La Plaza del Regocijo en Potosí

Apuntes sobre uno de los lugares más emblemáticos y antiguos de la Villa Imperial.

Foto de 1907 con la estatua conmemorativa al libertador Simón Bolívar y, al fondo, el obelisco.

Foto de 1907 con la estatua conmemorativa al libertador Simón Bolívar y, al fondo, el obelisco.

Inicios de la arborización, que no había sido autorizada por el Concejo Municipal.

Inicios de la arborización, que no había sido autorizada por el Concejo Municipal.

Fotografía antigua en la que se ve el quiosco, hoy retirado.

Fotografía antigua en la que se ve el quiosco, hoy retirado.

La Plaza 10 de Noviembre vista desde una torre de la Catedral.

La Plaza 10 de Noviembre vista desde una torre de la Catedral.

Manuscrito original de Arzáns en el que también se lee parte de las obras ejecutadas por Toledo.

Manuscrito original de Arzáns en el que también se lee parte de las obras ejecutadas por Toledo.


    Cristóbal Corso Cruz (*)
    Ecos / 31/07/2025 19:12

    Con la presencia del virrey de Lima Francisco de Toledo se planifica mejor el desarrollo urbano de la Villa Imperial, se “ensanchan” algunas callejas, se habilitan plazuelas esquineras, se delimita la plaza mayor o del Regocijo y se construyen varios edificios a su alrededor: la primera Casa de Moneda, en el lugar denominado Pedregal; la iglesia Matriz y la Casa del Ayuntamiento.

    Las plazas en una ciudad son sus centros urbanos: desempeñan una función social y su historia será más trascendente cuanto más antiguas sean. En la Villa Imperial, sus plazas fueron escenarios populares de grandes acontecimientos políticos, sociales y culturales, así como también centros de administración pública, lugares de comercio y festividades que en Potosí alcanzaron magnificencia, testigos de hechos dramáticos y la cambiante política.

    El cronista Bartolomé Arzáns refiere que en 1573 correspondió al virrey Toledo hacer la nueva plaza en el centro de la Villa llamándola “del Regocijo”, lugar al que hizo trasladar la Iglesia Mayor. “Este año, a costa del Exmo. Señor Don Francisco de Toledo, se comenzó la obra de la iglesia mayor de Potosí; y su Excelencia puso la primera piedra; nombrándose antes la Matriz la iglesia de San Lorenzo, que ahora es parroquia de indios. Hízose nueva plaza, llamada el Regocijo; mandó Su Exa. ensanchar las calles, que estaban más angostas, de lo que al presente; asimismo, dividió, con la ribera de ingenios, la población de españoles, y quedaron los indios a la parte del mediodía. Este año también visitó su Exa. las Cajas Reales de Potosí”, apuntó en sus “Anales”.

    “Después de haber hecho el virrey tan buena diligencia se salió un día a pasear por toda la Villa y lastimándose de verla con aquellas mal formadas calles, trató de ensancharlas cuanto se pudiese y hacer nueva plaza en el centro de la Villa”, puso en su “Historia…”, agregando que “Mandó también el virrey hacer la plaza nueva (llamándola del Regocijo) delante de la iglesia mayor, tan espaciosa que de largo tenía 250 varas y de ancho 130, con una calle por medio de ella, por la cual se pasaba de la calle del Contraste a la nombrada Lusitana, por habitar en ella la nación portuguesa, que hoy es toda de mercaderes, conocida sólo por calle de la Acera de San Agustín”.

    Sobre las Cajas Reales, Cañete y Domínguez dice que, según la tradición, estas funcionaban originalmente en Porco, al haberse descubierto ese mineral en 1538, y que después fueron trasladadas a Potosí. En cuanto a la Iglesia Mayor, Toledo tampoco hizo traslado alguno. Esta antigua iglesia, con el tiempo, se derrumbó. Cañete textualmente dice: “Siendo preciso situarla en la plaza, la construcción de otra Iglesia Mayor”, empezó a su fabricación algunos años después, entre 1808 y 1838; su principal impulsor fue el español arquitecto fray Manuel de Sanahuja.

    Sobre el Cabildo —que no menciona Arzáns como obra de Toledo porque estaba consciente de que en 1572 ya existía en la Plaza Mayor—, hay que recordar que, como organismo oficial, comenzó a funcionar desde el 1 de enero de 1562. Aunque no se conoce el año de su construcción arquitectónica, este edificio aparece en un plano de fines del siglo XVI. Allí quedan nítidamente marcados los puntos correspondientes a los ocho arcos de su fachada. En una pintura de Holguín, de 1716, algo puede notarse de la parte de la misma. Arzáns ya había mencionado a dicha edificación con arcos de ambas plantas.

    Posteriormente, Cañete expresaba sobre el particular que “en la Plaza Mayor, hacia el Oeste, se encontraba la Casa Pretorial donde vivía el Gobernador, accesoria al Ayuntamiento y cárcel, ambas muy bien fabricadas de altos y balcones”. Fue el Cabildo en la época colonial y después la Prefectura Departamental, en la República, y hoy es la Gobernación del Departamento de Potosí. Lo que sí fue creación nueva es la primera Casa de Moneda que, de hecho, corresponde a Toledo, quien la ubica precisamente en la Plaza Mayor, al lado de las Cajas Reales.

