El pueblo trasladado

El destino de un lugar de plata que surgió en la época colonial y fue transformado en nuestros tiempos.

Templo de San Cristóbal que fue trasladado piedra por piedra de su lugar de origen.

Templo de San Cristóbal que fue trasladado piedra por piedra de su lugar de origen.

Método de explotación de tajo abierto, en San Cristóbal.

Método de explotación de tajo abierto, en San Cristóbal.

Actual nave central del templo de San Cristóbal con sus obras de arte restauradas.

Actual nave central del templo de San Cristóbal con sus obras de arte restauradas.

Restos del pueblo de plata de San Cristóbal.

Restos del pueblo de plata de San Cristóbal.


    Cristóbal Corso Cruz (*)
    Ecos / 08/08/2025 21:28

    San Cristóbal es un pueblo que data de la época colonial española. Existen documentos que demuestran que en 1584 ya se tenía noticias de su creación. Fue un pueblo campesino que se instaló en medio de cerros, ubicado en la provincia Nor Lípez de Potosí. En ese lugar vivían familias humildes con la producción de cebada, papa, haba, trigo y la crianza de llamas. Los pocos habitantes de San Cristóbal, no sabían que vivían sobre un tesoro; las viviendas y las pircas de sus chacras eran construidas con piedras, pero no estaban enterados de que esas piedras eran de plata.

    En la colonia, el pueblo de San Cristóbal ya era conocido con el denominativo de “Mesa de plata”, pero no fue explotado por diferentes razones. Las pocas familias que vivían allí comentaban que había mucha pobreza. Evidentemente no había circulación de dinero, se alimentaban cosechando lo que producían en sus chacras. En ese pueblo tan sólo sobresalía el imponente templo construido en el siglo XVIII. San Cristóbal, un pueblo de plata, rodeado también por cerros de plata, situado a 3.700 metros sobre el nivel del mar.

    Luego de cuatro siglos de existencia del pueblo de San Cristóbal, una trasnacional descubrió este pueblo de plata, que además tenía yacimientos de zinc y plomo considerados entre los más grandes del mundo.

    El entonces presidente de Bolivia Carlos D. Mesa, fue el autor de la entrega de los yacimientos mineralógicos a una empresa minera, subsidiaria cien por ciento de la Sumitomo Corporation, uno de los principales grupos industriales de Japón, considerado como uno de los más grandes del mundo.

    Se creó la Minera San Cristóbal S.A. (MSC) y ASC Bolivia LDC. En el año 2004 empezó la construcción del proyecto de la planta y preparación de la mina, se decía que mejorarían las regiones más pobres del país. El año 2006 la Corporación Sumitomo adquiere el 35 % de las acciones del accionista mayoritario Apex Silver Mines Ltd. El año 2009, MSC produce al 100% de su capacidad y se convirtió en una subsidiaria de propiedad absoluta de Sumitomo Corporation. San Cristóbal es explotada por el sistema de tajo abierto, la mena extraída del tajo abierto es transportada en camiones de 200 toneladas de capacidad, hasta la planta de trituración, luego es llevada por medio de una correa transportadora de 1,7 kilómetros de longitud hasta la planta de concentración.

    TRASLADO DEL PUEBLO DE SAN CRISTÓBAL

    Los originarios de este pueblo colonial demoraron más de un año en aceptar la propuesta de trasladar su pueblo natal. Por varias noches, los habitantes se reunieron, para analizar los pros y contras, comentaron cómo sería abandonar la tierra que los vio nacer para ocupar otro espacio. Los ancianos eran los que más se resistían a abandonar sus casas y terrenos sembrados: lastimosamente todo se perdería, toda una vida, un pueblo que acogió a sus padres y abuelos. Luego finalmente acordaron que la comunidad sea trasladada a un lugar dentro de la misma jurisdicción para seguir viviendo en comunidad, se debe mejorar la calidad de vida de sus hijos y que tengan trabajo. Es así que la Minera San Cristóbal, construyó 145 casas, pero tan sólo con tabiques y muros de madera aglomerada, con todas las dependencias de una vivienda moderna, pero los campesinos nunca los utilizaron con su verdadera función puesto que ellos estaban acostumbrados a vivir de otra manera en sus casas de piedra con techo de paja.

