Don Ovidio Suárez Velasco

Conocer al insigne cruceño, Don Ovidio Suárez Velasco nos acerca a la historia de los orígenes del Banco Nacional de Bolivia

Don Ovidio Suárez Velasco ,uno de los personajes detrás de la creación del BNB

Don Ovidio Suárez Velasco ,uno de los personajes detrás de la creación del BNB

Don Ovidio Suárez Velasco ,uno de los personajes detrás de la creación del BNB

Don Ovidio Suárez Velasco ,uno de los personajes detrás de la creación del BNB


    José Carlos Suárez Medeiros
    Ecos / 08/01/2024 03:47

    Conocer al insigne cruceño, Don Ovidio Suárez Velasco nos acerca a la historia de los orígenes del Banco Nacional de Bolivia, el único que tiene su sede central en Sucre y de los personajes que impulsaron esta empresa que tiene una historia fascinante de la cual nos regala algunos pincelazos el autor, José Carlos Suárez Medeiros, bisnieto de Ovidio. En el artículo encontramos la genealogía, rasgos humanos del personaje que no solo fue militar, banquero, minero y político, sino sobre todo un hombre de familia, un ser humano sensible y desprendido al punto de donar su dieta como senador de la república en favor de los más vulnerables. 

    No es menos interesante comprender su influencia ejercida desde la Capital de Bolivia y su vinculación familiar con personajes como los padres de la princesa de la Glorieta, Clotilde Urioste, quien era su prima hermana, como con su esposo, el príncipe Francisco Argandoña. 

    Origen y familia

    La tradición familiar dice que nació en Portachuelo, pero fue bautizado en Santa Cruz de la Sierra el 24 de abril de 1835 con el nombre de Francisco Ovidio, siendo el tercer hijo del matrimonio de José María Suárez y Pastora Petrona Velasco del Rivero. No conoció a su padre ya que José María falleció muy joven el 27 de julio de 1835 por lo que se crio con su madre y su hermano mayor Héctor (Simón falleció infante) bajo la protección de sus abuelos maternos el Dr. Francisco de Paula Gonzáles de Velasco Lozano y su esposa María Petrona del Rivero Cuéllar. Su educación fue en la ciudad de Santa Cruz.

    En 1850 llega a Santa Cruz, con la intención de establecer un negocio, el que sería padre de la princesa de la Glorieta, Melitón Urioste Gómez, quien conoce Clotilde Petronila Velasco del Rivero de quien se enamora y con quien contrae matrimonio el 15 de enero de 1851 en la Catedral de Santa Cruz. Clotilde Petronila era la tía de nuestro personaje, Ovidio Suárez Velasco. Su prima, Clotilde Urioste Velasco, posteriormente se casó con Francisco Argandoña Revilla, que fueron nombrados por el Papa León XIII como Príncipes de la Glorieta. 

    Retorno a Sucre

    En Santa Cruz el negocio de Melitón no prospera y decide retornar a Sucre y lo hace junto a su esposa, su cuñada y los dos hijos de ésta, Héctor y Ovidio.

    Ya en Sucre, Héctor se incorpora al ejército, donde tuvo destacada actuación. Ovidio no tenía inclinación para seguir con una educación superior, por lo que, siguiendo los pasos de su hermano, en 1859 se incorpora al ejército también, sirviendo durante la administración del presidente José María Linares (1857-1861). 

    Las minas de plata

    Posteriormente, en 1861 renuncia al ejército y se dedica de lleno a la explotación de minas de plata, actividad que le dio muchos réditos.

    En 1863 contrae matrimonio con la hermana de Melitón, es decir del esposo de su tía, llamada María de la Encarnación Urioste Gómez, nacida en Sucre el 25 de marzo de 1839, hijos ellos del vasco José Atanasio de Urioste de las Carreras y de la salteña Micaela Dionisia Gómez Martínez. 

    Los Suárez Urioste

    El matrimonio Suarez Urioste tuvo trece hijos, aunque solo seis de ellos llegaron a la edad adulta, dejando extensa descendencia. Ovidio falleció en Sucre el 5 de febrero de 1888; su muerte fue muy sentida tanto en la capital de la República como en su ciudad natal, Santa Cruz de la Sierra.