    Según todos los planos y pinturas coloniales, la Plaza del Regocijo mantuvo desde sus orígenes todo su espacio libre donde solo había una fuente que ya se encontraba en 1590. Esta plaza fue el centro obligado de reuniones, corridas de toros, lugar donde se levantaban tablados en forma circular, preciosos palcos vistosamente adornados. Era tránsito de procesiones religiosas. La plaza mayor cambió de nombre varias veces: “Plaza de Armas”, “Plaza Mayor”, “Santa Cruz” y “10 de Noviembre”, y fue escenario de notables acontecimientos.

    En este lugar, en 1651, fue ejecutado en la horca Francisco de la Rocha, famoso falsificador de moneda. Al comenzar el siglo XIX, en esta plaza se tomaron decisiones sobre el futuro político de la región, pues el gobernador intendente Francisco de Paola Sanz, después de concentrar a las tropas realistas, la mañana del 10 de noviembre de 1810 reforzó las esquinas de la plaza con cuatro cañones. Pese a ello, el pueblo, al escuchar el repique de campanas, invadió los cuarteles, las calles y plazas y se concentró en la puerta del Ayuntamiento exigiendo Cabildo abierto: era la gloriosa revolución potosina lograda con la participación de muchos patriotas.

    En ese mismo escenario, la niña Juliana Arias y Cuiza fue puesta en expectación pública, cargada de grillos y cadenas, y después arrastrada a los claustros de las Recogidas, por expresarse contra el ejército de Goyeneche. Su hermana Andrea Arias y Cuiza y su prima Francisca Barrera fueron fusiladas en 1816.

    En 1812, seis negros fueron ahorcados en la plaza por orden de Goyeneche y entre el 15 y el 30 de julio de 1812, ejecutados en la horca, allí mismo, Alejo y Mariano Nogales, Salvador Matos y Mariano Millares.

    En septiembre de 1949, tuvo lugar en Bolivia una guerra civil fratricida y la Plaza “10 de Noviembre” atestiguó un combate cruento entre fuerzas del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) parapetado en el edificio de la Alcaldía y tropas del ejército en la calle Quijarro, de donde descargaban su artillería.

    En la época republicana, en el centro de la Plaza Mayor se levantó un monumento al libertador Simón Bolívar, con pedestal de piedra y busto del prócer. Fue el primer monumento que se le dedicó, y seguramente el único mientras estaba en vida.

    En efecto, conmemorando el aniversario de la Batalla de Junín, en el mismo día: 6 de agosto de 1825, en Chuquisaca, se firmaba el Acta de la Independencia, y en Potosí se le rendía homenaje.

    El edificio de las Cajas Reales, que ya no mantenía su fachada original, fue totalmente remodelado a partir de 1895. Y ocurrió lo mismo con la primitiva Casa de Moneda, convertida primero en Banco de San Carlos y, en 1873, en sede de la Corte Superior de Justicia.

    En 1916, el edificio del Club Internacional reemplazaba a las casas particulares del lado Este y, posteriormente se destruían las casas colindantes con la Catedral, dejando un espacio que se convirtió en plazuela limitada por arcos. En el centro de la Plaza Mayor se instalaron unos postes de iluminación, un antiestético quiosco con techo de calamina. En 1910 se había cercado toda la plaza con una verja de hierro (parte de la cual se encuentra en el atrio de San Francisco) y colocado puertas, de lo mismo, en las cuatro esquinas. Ese mismo año se había inaugurado el servicio local de luz eléctrica. Y continuó el recargamiento de elementos: en 1925 se multiplicaron los bancos de asiento y para 1929 ya estaban tres fuentes modernas importadas. Hacia 1940 se sacaba todo el enrejado, los jardines se cercaban por setos de pinos, y posteriormente se levantaba una caseta de ladrillos casi frente a la Catedral.

    La Plaza Mayor comenzó a convertirse en parque. El 21 de agosto de 1901, el doctor Simón Chacón, presidente del Concejo Municipal, oficiaba enérgicamente a la Prefectura de Potosí manifestando su extrañeza por que la Policía de seguridad estuviera “haciendo excavaciones en la Plaza parece para poner algunas plantas...y convertir en parque la Plaza de Armas” sin autorización ni conocimiento del Concejo, y le pedía suspender las obras añadiendo que “si el Concejo aprueba una Ordenanza de ornato que tiene en estudio, se aprovechará el trabajo de la policía”.

    Sin embargo, los trabajos de excavaciones en la Plaza Mayor continuaron hasta que perdió su estado original. Lastimosamente, con total desacierto, se levantó el edificio de Teléfonos Automáticos (actual Cotap), colindante al monumento patrimonio arquitectónico Basílica Catedral, de estilo neoclásico, destruyéndose casas coloniales ornadas con balcones moriscos, un parque infantil y dos hermosos arcos erigidos en conmemoración a la Revolución Nacional. Todo a consecuencia de algunos ciudadanos serviles a la dictadura militar de ese entonces.

     


    (*) Cristóbal Corso Cruz es pastpresidente de la Sociedad Geográfica y de historia “Potosí”.

    Etiquetas:
  • guerra
  • virrey
  • Francisco de Toledo
  • 10 de Noviembre
  • Plaza del Regocijo
  • virrey Toledo
  • Compartir:

    También le puede interesar


    Lo más leido

    1
    2
    3
    4
    5
    1
    2
    3
    4
    5
    Suplementos


      ECOS


      Péndulo Político


      Mi Doctor