    EL TRASLADO DEL TEMPLO

    “Acción realizada en el año 1968, del templo egipcio Abu Simbel, ubicado en el sur de Egipto, en la región de Nubia. Este templo fue trasladado a una colina artificial para evitar que se quedara sumergido, tras la construcción de la represa de Asuán, por el embalse formado por las aguas del rio Nilo. El rescate del templo de Abu Simbel por un equipo multinacional de arqueólogos, ingenieros y operadores de equipo pesado que trabajaron bajo la supervisión de la Unesco. El templo fue partido en grandes bloques de 20 toneladas, fueron trasladados y rearmados en una nueva ubicación a 65 metros más alta y 200 metros más lejos del río”.

    Los habitantes del pueblo de San Cristóbal aceptaron el traslado de su templo, se debía realizar una acción similar ejecutado en el sur de Egipto: el traslado del templo de su lugar original, piedra por piedra, sin cambiar su originalidad. Ahora, en ese lugar de origen, sólo queda una cruz de palo, que recuerda que allí existió un pueblo rico sobre vetas de plata.

    El traslado del templo fue una tarea bastante complicada. Los responsables fueron la empresa Minera San Cristóbal S.A. en coordinación con profesionales restauradores del Viceministerio de Cultura y la Comunidad de San Cristóbal. El templo fue trasladado, pieza por pieza, con asesoramiento extranjero para que no se dañen las reliquias.

    Una tarea titánica, considerando que el templo original fue construido por indígenas del lugar, trabajaron con la fe que les inculcaron los curas españoles; en el siglo XVIII, durante la época colonial. En esa época, para construir la iglesia y las esculturas utilizaron materiales de los valles y materiales autóctonos, tallos de cactus gigantes del Salar de Uyuni, elaboraron marcos para los cuadros con temas de la vida de San Cristóbal (Patrono del pueblo). Actualmente, en el templo, se puede admirar el esplendor del trabajo de reconstrucción, consta de un amplio atrio, en cuyo interior se observa crucifijos, esculturas, una pila bautismal, dos órganos originales y cuadros con pinturas religiosas, además el altar central de madera tallada y dorada con pan de oro. En los muros del templo aún se conserva la pintura mural decorativa. Esta reliquia es la más antigua en el altiplano boliviano.

    EL EXODO DEL PUEBLO DE SAN CRISTÓBAL

    Se podría conceptualizar el éxodo de los habitantes del pueblo de San Cristóbal, como una gesta heroica, dejaron para siempre la tierra donde nacieron y vivieron. Era una marcha forzosa a pie, hacia la tierra prometida por una Empresa extranjera del capitalismo japonés.

    En la marcha de los campesinos se vio escenas de mucho dolor y llanto, el avance era pausado, las familias cargaban sus escasas pertenencias, otros llevaban al hombro imágenes sacras de su iglesia, muebles y objetos litúrgicos, similar a una procesión católica. Por detrás de la marcha forzada avanzaban con paso lento las mujeres, llevando a sus hijos pequeños en rebozos o tomando de la mano a los mayores; los ancianos y enfermos eran los más lentos en su caminar. No se olvidaron de llevar sus llamas y ovejas.

    Abandonar el pueblo natal ha cambiado la vida de sus habitantes que se identificaban como campesinos. Antes la mayoría de los jóvenes emigraban a la Argentina o Chile. Se debe tomar en cuenta que la tierra de los Lipez, en el pasado, no mereció ninguna atención por los gobiernos de turno: parecía que Potosí terminaba en Uyuni; y ahora la minería hace resaltar ese territorio olvidado. En la actualidad, los habitantes disfrutan el gran momento pese a que añoran su terruño.

    “Se anota el testimonio de una campesina joven que había abandonado el antiguo pueblo de San Cristóbal, hace varios años. Al retornar, no encontró más que pequeños montones de tierra, porque ya habían demolido todo su pueblo ‘sentía ganas de llorar’. Hoy tan sólo se observa cómo aquella pampa donde pasó su niñez, ahora se asemeja a un inmenso “embudo” con capas de tierra, de tonos verdes y rosas, donde tractores, montacargas, grúas y camiones se mueven transportando minerales. Allí en ése pueblito colonial San Cristóbal, donde vivieron campesinos pobres, sólo quedan escombros.

     

    (*) Cristóbal Corso Cruz es past presidente de la Sociedad Geográfica y de historia “Potosí”.

    Etiquetas:
  • plata
  • minería
  • San Cristóbal
  • minerales
  • pueblo
  • traslado
  • Compartir:

    También le puede interesar


    Lo más leido

    1
    2
    3
    4
    5
    1
    2
    3
    4
    5
    Suplementos


      ECOS


      Péndulo Político


      Mi Doctor