Para la historia
“Un libro escrito por periodistas y para periodistas”: Esa fue mi primera referencia sobre “200 años de tinta, sangre e historia”, el libro que Editora del Sur S.R.L. y el Banco de Crédito publicaron con motivo del bicentenario de la declaración de independencia de Bolivia
“Un libro escrito por periodistas y para periodistas”: Esa fue mi primera referencia sobre “200 años de tinta, sangre e historia”, el libro que Editora del Sur S.R.L. y el Banco de Crédito publicaron con motivo del bicentenario de la declaración de independencia de Bolivia, pero los hechos demuestran que es demasiado limitada.
El primer hecho es que la historia del periodismo es, al mismo tiempo, la historia de la cultura en su faceta comunicacional. El ser humano es el más comunicativo de los que existen en el planeta, por cuanto ha encontrado las más diversas formas de comunicarse con sus semejantes, y así fue cómo dio origen al periodismo. A partir de ahí, el contenido de “200 años…”, uno de los tres libros de la Colección Bicentenario, no es solo de interés periodístico, sino general.
El segundo hecho es que, anoticiada de la publicación del libro, la gente se apresuró en hacer su reserva, sin importarle que sea para periodistas o no. La cantidad de interesados superó toda expectativa y motiva a pensar en una reedición, por lo menos de las versiones populares. Es necesario apuntar que el interés masivo se registró en Sucre, que fue la sede de los actos del bicentenario, mientras que las ciudades que les siguen son Potosí y La Paz, en ese orden.
El tercer hecho es la credibilidad. Aunque no se trata de la única publicación por los 200 años de Bolivia, puesto que fue precedida por “Historia de Bolivia: Miradas plurales en su Bicentenario” y publicada casi al mismo tiempo que “Historia de Bolivia en el Bicentenario”, su recepción es notable, no solo por lo apuntado en el anterior párrafo, sino por los comentarios mayoritariamente positivos de quienes ya lo compraron y pudieron revisar sus páginas.
La iniciativa
Tal como refirió el director general de Editora del Sur S.R.L., Marco Dipp, en el acto de presentación del libro, “200 años de tinta, sangre e historia” es el resultado de la preocupación de esta empresa periodística por darle a Bolivia un regalo adecuado a su bicentenario.
Esa preocupación motivó a convocar al historiador y también periodista Fernando Suárez, quien trabajó en Correo del Sur por varios años, para preguntarle qué se podía publicar para el bicentenario. Él fue quien propuso reflejar los 200 años de vida republicana con las primeras planas más importantes de los periódicos bolivianos. De esa manera comenzó la búsqueda y clasificación de las portadas en el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia (ABNB).
No obstante, la determinación temática de las tapas no tomó en cuenta un detalle: la conversión de las primeras páginas en vitrinas del contenido de los periódicos es más o menos reciente, de mediados del siglo XX, ya que, hasta entonces, la número 1 era similar a las del interior, sin destacar notoriamente algunas noticias, así que no era suficiente fijarse en sus portadas, sino que había que revisarlos completos.
Suárez se encargó de la búsqueda manual en la sala de investigadores del ABNB. Le tomó tanto tiempo y debió revisar tantos ejemplares que terminó contagiándose de hongos en los dedos.
El contenido
A medida que pasaban las semanas, era obvio que al alcance del proyecto bibliográfico era demasiado para una sola persona, y más aún si había que redactar sus textos, así que Dipp decidió armar un equipo al que me sumó junto a Oscar Díaz, editor de esta revista y socio de número de la Sociedad Geográfica y de Historia Sucre, y Raykha Flores, a quien se le encomendó la edición del material escrito.
Mi primera tarea fue redactar un ensayo sobre la historia del periodismo boliviano, tomando en cuenta que el libro no iba a arrancar desde los inicios de nuestro país, sino desde 1825.
Debido al espacio que abarcaba todo el material, ese trabajo, que originalmente era de varias páginas, tuvo que reducirse a su mínima expresión. No me quejo, porque un trabajo similar de Fernando corrió con peor suerte.
De todas maneras, el resumen de la historia del periodismo boliviano, a partir de las culturas prehispánicas, que es cuando realmente comienza, se quedó entre el material finalmente seleccionado.
Las portadas fueron otra historia, o bien los hechos reflejados por varios periódicos, porque la escritura de varios textos también me fue encomendada y con mayor razón aquellos que propuse, al margen de los provistos por el ABNB.
Reflejar la historia boliviana con el reflejo de los periódicos fue una idea que también entusiasmó a la periodista e historiadora Lupe Cajías que, tras revisar los avances, con el resumen histórico incluido, recordó que “sin periódicos no hay memoria”, justificando la elección del eje temático. “El periodismo es esencialmente político; defiende ideas, ataca al adversario, enfrenta la censura, denuncia las injusticias, advierte los errores de los gobernantes, difunde el civismo, da la cara, quiere ejercer de juez, devela los hechos, esconde asuntos, vive, muere”, recuerda y agrega que, por eso mismo, “al periodista le tocará la gloria y el aplauso, la lisonja, la complicidad con el poder, la cárcel, la persecución, el asesinato”.
Y este es su resumen de este libro:
“El lector encontrará en estas portadas de los principales periódicos publicados en el país durante doscientos años (además de pasquines y títulos como antecesores) una constante batalla por defender o rescatar esa libertad por la que habían luchado los gestores del 6 de agosto de 1825.
“Las portadas acá reproducidas son como un coro griego amplificado. Así se entiende por qué el periodismo boliviano es parte del poder y del contrapoder. Da la palabra al otro y a la vez es el testigo anónimo y permanente de la sucesión de los hechos que conmueven a la humanidad. Es un autor ciudadano, omnipresente, imperecedero. Sin nombre y con todos los nombres.
