Las tablaturas de la obra del maestro Centellas
La música de William Ernesto Centellas (Sucre 1945-La Paz 2009) tiene un sonido moderno en las manos de Fernando Reche, en cuya interpretación se aprecia cómo logra lo más importante: cuidar que no escape el alma de las composiciones del recordado maestro del charango.
La música de William Ernesto Centellas (Sucre 1945-La Paz 2009) tiene un sonido moderno en las manos de Fernando Reche, en cuya interpretación se aprecia cómo logra lo más importante: cuidar que no escape el alma de las composiciones del recordado maestro del charango.
Nacido en La Paz y habiendo vivido muchos años en Sao Paulo, Reche se propuso homenajear a su maestro. Y de una manera original: pasa las grabaciones en vinilo al papel en formato de tablaturas (tipo de anotación musical gráfica que indica dónde se debe colocar los dedos en el instrumento, especialmente de cuerdas, sin necesidad de leer el pentagrama tradicional).
Una tablatura muestra gráficamente la posición de los dedos en el instrumento, mientras que una partitura las notas y su duración.
Una vida con la música
Con 37 años de carrera, este discípulo del chuquisaqueño aprendió a tocar el charango a los siete junto a su madre brasileña, la profesora Georgina Reche Herrera, quien a su vez había sido alumna de Centellas en la Escuela Nacional de Folklore “Mauro Núñez Cáceres”, de La Paz. Él también lo sería después, pero de forma particular.
De padre potosino (el profesor Gonzalo Cárdenas Hernández), Fernando, quien se inició tocando el piano a los cinco años, reconoce entre sus influencias a la música clásica y a los géneros populares brasileños y bolivianos. Actualmente compone música fusión clásica contemporánea.
“Tenía que ser pianista, pero el maestro me hizo enamorar del charango. Rindo mi homenaje a Bolivia en su bicentenario con esta colección de tres libros dedicados al charango”, afirma.
En total, lleva cuatro libros publicados y cuatro producciones discográficas: dos en estudio y dos en conciertos en vivo realizados en el Teatro Achá. Esos materiales le llevaron a representar a Bolivia en los Latin Grammy Awards de 2015. Hace veinte años ganó el “Charango de Oro Internacional” en el Festival de Aiquile.
Colección de tres libros
La suya es una colección de tres libros. El primero, “Sonata: Alma y técnica”, publicado en marzo de 2024; el segundo, “50 años: Alto folclor en charango. Alma y técnica”, de septiembre de ese mismo año, en tanto que el tercero y último “Fiesta del charango: Alma y técnica”, para completar un repertorio de 40 obras musicales que el maestro grabó en discos de vinilo y CDs, entre 1972 y 1995, en la empresa Discolandia.
“Escribí la colección en el periodo de un año de trabajo y estudio profundo de las técnicas que estaban ocultas en audio, y ahora esos secretos están disponibles para los amantes del charango”, dice su autor.
“Como estudioso del charango y académico de la música, investigué su obra e historia musical, y en profundidad, las técnicas del maestro que están en grabaciones discográficas para así escribir las mencionadas obras en un lenguaje moderno y accesible, en formato de tablaturas, que estampan en detalle las obras que estuvieron ocultas durante décadas en esos audios”, complementa.
Recuerda los tiempos en que estudiaba con Centellas como fundamentales para su carrera: “Aprendí directamente de él las técnicas y prácticas para identificar sus interpretaciones en las grabaciones y transcribirlas a las tablaturas de forma fiel”.
Una característica de las tablaturas de la música del consagrado charanguista es que han sido grabadas con el fondo de los audios originales. Además, Fernando las respaldó con videos covers. En su canal en YouTube se puede escuchar y ver cómo interpreta dos discos completos: “Sonata…” y “Fiesta del charango”).
Para Boris Balderrama, curador de arte, gestor y periodista cultural, el maestro Centellas —fundador de la Sociedad Boliviana del Charango en 1973— no solo fue un pionero, sino “primera voz del alto folclore”.
