Cordillera de Mandinga y los primeros pobladores de la región
El desplazamiento de nuestros antepasados por el planeta fue muy largo y seguramente muy difícil, este proceso se dio por las condiciones que ejercía, básicamente andar y pensar. ¿Cómo y cuando llegaron los primeros hombres a lo que ahora es el territorio donde vivimos?
El desplazamiento de nuestros antepasados por el planeta fue muy largo y seguramente muy difícil, este proceso se dio por las condiciones que ejercía, básicamente andar y pensar. ¿Cómo y cuando llegaron los primeros hombres a lo que ahora es el territorio donde vivimos?
El período pre-cerámico lo tomaremos desde la perspectiva más amplia por la imprecisión conceptual y la diversidad de versiones y tendencias existentes, comprendiendo en él, las etapas Lítica y Arcaica.
Las áreas aceptables de ingreso inicial y poblamiento de América del Sur desde Centro América fueron:
• El frente subandino, la franja fértil que desciende por el oeste de los Andes desde 400 hasta alrededor de 2400 msnm, presenta pendientes pronunciadas, quebradas profundas y amplios valles fluviales, con diversa flora y fauna. El clima era apropiado para las limitadas condiciones de los cazadores y recolectores.
• La costa del Océano Pacífico, clima de altitud del nivel del mar; aguas dulces de las desembocaduras de las vertientes de los Andes, alimentación provista por los mares; es aceptable considerar que desarrollaron precarios sistemas de navegación costera para la pesca y traslado de sus miembros.
• Para ascender a los Andes o descender a los llanos y la Amazonía, se requería mejores condiciones: desarrollo tecnológico mayor; desde la vestimenta para la protección de las adversidades climáticas hasta adecuadas herramientas, armas y otros instrumentos y artefactos necesarios para sobrevivir en los diferentes y desconocidos contextos geográficos.
Las dos vías geográficas iniciales y disímiles proveían posibilidades de supervivencia posibles por lo menos agresivas para las condiciones técnicas y tecnológicas restringidas que eran accesibles para estos antiguos Homo Sapiens en esa fase de expansión.
Con el transcurso de millares de años y el gradual desarrollo del Cortex Frontal, la expansión del Homo Sapiens en el planeta que se fue dando paulatinamente; permitió y posibilitó la elaboración de diferentes artefactos, cada vez más complejos y perfeccionados —en el caso de los que se desplazaron hacia América— especialmente en piedra, tanto en armas para caza y defensa como para diferentes utensilios (la caza abastecía de cueros y huesos para diferentes usos, además de la indispensable proteína animal); y también en vegetales: troncos y ramas para usos versátiles, y los frutos secos para transportar líquidos o cualquier otro tipo de objetos. Las vasijas de origen vegetal; que son fruto del árbol del totumo o taparo (Crescentia cujete) fueron muy útiles. Los recipientes naturales (que podían ser de cuero, maderas o frutos) se usaron también para
cocer alimentos, para hacerlo se echaba dentro una piedra incandescente de origen volcánico y con alto contenido de hierro, algún tipo de basalto por sus características de buena conducción térmica (recordamos que se desconocía aun la técnica de elaboración de la cerámica). Tampoco hay que olvidar que provenían de un largo periodo de recorrido por tierras heladas y otras complejas condiciones.
El sitio arqueológico Cuevas de Tres Ventanas es uno de los sitios pre-agrícolas más antiguos de América del Sur. Está ubicado en la zona de puna de la Cuenca de Chilca, en la Costa Central del Perú, y fue habitado desde hace 10,000 años. Los restos humanos del sitio: tres correspondían a la época pre-agrícola de 10,000 a 6,000 años, y uno de la época pre-cerámica con edad de 4,800 a 3,300 años determinados mediante confiables fechados de carbono 14. Existen otras dataciones, algunas más antiguas en diferentes países actuales, varios carecen del rigor científico y están afectados por cierta carga de regionalismo.
Los procesos de expansión fueron largos y lentos para estos Homo Sapiens trashumantes, por lo tanto en constante desplazamiento, agotaban o resultaban insuficientes los recursos del área por el crecimiento natural de los grupos, por razones meteorológicas, presencia próxima de otros grupos, entre otras. Continuaban su recorrido buscando mejores condiciones.
