Mala copia
Potosí tiene un escudo con errores de interpretación y hasta de escritura o transcripción. Ese es el resultado de años de investigación de ese tema, ratificado con la opinión de expertos en las disciplinas de heráldica y vexilología.
Potosí tiene un escudo con errores de interpretación y hasta de escritura o transcripción. Ese es el resultado de años de investigación de ese tema, ratificado con la opinión de expertos en las disciplinas de heráldica y vexilología.
La base para el actual escudo es un documento que habría sido emitido por el virrey Francisco Álvarez de Toledo el 2 de agosto de 1575. Pese a la fecha en que se habría expedido, ese documento no se conoció sino hasta fines del siglo XIX.
“Se conoce que el año 1892, los potosinos nos enteramos que existe un ESCUDO DE ARMAS. Fue a través del libro MONOGRAFÍA DEL DEPARTAMENTO DE POTOSÍ, publicado por el Centro de Estudios de Potosí, siendo su Presidente el Dr. Modesto Omiste, publica una Provisión Real dada en Arequipa el 2-agosto-1575 por el Virrey don Francisco de Toledo, donde se transcribe el documento en su totalidad sobre la concesión de un ESCUDO A LA VILLA IMPERIAL DE POTOSÍ. Lamentablemente sin mencionar la fuente o el origen del manuscrito”, escribió José Antonio Fuertes en su blog de internet denominado Potosy Cvltvral.
Entonces, el mismo historiador lo ratifica: Solo en 1892 “los potosinos nos enteramos que existe” no un escudo de armas, que ya había, sino un documento que confería un escudo, de manera oficial. El problema es que el documento no fue difundido, ni conocido, sino hasta fines del siglo XIX.
Si Omiste transcribió la provisión, fue porque llegó a conocer su existencia. ¿Por qué no identificó el lugar en el que se encontraba? A fines del siglo XIX, los historiadores del resto del mundo ya sabían que los documentos deben citarse de la manera más precisa posible, no solo señalando su nombre, sino también su signatura, si la tuviesen. Marcos Jiménez de la Espada (1831-1898), por ejemplo, que vivió en el mismo tiempo de Omiste (1840-1898) recorrió los archivos españoles y encontró varios documentos de Indias que hoy son considerados fundamentales, identificando plenamente a todos. Quien revise sus Relaciones Geográficas de Indias encontrará no solo transcritos centenares de documentos sino su ubicación, en el momento en que la obra fue escrita, ya sea al principio o al final de cada uno de ellos. Gracias al trabajo de este investigador, los historiadores de hoy en día pueden ubicar esos documentos con relativa facilidad, estudiar y, de darse el caso, presentarlos como prueba documental.
En su blog, Fuertes da a entender que el haber observado la hasta ahora inexistencia de la provisión de Toledo es un ataque a Omiste y nada está más lejos de la realidad. La Sociedad de Investigación Histórica de Potosí (SIHP) respeta tanto la obra y memoria de ese escritor que su fecha de fundación es el 6 de junio, en homenaje a su natalicio.
“Durante estos 130 años, ningún historiador ha desmentido la Provisión Real publicada por Omiste, que hoy en día, gracias a la labor de profesionales en historia, han encontrado el manuscrito original que muy pronto saldrá a la luz en una edición impresa”, dice Fuertes en el blog, pero no da más detalles. No sabemos si fue él quien reencontró el documento u otras personas. Tampoco indica dónde está y se limita a publicar una fotografía de lo que parece un cuerpo de manuscritos con el título “Provisiones de don Francisco de Toledo, virrey que fue destos rreinos”. Además, en su cuenta personal de Facebook, vuelve a transcribir la provisión, y se supone que lo hace del original mismo, porque separa líneas, pero no es posible opinar sobre el manuscrito mientras no se lo vea. En lo que se refiere al águila imperial, repite que tiene “dos caveças (sic) cortadas”.
En la primera reunión de socialización sobre las observaciones al escudo, realizada el 23 de noviembre de 2022 a convocatoria de la Comisión de Turismo, Cultura y Preservación de Áreas Históricas del Concejo Municipal, Fuertes presentó una hoja con la transcripción del tantas veces citado documento.
