Campanas: testigos metálicos
Sin duda las campanas son señal perenne de su presencia en la historia de los pueblos.
Sin duda las campanas son señal perenne de su presencia en la historia de los pueblos. Es aquella a la que escuchamos en diferentes acontecimientos, en algunos casos con sus tañidos convoca a su pueblo, ya sea para celebraciones religiosas, el llamado a congregar a niños y jóvenes en los establecimientos, una señal de alarma ante algún acontecimiento, o las que son símbolo de independencia. Cualquiera fuese el tema, lo cierto es que siempre estuvieron presentes, marcando en muchos casos la fundación de los pueblos.
Este registro invita a propios y extraños a hacer una visita por el periplo patrimonial, acompañados de guías competentes quienes nos brindan un recorrido por demás inolvidable, disfrutando de la experiencia de descubrir y sentir lo que representan estas campanas en cada comunidad. Es parte del proceso investigativo que a la fecha se viene realizando, con el objetivo de salvaguardar el patrimonio de los pueblos. Daré a conocer algunas de ellas.
Thamari en 1880
Thamari está situada a 45 kilómetros de Potosí. Es una de las comunidades del Distrito 18, Manquiri, y presenta un clima agradable. En la comunidad se destacan las hermosas montañas que exponen una mezcla de colores, entre rojizo, amarillo y blanco, haciendo de este lugar paradisiaco, un sitio que no podemos dejar de visitar. Guarda consigo maravillosas estructuras arqueológicas con cuevas que conservan hermosas pinturas rupestres.
Para este año (1880), don Mariano Vargas era propietario de la finca de Thamari. La revisión de la historia permite determinar que los patrones habían traído una campana como señal también de posesión de la finca y para el festejo de la virgen de Concepción. Es una reliquia invaluable. Los comunarios mencionan que fue cuidada y se encontraba al interior de la hacienda. Su tañido hace casi 150 años convoca a estudiantes a la escuela o a los del lugar cuando se tiene una asamblea o algo importante que tratar.
Ockoruro 1880
Siguiendo el recorrido histórico, por cada una de las comunidades que comprende el distrito Manquiri, llegamos a la comunidad de Santiago de Ockoruro. Marco Dorta (1952), hace referencia a la construcción de este Templo: “Santiago de Ocororo.- hizo la capilla de la Candelaria el Cura de Chulchucani don Alberto de Illanes y Caamaño”, antes de 1780. La torre campanario del templo conserva una campana de 1880 (no es claro el tercer número), cuyo material utilizado es de bronce. Fue donado por los patrones, manifiestan los de la comunidad, y al repique de su campana diferentes secciones se congregan para celebrar las fiestas del Señor de Santiago como la del Señor de Cuasimodo. Al estar presentes en esta fiesta se observa que toda la comunidad mira en Jesucristo resucitado a la festividad del retorno del Señor en su bondad. Lo que uno siembra, el Señor en la pascua lo devuelve en la cosecha, por eso se lo llaman Cuasimodo que quiere decir del “mismo modo”.
Huari Huari 1886
A 35 minutos de la ciudad de Potosí se encuentra Huari Huari, Distrito 15 de Potosí. Una población que guarda la riqueza natural, histórica y cultural que otrora fuera y que nos invita a redescubrirla. Para el caso que toca, la historia nos muestra que, de 1600 en adelante, ya se encontraban curas que estuvieron a cargo del beneficio (templo) de Huari Huari. No sabemos su fecha de creación; sin embargo, encontramos en las tres campanas ubicadas en la torre del Templo que fueron puestas en este lugar en el año 1860, encontrándose este dato en el borde de cada campana con la escritura antigua. Una de las campanas tiene la imagen de la virgen de Candelaria y otra la imagen de Jesús con una vara y apoyado en la torre de una iglesia. Son de bronce, sujetadas a una viga con cuerdas de cuero de vaca. Cada una tiene una función: la pequeña para llamar a misa de bautismos, la mediana para los entierros y la grande para días domingos o días de fiesta de la patrona de la comunidad. Todas tienen un sonido diferente que las distingue una de la otra.
Campana de 1904
Ubicada a 20 minutos en movilidad de la comunidad de Manquiri, se encuentra Concepción, antiguamente llamada Huaca Cancha, formada por secciones como Pampa wasi, Cruz Punta, Chojcuko, Jatun Khasa, Chaupi Luma, Wayra Wasi, caracterizadas por la belleza natural que enamora a todo visitante. Gran parte de lo que otrora fuera la hacienda está en ruinas. Lo que se conserva es la capilla y cerca de ella una campana que data del 1 de marzo de 1904. La guardan celosamente, nos dice Don Francisco Vedia, conservando esta reliquia: “La hacienda era del patrón y nos ha dejado una capilla, eran dos campanas uno se ha perdido, la otra se ha quedado, en la iglesia”, con esta campana. mencionan los mayores, llegaron los nuevos patrones.
Turicaya Grande 1920
El recorrido sigue, llegando a lo que queda de lo que en otro momento fue la hacienda de Turicaya Grande que aún mantiene su estructura como un esqueleto de adobes de la capilla. Está sin techo, abandonada, desecha; empero, sus paredes hablan de historia. Al lado de ella, en otra habitación que gentilmente nos mostraron los mayores del lugar, con mucha sorpresa vimos cómo a la fecha se conserva una campana, que si bien no está a simple vista en la parte interna indica que es de 1920, resaltando una cruz muy bien elaborada.
Mondragón 1933
El templo de Mondragón conserva dos majestuosas torres, cada una de ellas con tres campanas que, a pesar de haber sido restauradas presentan deterioro en alguna de sus partes. Las campanas están en buen estado, sujetas a un tronco transversal y amarradas por el medio con tiras de cuero de vaca; dos están sujetas con alambre y guardan su fecha de donación: 8 de septiembre de 1933 por los señores Félix Franco y Paola Peña en el templo de Mondragón. Cada campanario tiene 5 mástiles, con los rostros de leones alrededor de los mismos.
Es una pincelada de este recorrido que mostró y habló de las campanas y campanarios, riqueza invaluable y que se necesita conservar como parte de la historia de los pueblos que florecieron alrededor de la Villa Imperial •
(*) Aleyda Reyes es socia postulante de la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí (SIHP).
BIBLIOGRAFÍA
Testimonio de tasación de la finca de Manquiri, solicitado por doña Rafaela Corominola, Documentos del Archivo del Museo de Manquiri.
MARCO DORTA E., (1952), Fuentes para la historia del arte hispano americano. Sevilla. pp. 241 -242.
Entrevistas a ex autoridades de las comunidades y vecinos de cada comunidad.