En la actual Bolivia, para nuestra región, los desplazamientos humanos se efectuaron principalmente por el frente sub-andino, sin desconocer que pudieron provenir de las zonas costeras a través de los complejos Andes y el altiplano.
Sitio Precerámico Pampa Huasy
Es posible que la marcha seguida hasta el sitio en la cordillera de Mandinga a 4230 msnm, provino a través del río Pilcomayo, provenientes del subandino, zona de ingreso con una altitud de 2000 msnm
Se establece que corresponden a un grupo precerámico, concepto indudable por la total ausencia de cerámica, las armas, herramientas y utensilios, si no son de piedra o cerámica, son biodegradables, por lo que no quedan testimonios. Este asentamiento tuvo que producirse alrededor de 4000 años, tomando un tiempo prudencial de recorrido desde el sitio Cueva de Tres Ventanas. En el sitio se practicó el reconocimiento arqueológico, que es la primera fase del proceso de investigación científica, se identificó el sitio tomando en cuenta las características superficiales, es posible que en un proceso de investigación arqueológica exhaustiva sea viable recuperar otro tipo de materiales. Lo que sí se puede afirmar es que no se ha identificado restos de cerámica que siempre asoma en la superficie por sus características que presenta; ni ningún otro tipo de objetos líticos (además del identificado). Es posible que estén presentes cubiertos en el lecho de las estructuras, será posible saberlo a través de investigaciones arqueológicas exhaustivas del futuro.
El conjunto de estructuras y su disposición establece que se trata de un grupo humano con cierto nivel de organización, la ubicación del sitio es evidentemente defensiva porque se sitúan en un lugar de amplia visión y control, en la región elevada presentan estructuras habitacionales temporales (1) y en la parte inferior, área indudablemente más protegida y con acceso a una vertiente de agua perenne, otro conjunto de estructuras semejantes (2), en la zona más accesible a manera de área de control una estructura de mayor tamaño (3).
Área 1
En el espacio que se observa se presentan varias estructuras semejantes, permanecen con cierta forma rectangular de tres lados cerrados y uno abierto, fueron construidos con rocas de la zona que ahora se hallan dispersas por el tiempo transcurrido. Esta configuración es semejante a las que usan los llameros en sus largos viajes para descansar y protegerse del medio ambiente y pasar las noches en condiciones de resguardo. Por las rocas próximas es posible deducir que se edificó paredes en tres lados, cubriéndose la parte del “techo” con ramas y quizás cueros, al igual que el lado abierto. Tal como las que usan los llameros en sus extensos recorridos, con el uso otros materiales contemporáneos. Las dimensiones no exceden con mucho los dos metros de largo y uno y medio de ancho. Espacio suficiente para albergar temporalmente alrededor de cinco personas.
Área 3
Esta estructura es más amplia con las mismas características, tiene alrededor de cinco metros por dos y medio, indudablemente con capacidad para albergar un número mayor de personas. Se encuentra a cierta distancia de las otras áreas con restos de edificaciones temporales, en la parte más accesible del asentamiento, es probable que se trate de un área de control y resguardo del conjunto del grupo.
Este es un valioso testimonio lítico bifacial que ha sido entregado para su resguardo y protección en el Museo Antropológico de la USFX. Es el único objeto que se retiró del sitio por la exposición externa en que se encontraba. No se hizo mayor recolección para no perjudicar los futuros trabajos que ejecutaremos en el área con las metodologías científicas que correspondan. Se trata inicialmente de una punta de lanza la misma que era adherida a un astil de madera unida con tripas frescas de animales, las cuales secas, forman una unidad indivisible, proporcionando una herramienta o arma eficiente.
Tanto en el Departamento de Chuquisaca como en Potosí, con otras características, han sido identificados por varios investigadores, como parte de este periodo, otros sitios, por ejemplo en la región de San Lucas, en el municipio de Betanzos y la serranía de Chataquila •
Desarrollo de técnicas
Del Precerámico de ser cazadores y recolectores pasamos a la fase del Formativo. El hombre empieza a asentarse en un territorio y desarrolla algunas técnicas, principalmente la alfarería, la agricultura y la ganadería “Andenes de Icla Pampa”