Esta transcripción es más creíble que el texto que se publicó en la “Monografía del Departamento de Potosí”, por cuanto hasta cuenta las líneas que sigue su original, y, aunque se trata de la misma provisión publicada en 1892, debe considerarse un elemento novedoso, o de reciente aparición, para fines investigativos.
La importancia de este nuevo aporte de Fuertes sobre el escudo es que confirma que el texto publicado en la “Monografía…” de 1892 tiene errores de transcripción.
Latín mal escrito
Los errores garrafales, tanto que fueron observados por más de un siglo, están en la transcripción de la leyenda en latín, que fue publicada así en el texto de 1892:
“COESARIS POTENTIA PRO REXIS PRUDENTIA ISTE EXELSUS MONS ET ARGENTEUS ORBEM DEBELARE VALENT UNIVESISUNT”
El “coesaris” parece ser un intento tipográfico de escribir el nombre Caesaris, con la “ae” pegada, porque solo así se puede interpretar que se refiere a César. Los entendidos en este idioma señalan que “Caesaris”, con la “ae” pegada es el nombre correcto de César mientras que solo “cesaris” no significa nada o, por extensión, podría interpretarse como “de César”.
El otro error anotado hasta este año por los hablantes del latín es la palabra “univesisunt”, que no existe, así que definitivamente es un error de transcripción que se pudo cometer al armar la caja tipográfica de la “Monografía…” de 1892.
Pese a esos errores, la leyenda en latín del escudo fue interpretada así en la Ordenanza Municipal 052/2013:
“Con el poder del César - por la prudencia del Rey - este excelso monte argento – dominar alcanza al universo”.
Cuando Fuertes presentó un papel con la copia del documento toledano, el texto de la leyenda en latín aparecía con variantes y mayor sentido:
“çesaris potençia / prorrexis prudençia / iste eçelsus / monsedar gentase / orben debelare / balent universunt”.
“Çesaris”, con la “c” cedilla o caudata ya se puede traducir al español como César, lo cual es un cambio importante respecto al texto de 1892. “Prorrexis” debería ir separado y solo su lectura en el texto original nos permitiría saber si, también, aquí hay un error de transcripción. Otro cambio es “eçelsus” en lugar de “excelsus”, que es como apareció en 1892, puesto que aquella palabra, con cedilla, no significa “excelso”, sino “exaltado”. Ahora bien, “monsedar gentase” no tiene traducción, así que quizás la frase sea “mons ed argentase” pero, una vez más, habría que ver el original. “Balen universunt” también adquiere sentido, porque ya no es “valent univesisunt” y significa “todos son poderosos” La traducción aproximada sería esta:
“El poder de César / por la prudencia del rey / él fue exaltado / montaña y plata / derrotar al mundo / todos son poderosos”.
Puestas las palabras así, separadas por barras, no tienen demasiado sentido. Si la leyenda iría sin las barras, entonces la construcción gramatical podría corregirse por algo así:
“POR EL PODER DEL CÉSAR, POR LA PRUDENCIA DEL REY, ESTA MONTAÑA DE PLATA FUE EXALTADA PARA DERROTAR AL MUNDO Y A TODOS LOS PODEROSOS”,
pero, hay que repetirlo, para saber si estamos en la ruta correcta hay que ver el documento original y no lo tenemos puesto que, en la socialización, Fuertes tampoco dijo dónde está y se limitó a anunciar que pronto se publicará un libro, de dos doctores en historia, en el que se incluirá esta que, por lo leído, tampoco es una “provisión”, como se creía hasta ahora, sino una “facultad”; es decir, un derecho.
Pero lo que queda demostrado es que el texto publicado en 1892, y que fue la base para el uso del denominado tercer escudo potosino, adolecía de errores de transcripción. Cuando revisemos el documento original, si es que eso llegará a ser posible algún día, veremos si los errores están en ese papel, y fueron cometidos por el amanuense, o solo en la “Monografía…” de Omiste. Y, desde luego, habrá que considerar que, si se equivocó así con la leyenda en latín, bien pudo equivocarse también al escribir que el águila bicéfala lleva las “cavezas cortadas” •
(*) Juan José Toro es vicepresidente de la Sociedad de Investigación histórica de Potosí (SIHP).