Poco Poco, el trópico potosino

En el límite departamental entre Chuquisaca y Potosí, una población histórica donde la cultura yampara hace presencia en territorio potosino muestra un ecosistema muy distinto, una región que se caracteriza por la producción frutícola y de hortalizas

El templo patrimonial de Poco Poco

El templo patrimonial de Poco Poco Foto: Ivert Elvis Fuertes Callapino

El Valle de Oronckota, vecina de Poco Poco, ambos son parte de la Ruta del Trópico Potosino

El Valle de Oronckota, vecina de Poco Poco, ambos son parte de la Ruta del Trópico Potosino Foto: Ivert Elvis Fuertes Callapino

La culinaria típica de Poco Poco

La culinaria típica de Poco Poco Foto: Ivert Elvis Fuertes Callapino

La Tomatada de pescado, el plato típico de Poco Poco

La Tomatada de pescado, el plato típico de Poco Poco Foto: Ivert Elvis Fuertes Callapino


    Ivert Elvis Fuertes Callapino
    Ecos / 12/07/2022 01:03

    En el límite departamental entre Chuquisaca y Potosí, una población histórica donde la cultura yampara hace presencia en territorio potosino muestra un ecosistema muy distinto, una región que se caracteriza por la producción frutícola y de hortalizas y donde las poblaciones chuquisaqueñas son los mercados de diversos productos que son producidos en los fértiles terrenos en las orillas del Río Pilcomayo. 

    Es el pueblo de Poco Poco. Algunas casonas mantienen su aspecto rústico. Llama la atención que algunas puertas de calle de las viviendas muestren los trazos coloniales, los clavos forjados aún perviven desafiando al tiempo, las calles que rodean a la plaza son pequeños pasajes peatonales, tan singulares que la morfología de los callejones es parecida a los del Barrio de San Pedro de la ciudad de Potosí, con la diferencia de que en este lugar el clima oscila entre 20 a 30 grados centígrados.

    Sus costumbres

    En la Plaza Principal se encuentra el templo de Poco Poco en cuyo interior se halla varias imágenes religiosas. Don Raúl Jiménez indica que están la de San Miguel Arcángel, Nuestra Señora de la Asunta, Virgen de la Dolorosa, el Señor de la Columna, varios Niñitos; el Santísimo, que es venerado en la Fiesta de la Pascua; la Virgen de Concepción, celebrada el 8 de diciembre, y la Virgen de Guadalupe, a la que consideran como la patrona del pueblo. De hecho, el 8 de septiembre de cada año se celebra una festividad que aglomera ingentes cantidades de residentes pocopoqueños. La imagen de esta virgen está plasmada en una pequeña piedra, causa un profundo respeto y admiración al verla. 

    Para don Rilver Dueñas, el papa uchu es uno de los platos típicos de la fiesta de Guadalupe, de los pucaras y los matrimonios, ya que los pasantes o alféreces acostumbran servir este rico preparado.

    Según las investigaciones de Jiménez, el virrey Francisco Álvarez de Toledo es el fundador del pueblo, pues lo habría fundado en el último tercio del siglo XVI, cuando dio paso a varios curatos establecidos en diferentes territo  rios como Sacaca, Miculpaya, Mataca Alta (Esquiri), Oronckota, asiento de Porco, Siporo, Piquisa y Poco Poco en Potosí, además de otros como Tambo Quemado, Machacamarca, Misque, Illacollo, Verenguela, Arque, Paspaya, Punata, Tarata, Ayopaya, Misque, Yamparaez, Tomina, según se lee una copia de un acta extraída del Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia que está bajo custodia de las autoridades locales. En la actualidad, los restos de Toledo yacen en la catedral de Lima, en Perú, junto a los del virrey Melchor Portocarrero Lasso de la Vega.

    La vocación productiva

    Remberto Jiménez destaca que los habitantes de Poco Poco también se dedican a la pesca ya que el pueblo se encuentra cerca del Río Pilcomayo. Peces como el sábalo, dorado, surubí, carachi, bagre, bobilla, challwa y otras variedades son parte de la culinaria típica pocopoqueña donde el platillo que se elabora es la tomatada de pescado, una especie de sopa elaborado a base del pescado bagre. Junto al papa uchu, son los aperitivos preferidos de la zona. El pancito de queso también es infaltable, es puesto al plato como elemento que acompaña en el consumo de los alimentos típicos de Poco Poco.

    El valle de Poco Poco es productor de variedades frutícolas como naranjas, chirimoyas, limones, maracuyás, paltas, papayas, pacay, uva y otros. Don Oscar Jiménez menciona que, antes, la economía de Poco Poco, Yirufaya y otras comunidades seccionales producía sólo la uva, pero en el último tercio del siglo pasado la población ha ido cambiando y diversificando su producción. Asimismo, resalta que Potosí no debe envidiar nada a los demás Departamentos, ya que su amplio y extenso territorio demuestra que este rincón es apto para la producción de fruta que es característica del oriente.

    Además de la fruta, una variedad importante de hortalizas es producida en los terrenos de la región, como zanahorias, cebollas, remolachas, lechugas, tomates y otros.

    La bebida tradicional de Poco Poco es el singani. Sus pobladores la denominan “agüita de Poco Poco”. Es una bebida espirituosa que es destilada en esta población, este producto es procesado en falcas artesanales o rústicos en las que las mejores uvas seleccionadas son trituradas hasta alcanzar su fermentación o conversión de guarapo, el cual será puesto a la falca y a través de un proceso de ebullición se irá obteniendo el singani.

    Poco Poco se encuentra en la jurisdicción municipal de Betanzos, provincia Cornelio Saavedra del Departamento de Potosí. Junto a Oronckota, Poco Poco es parte de la Ruta del Trópico Potosino, una innovación que pretende mostrar una faceta distinta del turismo en el Departamento de Potosí, basado en el turismo cultural y de aventura. Si bien el desarrollo caminero es escaso en esta zona, no cabe duda que esta población aún no ha sido parte de la vertebración caminera, por lo que sus habitantes han visto por conveniente salir a la capital de Bolivia. Poco Poco se encuentra aproximadamente a tres horas de la ciudad de Sucre, por la carretera a Yamparáez •

    (*) Elvis Fuertes es socio de número de la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí (SIHP).

    Para conocer más 

    Senobia Lázaro trabaja desde los 15 años atendiendo pedidos y prestando servicio de catering.  

    Antes de emprender hizo un pequeño estudio de mercado constatando que los helados tenían gran demanda.  

    También evidenció que había la necesidad de innovar sabores y preparar helados libres de químicos y azúcares. 

    Su tienda se inauguró el 9 de febrero de 2020, pero sus helados ya estaban a la venta desde agosto de 2019. 

    Lázaro siempre fue una joven inquieta, trabajadora y un tanto tímida.  

    Ahora es una mujer empoderada, capacitada y muy segura. Es madre de Emir, un bebé de 11 meses. 

    El fin de Meraki Heladería y Pastelería Orgánica es ofrecer una opción diferente y saludable a los clientes. 

    Lázaro prepara helados con más de 14 sabores con productos y sabores muy innovadores que encantan. 

    Etiquetas:
  • Chuquisaca
  • Potosí
  • trópico
  • Poco Poco
  • Compartir:

    También le puede interesar


    Lo más leido

    1
    2
    3
    4
    5
    1
    2
    3
    4
    5
    Suplementos


      ECOS


      Péndulo Político


      Mi Doctor