Machay Punku
En 1575, el virrey Toledo emitió varias normas para acabar con los cultos autóctonos. Entre ellas se consideraba la eliminación de los sitios con representaciones rupestres que, según se lee en sus disposiciones, se encontraban muchas en diferentes lugares.
En 1575, el virrey Toledo emitió varias normas para acabar con los cultos autóctonos. Entre ellas se consideraba la eliminación de los sitios con representaciones rupestres que, según se lee en sus disposiciones, se encontraban muchas en diferentes lugares.
Por las órdenes toledanas se considera que muchos sitios fueron destruidos completamente, de los cuales no quedan rastros identificables. Machay Punku no fue objeto de este tratamiento, pero se encuentra muy afectado por el uso que los habitantes del lugar dieron al sitio desde hace centurias. Cuando lo conocimos, al concluir los años 1970, era utilizado como corral de cabras, la actividad natural de estos animalitos y sus funciones biológicas provocaron daños en estos testimonios: existían rastros de hollín en las paredes, restos de hogueras anteriores a este uso.
En los últimos años vimos que se instaló un horno tradicional en las proximidades. Como se explicó antes, las humaredas dañan los soportes y motivos de representaciones rupestres, dadas las condiciones favorables que presenta el terreno y los campos de cultivo próximos; y recientemente observamos que esta cueva-abrigo está siendo utilizada como granero.
Es una cueva o abrigo por su escasa profundidad. Las pinturas que aún pueden ser observadas a simple vista son escasas y muy afectadas por diferentes causas. Con sistemas técnicos infrarrojos seria posible identificar más rastros del conjunto de espacios que fueron motivo de pinturas rupestres.
La parte conocida con restos de representaciones se encuentra en el ingreso, en las superficies que presentaban las condiciones para hacerlo.
Se encuentra en un antiguo recodo del rio Saucy Mayu, afluente del río Ravelo, que ha formado un extenso terreno agrícola favorable con riego por su proximidad al río, haciendo de él un fértil campo de cultivo protegido por las colinas próximas. Fue cultivado desde hace centurias de modo continuo.
Este lugar se encuentra en el territorio de la comunidad de Tanqa Tanqa que está ubicado en el municipio de Ravelo, provincia Chayanta.
Al iniciar los años 60 estuvieron en el sitio Investigadores del entonces Instituto Nacional de Arqueología (INAR), pero su informe apenas se refiere al sitio.
Se sitúan en las proximidades los petroglifos de Tanga Tanga y los de Saucy Mayu. Por el uso del terreno, no se identificó otro tipo de testimonios. Hace casi medio siglo observamos que en medio del río se encontraba una roca de más de dos metros de altura y otro tanto de diámetro, presentaba en diferentes partes de su superficie visible, no necesariamente horizontal, tallas de lo que se vino a llamar “tacitas” en el arte rupestre; es decir, perforaciones de forma cóncava circular. Lamentablemente, cuando tuvimos las condiciones para registrar el sitio, la roca había sido destruida por el agua del río que es una torrentera de fuerte declive y aguas veloces. Fue, por tanto, el único vestigio arqueológico conocido y posiblemente relacionado a este sitio.
Cronología
Al no presentarse testimonios arqueológicos de otra naturaleza, no es posible establecer su correspondencia con ninguna formación social y tampoco los márgenes cronológicos. Es permisible afirmar que corresponde al periodo en que se utilizaba la pintura para la decoración de la cerámica. Si usamos ese referente, es posible establecer un margen máximo probable de 2.000 años del Before Present o BP (año 1950 establecido como el presente para estudios de radio carbono catorce, C14).
Motivos observables
El sitio, además de sufrir las consecuencias del intemperismo propio de los 3350 metros sobre el nivel del mar, el uso diverso de que ha sido objeto hizo que los testimonios rupestres todavía observables se encuentren muy deteriorados; sin embargo, fue posible identificar parte de los que permanecen como zoomorfos y geométricos.
Color utilizado
Fueron de color rojo. Oxido férrico. Es un pigmento natural de origen mineral. Puede variar desde un rojo parduzco hasta tonalidades amarillentas, dependiendo el grado de hidratación que posea.
Zoomorfos
Son identificables cuatro motivos que representan llamas, con las características de todos los otros sitios conocidos, esquemáticos y lineales. Lo notable es que se encuentran frente a frente; un par debajo y otro arriba. En el entorno de esta misma superficie es posible observar restos de lo que podrían haber sido otros motivos semejantes.
Geométricos
Son dos grupos distinguibles. Dos rectángulos en posición vertical ubicados uno al lado del otro y, en otro espacio, una especie de greca, líneas en forma de banda formada por ángulos rectos con líneas verticales y horizontales, que se repiten en la misma combinación. En principio se supuso que se trataba de una forma de escritura, luego se estableció que se trataba de un motivo decorativo que aparece en los textiles, cerámica, arquitectura, etc.; sin embargo, su presencia en este sitio no deja de ser notable y es posible que hubieran existido muchas más.
Existía un motivo antropomorfo que lamentablemente ya no es posible observarlo, como consecuencia del uso inadecuado de este espacio. Las manchas en color blanco son agresiones que ha recibido el sitio, son recientes o, por lo menos, posteriores al año en que los identificamos.
Las pinturas rupestres de Machay Punku tienen una frágil estabilidad, corren el grave riesgo de desaparecer, lo que significaría perder parte del patrimonio cultural boliviano. Los visitantes al sitio deben tener en cuenta las recomendaciones y prohibiciones para visitar los sitios con representaciones rupestres.
(*) INIAA Instituto de Investigación Arqueológica y Antropológica.