    Sociedad “Urioste & Suárez”

    Atanasio de Urioste tenía en Sucre un comercio, pero a la muerte de este el 5 de enero de 1864, su hijo mayor, Melitón asume la responsabilidad del negocio y propone a su cuñado Ovidio Suárez formar una sociedad que llevaría por nombre “Urioste y Suárez”. Esta sociedad tenía el propósito de incursionar en actividades bancarias. La sociedad funcionó muy bien y el negocio fue en ascenso. El 4 de marzo de 1872 Melitón y Ovidio se constituyen en socios fundadores y accionistas del recién creado Banco Nacional de Bolivia.

    El Banco Nacional de Bolivia

    A principios de 1879 Ovidio Suárez es nombrado director Gerente del Banco, institución que estaba pasando por una situación financiera muy difícil, por lo que Ovidio tuvo que tomar acciones radicales mediante las cuales logró estabilizar la situación.

    Ese mismo año se produce la invasión chilena a los puestos del Pacífico afectando tanto a las actividades vinculadas al comercio como al fisco que dejó de percibir ingresos por aranceles cobrados en los puertos de Arica, Antofagasta y Cobija y los impuestos al guano y salitre. Dada esta situación y para solventar los gastos de la guerra, el gobierno solicitó al banco un empréstito de 600.000.- pesos, los que no fueron suficientes y hubo que extenderlo al millón de pesos. Estos préstamos sembraron entre el público la desconfianza sobre el valor de convertibilidad de los billetes emitidos por el Banco Nacional de Bolivia, que circulaban en todo el país. Ovidio Suárez decide enviar a todas sus agencias monedas y pasta de plata, para demostrar la capacidad del banco de convertir en metálico los billetes del banco. Esta acción hizo que se considerara al Banco Nacional como la entidad más solvente de la república.

    Años más tarde el hijo mayor de Ovidio, Roberto Suárez Urioste, era agente del Banco Argandoña en la ciudad de Cochabamba. Cuando se produce la fusión de este banco con el Nacional de Bolivia, Roberto Suárez es trasladado a la ciudad de Sucre y el 14 de abril de 1928 nombrado Gerente General. Al igual que su padre, Roberto tuvo que afrontar situaciones difíciles en el banco, pero supo tomar las acciones pertinentes para solucionar los problemas. Roberto Suárez Urioste falleció en Sucre el 21 de enero de 1934 siendo director Gerente del Banco Nacional de Bolivia.

    Incursión en la política

    En 1884 se realizaron en Bolivia elecciones presidenciales y los candidatos fueron Gregorio Pacheco (demócratas), Aniceto Arce (conservador) y Eliodoro Camacho (liberal). Ninguno de los candidatos obtuvo la mayoría por lo que debería ser el Congreso quien nombre al presidente. Mariano Baptista, como dirigente del partido liberal convenció a Ovidio para que sea interlocutor entre Pacheco y Arce. En la reunión que se realizó en oficinas del Banco Nacional, Arce renunció a la Presidencia, y ofreció apoyo parlamentario a Pacheco. Durante el gobierno de Gregorio Pacheco, Ovidio fue Senador de la República por Santa Cruz. Pacheco, al finalizar su mandato invitó a Suárez para que presentara su candidatura a la Presidencia de la República que inicialmente fue aceptada por Ovidio Suárez por la deferencia que le tenía al presidente, pero que finalmente declinó por pedido de su esposa e hijos.

    Su Santa Cruz natal

    Ovidio era un adolescente cuando dejó Santa Cruz de la Sierra, pese a ello nunca se olvidó de su tierra y su gente. No sabemos si alguna vez visitó Santa Cruz de la Sierra, pero sí sabemos que, siendo el Senador entregaba sus dietas para que en Santa Cruz se realizaran obras de beneficencia en favor de ancianos, viudas y huérfanos. En el año de 1840 comenzó la construcción de la actual Basílica de San Lorenzo en la ciudad oriental y fue Ovidio Suárez el que regaló un reloj para ser colocado en una de las torres de la catedral, pero como esta construcción demoraba, se instaló inicialmente en una casa particular y posteriormente en la iglesia de San Roque, donde se encuentra en la actualidad.

    Era muy aficionado a los animales y en su vivienda tenía varios de ellos, monos, papagayos y diversidad de pájaros; entre estos últimos se destacaba un tordo que esperaba todas las tardes en la grada la llegada de Ovidio, a su retorno del banco, e inmediatamente se posaba sobre su hombro. Cuando Ovidio falleció el tordo dejó de cantar para siempre •

     

    Fuentes: BNB. - “El Banco Nacional de Bolivia en sus 75 años”

    URIOSTE López, Rafael – “Historia de la familia Urioste”

    SUÁREZ Medeiros, José Carlos – Archivo particular e investigación propia

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