lo fundaron hasta la década de los años 70, San Sebastián estuvo a cargo de la Orden Franciscanos Menores (no conventuales), según los datos del propio Amusquívar. Ahora está la Orden de Frailes Menores Conventuales.
Su historia con el templo
A comienzos de los 90, esta iglesia corría el riesgo de quedar en ruinas si no se intervenía oportunamente especialmente la parte de la cubierta, que estaba muy deteriorada. En ese estado no era posible celebrar misas. Fue cerrada por un tiempo.
Ante tal situación, Amusquívar y la abogada María del Carmen Rúa impulsaron la creación de un Consejo Parroquial, al que después se unirían más devotos para trabajar por el templo.
“En el Consejo hemos dicho: ‘¡Cómo vamos a dejar caer esta iglesia tan antigua del barrio, no puede ser! Hay que hacer algo’”, recuerda para ECOS.
Llamaron a reunión del Consejo Parroquial con la participación de monseñor Jesús Pérez, por entonces arzobispo de Sucre quien, sabiendo del apego que tiene Amusquívar a la Iglesia católica, le pidió ayudar en la restauración. Amusquivar y San Sebastián no se separarían más…
Aquella vez, él, ya jubilado del magisterio, junto con su familia y el empresario Farid Eid cubrieron los gastos para la refacción del techo, el piso y las paredes; de la restauración de las imágenes de los santos y del colocado de un mezzanine de madera en la iglesia.
“Ya tenía todo y sin necesidad de pedir a nadie”, remarca, en alusión a las entidades estatales y la cooperación internacional llamadas para la conservación del patrimonio arquitectónico.
El comedor San Antonio
Otra de las obras que dejó el profesor Amusquívar en San Sebastián es un comedor para niños pobres. “Iban niños de la escuela, hemos tenido una temporada con más de 80 niños”, se sorprende.
Este comedor, que lleva el nombre de San Antonio, ahora está cerrado debido a la caída de una parte del techo de teja; fue afectado por una filtración de agua de lluvia. Según le comentaron, la empresa Supermercados SAS asumirá los gastos de la restauración, en un trabajo encargado ya a la Escuela Taller Sucre.
Elías fue el custodio y administrador del templo de San Sebastián por 30 años, una labor que cumplió hasta 2019. En mérito a su servicio, la Iglesia católica, a través de San Sebastián y la Basílica de San Francisco —para la que también hizo obras—, le otorgó varios reconocimientos. El más reciente, un pergamino y agradecimiento “por los 30 años de colaboración denodada y generosa”.
Nueva rutina: El reciclaje
Su rutina diaria, que comenzaba saliendo de casa a las 6:30 para dirigirse al templo, ahora se transformó en un pasatiempo: el reciclaje. Es el desarrollador de una iniciativa de reutilización de las posologías que traen los medicamentos. Consiste en convertir esos papeles de indicaciones en sobres que se usan para entregar los productos en cada una de las sucursales de Farmacias San Agustín.
Elías Amusquívar cumplirá 90 años de edad el próximo 20 de julio •
San Sebastián, para “indios”
Referencias históricas dan cuenta de que el templo de San Sebastián fue edificado como curato para indios, siendo la segunda iglesia construida en la Villa de La Plata, hoy Sucre.
Su planta es de cruz latina y su portada, de las únicas renacentistas. En el interior conserva su antiguo retablo de mediados del siglo XVII y una serie de pinturas de la Escuela Cuzqueña. Está ubicado en la calle Junín 245, entre Urcullo y José Ballivián.
“Ha sido la segunda iglesia (de Sucre), una iglesia para los indios que venían de Ravelo (Potosí) y todo ese sector. Juana Azurduy de Padilla (heroína de la independencia) también llegaba, ha ido a rogar a la Virgen de Candelaria (que está en San Sebastián) para que le ayude, para conservar a sus hijas, y no solo ella sino también los otros guerrilleros han ido, porque era la segunda iglesia y donde entraban los indios” remarca Elías Amusquívar Rosales, custodio de San Sebastián durante 30 años.
En aquellas épocas a San Lázaro no dejaban que entraran los campesinos, sí a “la gente que era más de tener, gente rica, porque en Sucre, aunque usted no lo crea, había mucha gente rica, culta, y conocía bien la religión”, agrega Amusquívar.
Luego, sentencia: “tomaron San Lázaro como catedral, porque no había otra iglesia más. No dejaban entrar a campesinos ni a gente humilde. Por ese motivo se construyó la iglesia de San Sebastián, netamente, para indios”.
Templo de San Sebastián
20 de enero de 1539. Sobre la colina del arroyo del Inisterio se da inicio a la construcción del templo y casa parroquial destinados al cuidado de indígenas.
1540. Desde esta parroquia cada lunes se distribuía la Mita (servicio campesino).
1756. Don Justo de Echevarría dona una casa colindante a este templo.
1780. Este templo es punto de encuentro de los Katari, Padilla, Azurduy, Cueto, después luchadores por la Independencia. Juana Azurduy de Padilla concurre frecuentemente a este templo.
1831. El Intendente de la Policía saca cuatro campanas coloniales para fundirlas y destinarlas a la fabricación de cañones para la defensa de la ciudad.
1836. Se prohíben los entierros en este templo, con excepción a un último realizado en 1865 correspondiente al Párroco.
1920. La casa parroquial y terrenos colindantes son adquiridos por vecinos sin autorización eclesial.
1925. Dada la ausencia de Casa Parroquial, se suprime la sede parroquial en este templo trasladándose al cercano templo de San Francisco.
1990. Se realiza la última restauración del templo.
Fuente: Templo de San Sebastián