La tridimensionalidad en las obras de Juan Bustillos
La escultura constituye uno de los lenguajes artísticos más antiguos de la humanidad, desde la prehistoria, y Bolivia no es la excepción.
La escultura constituye uno de los lenguajes artísticos más antiguos de la humanidad, desde la prehistoria, y Bolivia no es la excepción. En el arte rupestre de Bolivia se encuentran claros ejemplos, como Tiahuanaco, y en los valles cruceños, especialmente en la región de la Chiquitania, en Santa Cruz, existe una rica herencia de expresiones artísticas prehistóricas.
Pero no siempre fue así.
Hace poco visitamos en esa hermosa región oriental al destacado escultor Juan Bustillos, quien muy amablemente nos recibió en su casa taller “El Buho Blanco” junto a Yasuko Kitayama, su esposa. Conversamos no solo sobre el arte que practica, sino también de experiencias en el ámbito de la gestión cultural.
Piedra y madera
Juan Bustillo es un artista de oficio; su aporte al desarrollo de obras tridimensionales en Bolivia es significativo. Tiene principal inspiración en la figura humana, que ocupa un lugar y un espacio sin fingir la tercera dimensión, mostrando una composición natural del cuerpo humano, que, sin llegar a extremos, se traduce en expresión plástica, que enuncia; aspiraciones, miedos y ansiedades.
De esta manera involucra a su obra sensaciones y sentimientos de su contexto y, siendo Santa Cruz una región ganadera, los elementos que la circundan son otra fuente de inspiración, como los toros. “Desde la prehistoria hasta nuestros días, los humanos conviven con los toros. Este animal ha estado siempre presente en la guerra y en la paz, en la religión, el arte, el trabajo y en nuestra mesa; por ello, toros y vacas acompañan a mi obra en este horizonte verde”, explica el artista.
“El Búho Blanco”
La versatilidad del oficio que domina el artista le permite utilizar distintos soportes como el cupesí, el toco, el tajibo, el cuchi, la mora y la tarara, entre otros. “El rol del escultor es crear obras de arte tridimensionales aplicando distintas técnicas; para ello, es importante diseñar, modelar, tallar y, al final, ensamblar las piezas. Lo principal es expresar ideas, emociones, e interactuar entre espacio y perceptor”, advierte Juan.
Al visitar la inmensa casa - taller denominada “El Búho Blanco” sorprende la magnitud de la infraestructura que lo acompaña. Destacan los hornos subterráneos donde funde esculturas de gran tamaño. Cada espacio está cuidadosamente pensado para satisfacer necesidades específicas de su trabajo como la madera, el bronce y el modelado en arcilla; esto facilita su labor y optimiza el proceso creativo.
Pero además, todo el espacio de su casa, así como los talleres al aire libre, se convierte en salas de exposición, tanto de sus obras como de otros artistas. Impresiona el emplazamiento de la escultura en fierro del Cepe, por ejemplo. El Cepe culón, como se lo conoce en la región, es un tipo de hormiga gigante usada como alimento humano. “Consideradas tradicionalmente un manjar afrodisíaco, ricas en fibra, vitaminas y minerales”, explica el artista, mismo que le permitió crear esa obra de magnitud inspirado en esta hormiga que se expone al aire libre en el patio principal de su casa - taller.
El simposio de escultura
La idea del simposio surgió tras dos años de organización por Casa Design Center (2010) a través de una convocatoria a un concurso de arte en las categorías de pintura y escultura. En su tercer año, los directivos decidieron realizar una reunión exclusiva de escultores, para ello buscaron el apoyo de Juan Bustillos, una figura destacada en ese ámbito, y desde entonces origina esta actividad por más de 15 años en la capital cruceña, como gestor y director del proyecto, promoviendo el simposio de escultura, que el presente año en su décima quinta edición se ha internacionalizado con la participación de escultores de países vecinos de la región.
Asimismo, Juan Bustillos apuesta por la gestión cultural fomentando la formación de nuevos escultores bolivianos. Anualmente invita a jóvenes artistas en calidad de becarios a su taller; ellos aprenden de la experiencia del maestro. Desde 2009 han sido beneficiados 23 participantes, que recibieron capacitación en las diversas técnicas de esta especialidad.
Finalmente, el trabajo de gestoría del artista no cesa: también es impulsor del evento cultural “Días de Arte”, que reúne a destacados artistas de Santa Cruz. Además, invita a un artista de reconocida trayectoria y expone la obra del mismo de manera individual, y es homenajeado. Esto se realiza en su casa-taller, “El Búho Blanco”, todos los años.
¿Quién es Juan Bustillos?
Juan Bustillos nació en los Yungas (La Paz). Inició su actividad como escultor en 1983, especializándose en técnicas en madera. Estudió en el Taller de Artes Visuales de Santa Cruz. La técnica en piedra la aprendió en el taller del malogrado Ted Carrasco (+), en La Paz, y la del bronce en la Escuela Kobatake Kobo en Saitama, Japón.
En 2000 construyó en Santa Cruz su taller, galería y vivienda y en 2007 inauguró otra sede en la Chiquitania, en San Javier, rodeado de grandes rocas de granito, para promover actividades de arte y cultura. Todo este esfuerzo es personal, sin respaldo del Estado, que está ausente en temas de arte.
Así concluyo estas líneas. Sin duda, se puede escribir mucho sobre este gran personaje boliviano que, junto a su esposa, nos recibió con mucho cariño en el Búho Blanco. Para el suscrito fue una grata experiencia: su conversación franca, amable, sincera y su trabajo prolijo alimentó mi espíritu. El impacto visual que producen sus obras, independientemente del mensaje y el soporte, permiten ver, soñar y sentir el alma de cada escultura. En resumen, Juan es un artista que transforma ideas y emociones en objetos tridimensionales que dialogan con el espacio y el espectador. ¡Enhorabuena! •
* Ricardo Rocha Guzmán es comunicador visual, comunicador social, magíster en Co-municación Intercultural como aporte al Desarrollo, periodista, gestor cultural, artista plástico, músico, catedrático universitario de posgrado y conferencista internacional.