Yampara (II)

Ichupampa. Conjunto de restos de estructuras habitacionales

Ichupampa. Conjunto de restos de estructuras habitacionales Foto: V. Edmundo Salinas C. INIAA

Ichupampa. Estructuras

Ichupampa. Estructuras Foto: V. Edmundo Salinas C. INIAA

Plano de la Villa de La Plata de Pedro Ramirez del Aguila 1639

Plano de la Villa de La Plata de Pedro Ramirez del Aguila 1639 Foto: V. Edmundo Salinas C. INIAA


    V. Edmundo Salinas C. INIAA
    Ecos / 03/07/2022 03:50

    La formación social Yampara que surge a continuación de la Mojocoya, entre los 700 y 900 aC., tiene una amplia permanencia, varios siglos en que se da cambios fundamentales en sus procesos de desarrollo, y por supuesto en su organización social en todo el espacio de su expansión, hasta el advenimiento de la ocupación inca que ocurre, en esta región, a principios de los años 1400 dC. 

    Algunos cronistas logran obtener relativas informaciones de esta formación social, de los Yampara, con referencia a los últimos años antes del advenimiento de los Incas, de ellos existe amplia información escrita dada su proximidad temporal con el proceso de conquista española que trae la escritura y registra los acontecimientos previos y contemporáneos a aquella época. 

    Para conocer los procesos de desarrollo dados en la formación social Yampara, quedaron los testimonios arqueológicos, a través de los cuales es posible conocerlos. La arqueología “lee” la historia prehispánica a través de los objetos o restos que permanecieron de esos antiguos pobladores.

    Mención de algunos de los sitios arqueológicos que corresponden a la formación social Yampara. Parte 2 

    Guayapajcha. Nombre atribuido, no conocemos el original. Este asentamiento correspondía, por su ubicación geográfica, a un sitio administrativo, posiblemente uno de los importantes. Se localiza a los pies del actual cerro Sica Sica, en lo que ahora es el barrio San José. Todas las evidencias de estructuras han desaparecido por la dinámica ocupacional contemporánea. A principio de los años 70 aún era posible observar restos de diferentes estructuras habitacionales de planta rectangular, cuadrangular y circular. Llamaba la atención la presencia de algunos espacios abiertos con aparente empedrado y muro perimetral. Los pobladores actuales, especialmente los más antiguos, encontraban restos de paredes o cimientos, cerámica, líticos (herramientas de piedra) y restos humanos, en el proceso de edificación de las nuevas viviendas. Sin embargo, están identificados algunos sitios con abundante cerámica Yampara (debajo de algunas calles pavimentadas de este barrio), la que se caracteriza por la utilización de un fondo con varias tonalidades de color violeta, estilo regional, las técnicas aplicadas en la pasta, las formas de las vasijas y la decoración establecen que son Yampara. 

    La provisión de agua provenía de generosos manantiales que fluían del cerro Churuquella. La actual ciudad de Sucre está asentada en una sucesión de colinas, todas ellas aptas para la agricultura. Tenía varias vertientes que formaban riachuelos fértiles, cuyos lechos estaban poblados de Aliso, Cedro y Kuri.  

    Es posible observar la morfología del terreno en el cuadro que describe lo que luego se llamara la ciudad de Sucre, de Pedro Ramírez del Águila, de 1639, así como la ubicación del sito Gauyapajcha, que es representado con seguridad minimizado y con la inclusión de una cruz católica (parte del proceso de extirpación de idolatras seguido por los españoles). En el subsuelo próximo de este será barrio, será posible encontrar muchos testimonios arqueológicos.

    Ichupampa. Se ubica en la zona de la Ciénega (camino a Tarabuco). Los actuales habitantes de esta comunidad son celosos cuidadores de este sitio arqueológico. Es el mejor conservado de todos los sitios Yampara. Son varias colinas con una extensión de largo de 2 kilómetros y un ancho variable de acuerdo al terreno de 500 metros. Su posición sugiere cierta actitud defensiva; sin embargo, con amplia visual a las pampas, que aún ahora son fértiles campos de cultivo, tiene un manantial central. El sitio es amplio y es posible (por Informes personales) que en las colinas próximas hacia el río Pilcomayo existan algunos testimonios que corresponderían a observatorios.  

    La cerámica es Yampara, tiene cocción en hornos de atmósfera reductora (en estos es posible el control del flujo de oxígeno en la cocción, técnica sobreviviente de los Mojocoya), está distribuida en toda la extensión del espacio mencionado, son fragmentos que corresponden a vasijas de típicas formas Yampara, kerus, cuencos, cántaros y ollas, entre otros. La decoración es en color blanco, rojo y negro, como es posible observar en los fragmentos retirados recientemente al azar para los fines de esta publicación; son una evidente muestra de aquello. 

    La decoración interna y/o externa es típicamente Yampara de los periodos tempranos (entre 900dC y 1200 dC). Entre ellos se identificó uno con el color violeta claro, aparentemente usado como fondo, tal como la existente en Guayapajcha. La pasta en general es relativamente áspera y de espesor superior a los cinco milímetros. 

    Permanecen aún restos de estructuras habitacionales (restos de casas o cuartos de vivienda u otros usos) de planta rectangular y cuadrangular principalmente. Existen algunas con paredes de cerca de un metro de altura, fueron edificadas con rocas de las proximidades utilizándose como argamasa una mezcla de barro y pequeñas piedrecillas. En trabajo anterior de reconocimiento arqueológico del sitio, establecimos que se dieron varias ocupaciones previas, indicador que señala que en el subsuelo próximo será posible obtener mayor información de los restos existentes en la superficie de este espacio, por supuesto, aplicándose la metodología científica arqueológica que corresponda al tipo de terreno y sitio.   

    Existen varias, en los espacios que no fueron afectados por las labores agrícolas actuales, que son mínimas, están agrupadas y vinculadas con calles empedradas y graderías. 

    Los restos líticos al igual que la cerámica asoman en la superficie con relativa frecuencia, restos de morteros, percutores, raspadores, hachas y martillos entre otras; típicos restos que indican la característica del sitio como habitacional.

    Este sitio Yampara es uno de los más notables identificados que se encuentra sin afectación vigorosa por las labores agrícolas o de otra índole,  como ocurrió en otros. Por tanto su importancia es destacable • 

    V.Edmundo Salinas C.

      - Avances de Investigación Arqueológica N° 4, 5

      - Jornadas Arqueológicas. Primera Versión

    - Manual del Museo Antropológico 

    - Guide to Archaeology and Anthropology Museum 

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