“Éste es, sin duda, uno de los libros de historia más originales de los publicados para conmemorar el Bicentenario de la fundación de la República de Bolivia. Fernando Suárez, Juan José Toro, Raykha Flores, Oscar Díaz, bajo la iniciativa de Marco Dipp, director de Correo del Sur, han logrado un precioso resultado” •
Los otros libros
“200 años de tinta, sangre e historia” no fue el único aporte de Editora del Sur S.R.L. en este bicentenario, puesto que también se publicó otros dos libros con el siguiente contenido:
DOS SIGLOS EN BIOGRAFÍAS.- Este libro estuvo coordinado por Óscar Díaz y tuvo como editor a Juan Pedro Debreczeni. Un equipo de investigadores integrado por Salem Ibáñez, César Méndez, Dariana Llanos, Marilin Yolanda Salazar y Andrés Raúl Hinojosa complementó el trabajo del comité editorial en el que estuvieron Ana María Lema, Paula Peña, Erick D. Langer, Lupe Cajías, Gabriel Chávez, Cecilia Lanza, Alex Aillón y Robert Brockmann. El concepto de este libro fue el de llenar el sentido vacío de un compilado de biografías sin preferencias ni cargas ideológicas. Eso fue vital para el ingreso de personalidades que nada tuvieron que ver con la política partidaria, y antes no habían sido incluidos en trabajos biográficos, como León Galindo y Alfredo Domínguez. Se tomó en cuenta, también a periodistas y escritores como Jorge Suárez y Jorge Canelas. Por su contenido, es indudable que este será un recurrente texto de consulta.
Son un total de 200 biografías para 200 años de vida independiente. En esa larga lista puede encontrarse a mujeres y hombres que, desde Tomás Katari (1740) hasta Marcial Fabricano (1953), forjaron la nacionalidad sin necesariamente dejarse llevar por los vendavales políticos. En ese sentido, abundan los periodistas, pero también los presidentes y aquellas personas que formaron parte de la historia política del país.
CARTAS DE SUCRE Y BOLÍVAR EN 1825.- Durante el tiempo en que se conocieron, los libertadores sostuvieron una profusa correspondencia entre sí, pero los originales y copias que se conservan no son de ida y vuelta; es decir, son cartas expedidas, pero no incluyen las recibidas, o sus respuestas. Las de Simón Bolívar fueron publicadas por la Fundación Vicente Lecuna entre 1929 y 1930, en diez tomos titulados “Cartas del Libertador”, mientras que las del gran mariscal de Ayacucho tomaron más tiempo pues el tomo I salió en 1973 mientras que el tomo XIII salió recién en 1989.
Pese a la importancia de Bolívar respecto a Sucre, sus cartas fueron trabajadas en nueve volúmenes, puesto que el tomo X contiene un índice analítico y “un suplemento al apéndice constituido por documentos cuya importancia exige incorporarlos en la presente colección”, y abarcan desde 1799 hasta la que le dirigió Justo Briceño el 11 de diciembre de 1830, desde San Pedro Alejandrino, apenas seis días antes de su muerte. En el caso de Sucre, las cartas publicadas en el archivo que lleva su nombre apenas llegan hasta el 5 de agosto de 1828, que es una carta dirigida a José Mariano Serrano un día antes de su famoso mensaje a la Nación. Si el gran mariscal de Ayacucho murió el 4 de junio de 1830, ¿cómo es que no existen cartas hasta ese año? Desde luego que él siguió escribiendo, pero es obvio que, luego de su asesinato, manos ajenas se encargaron de destruir sus cartas
El libro que Fernando Suárez publica este año es una selección de las cartas entre Bolívar y Sucre, pero solo del año 1825; es decir, de cuando se fundó Bolivia, y son de ida y vuelta; es decir, expedidas con sus respuestas, así que es un valioso aporte para los investigadores. No solo están las cartas que se escribieron los libertadores sino los que estas mandaron en el crucial año de 1825 a los personajes que fueron protagonistas entonces.
Diferencias en las sesiones
TÍTULOS AUTORES DATOS EDITORIALES
Historia de Bolivia: Miradas plurales en su Bicentenario Ricardo Carlos Asebey Claure, Rossana Barragán Romano, Evgenia Bridikhina, María Magdalena Cajías de la Vega, Dora Cajías de Villa Gomez, Ana María Lema Garrett, María del Pilar Lima Torrez, Carolina Loureiro Toncovich, Roger Leonardo Mamani Siñani, Ximena Medinacelli Gonzales, Pilar Mendieta Parada, José Alejandro Peres-Cajías, Ana María Seoane de Capra, Alfredo Seoane Flores, María Luisa Soux, Andrea Urcullo Pereira y Patricia Fernández de Aponte Coordinadora de Historia; Plural Editores. 2024
200 años de tinta, papel e historia Raykha Flores Cossío, Oscar Díaz Arnau, Fernando Suárez Saavedra y Juan José Toro Montoya Editora del Sur S.R.L.; Banco de Crédito de Bolivia. 2025
Historia de Bolivia en el Bicentenario Carlos Borombio Mamani Condori, Carmen Liliana Rocha Ustarez, Wayanay Marcela Mamani Quispe, Paola Andrea Revilla Orías, Pablo Luis Quisbert Condori, Carla Alina Amurrio Martínez, Juan Gabriel Salinas Padilla, Gloria Lyanne Peñaranda James, Luis Manuel Plaza Escobar, Simón Yampara Huarachi, Marcelo Fernández Osco, Santos Ismael Laura López y René Rolando Acarapi Huanca Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización; Consejo Nacional del Bicentenario. 2025