“El maestro amplifica las cualidades musicales del charango sin quitarle su identidad cultural, ofreciendo mayores perspectivas musicales a las nuevas generaciones. Este es un homenaje a la obra de un artista que, más que rasguear el charango, es un melodista, cualidad que enriquece el folklore autóctono, sacando lo mejor de sí.
La labor de Reche es plasmar la obra inmortal del genio musical con técnicas de escritura que van más allá de una lectura tradicional, es un nuevo concepto de tablaturas inspirado en el alma creativa de su maestro, ofreciendo la oportunidad de tonificar una y otra vez un repertorio que ya es parte del inconsciente colectivo del folklore boliviano”, destaca Balderrama.
A futuro
“Tengo el proyecto de presentar cinco libros de partituras de género fusión clásico contemporáneo”, anuncia Reche a ECOS, antes de revelar que está buscando apoyo de una editorial para imprimir sus nuevas obras.
También a futuro tiene pensado brindar conciertos de piano y orquesta con sus composiciones.
Para más información sobre los libros, se puede contactar a Fernando Reche al celular WhatsApp 68504013 •
Ficha técnica del libro
Diseño portada y diagramación: Héctor S. Escalera Gutiérrez
Textos y revisión: Boris Balderrama
Biografía curricular: José Magín Castellón Camacho
Diseño y armado de tablaturas: Fernando Reche
Creación de programa para tablaturas: Fernando Reche
Composición y diseño: Fernando Reche y Héctor S. Escalera Gutiérrez
Imágenes: José Magín Castellón Camacho
Filmación y edición de videos y covers de los libros: Abdías Edgar Guzmán
Discolandia Charangos Achá Laura Mercado Cruz Yimit R.G.
Revisión armónica y transcripción de obra para piano “Fantasía Magín - Lágrimas de Cera”: Julio César Soliz Antezana
Dirección y producción general: Fernando Reche
Impresión: INKFusión - Marcial Mamani Mamani
Inventor del charango “hexonic”
El paceño Fernando Reche tiene registrado un invento. Se trata del charango modificado “hexonic”, un instrumento de seis cuerdas a diferencia del charango tradicional que tiene diez.
Ambos cuentan con la misma afinación, pero se distinguen por la pureza de sonido y la presión para la ejecución, según lo explica a ECOS el inventor del hexonic (hexo = ‘seis’ en griego; sonic = ‘sonido’ en latín).
“Lo inventé en 1996 y lo patenté en Brasil y Bolivia”, dice antes de indicar que William Ernesto Centellas lo apoyó en esta modificación. Con el hexonic hizo varias adaptaciones; en YouTube hay una, por ejemplo, sobre una composición del cantautor brasileño DJavan.
“Lo modifiqué para obtener pureza de sonido y presión técnica. Quité cuatro cuerdas que son repetidas. En la música clásica hay la existencia de pureza de sonido y vengo de la formación académica. Las cuerdas repetidas serían como doble nota. Por ejemplo, el piano solo tiene una tecla para cada nota; si fuera charango, tendría dos teclas para la misma nota”.
Según Fernando Reche, el hexonic y el charango son “hermanos”: mientras el primero es estándar en su construcción, el segundo es tiene variadas formas y timbres de sonidos.
¿Cómo llegó a crear este instrumento modificado? “Inicialmente hice pruebas en el charango normal; luego, hice construir (el nuevo, de seis cuerdas) con luthiers acá en Bolivia y Brasil, después de tener los registros de autor y dando las medidas y diseños”.
“Fiesta del Charango: Alma y Técnica”
Contiene las siguientes composiciones y adaptaciones:
“Niña camba” (César Espada)
“Chaquiras de luz” (W. Centellas)
“Fiesta del charango” (W. Centellas)
“Aguilillo” (J.R. Moreno y A. Pinkert)
“A una peña - Tu Desdén” (Depto. Folk. Bol.)
“Soledad” (Simeón Roncal)
“Ardiente totoral” (W. Centellas)
“Surco chaqueño” (W. Centellas)
“Pétalo de luna” (W. Centellas)
“Me aconsejan - Sin rumbo” (Depto. Folk. Bol.)