El Señor de las Caídas

Cada 1 de enero, mientras la ciudad de Potosí transita aún las celebraciones de Año Nuevo, el barrio de San Benito activa una de las expresiones culturales más antiguas y menos visibilizadas de su calendario festivo: la festividad del Señor de las Caídas.

Un altar del Señor de las Caídas en Calle Mejillones.

Un altar del Señor de las Caídas en Calle Mejillones. Foto: Ivert Elvis Fuertes Callapino

Arquería y cargamentos de platería.

Arquería y cargamentos de platería. Foto: Ivert Elvis Fuertes Callapino

La feria de las Alasitas en el barrio de San Benito.

La feria de las Alasitas en el barrio de San Benito. Foto: Ivert Elvis Fuertes Callapino

El consumo de la chicha en la festividad del Señor de las Caídas.

El consumo de la chicha en la festividad del Señor de las Caídas. Foto: Ivert Elvis Fuertes Callapino


    Ivert Elvis Fuertes Callapino
    Ecos / 09/01/2026 10:30

    Cada 1 de enero, mientras la ciudad de Potosí transita aún las celebraciones de Año Nuevo, el barrio de San Benito activa una de las expresiones culturales más antiguas y menos visibilizadas de su calendario festivo: la festividad del Señor de las Caídas.

    Esta fiesta religiosa, profundamente arraigada en la memoria barrial, constituye una manifestación de patrimonio cultural inmaterial que articula fe, identidad local y prácticas comunitarias heredadas. Sin embargo, pese a su riqueza simbólica y cultural, permanece al margen de las políticas municipales de gestión cultural y de las estrategias de turismo cultural de la ciudad.

    Desde una perspectiva antropológica y de gestión cultural, la festividad del Señor de las Caídas representa no solo una tradición religiosa, sino también un recurso cultural con potencial para fortalecer la identidad urbana, dinamizar el turismo cultural y promover una gestión municipal más inclusiva y territorializada.

    Significado y valor patrimonial

    La imagen del Señor de las Caídas representa a Cristo en el momento de su sufrimiento durante el viacrucis, simbolizando el inicio del sacrificio redentor. En el contexto potosino, esta imagen adquiere un significado particular al celebrarse el 1 de enero, fecha asociada litúrgicamente a la circuncisión de Jesús, momento en el que, según la tradición católica, Cristo derrama sus primeras gotas de sangre (Basagoitia, citado en El Potosí). Esta lectura religiosa se resignifica culturalmente en San Benito, donde la figura del Cristo caído dialoga con experiencias históricas de sacrificio, resistencia y fe popular. De acuerdo con la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, el patrimonio no se limita a monumentos, sino que incluye prácticas, rituales y expresiones que las comunidades reconocen como parte de su herencia cultural (Unesco, 2003). En este sentido, la festividad del Señor de las Caídas constituye un patrimonio vivo, sostenido por la transmisión intergeneracional y la participación comunitaria, aunque carezca de reconocimiento formal o promoción institucional.

    Recorrido patrimonial

    La organización de la festividad se sustenta en la participación activa de pasantes, vecinos y feligreses, quienes asumen la responsabilidad de veladas, procesiones y ornamentos rituales. Esta forma de autogestión cultural refleja lo que Durkheim (2003) identifica como función social del ritual: reforzar la cohesión comunitaria y renovar los vínculos sociales. Desde la gestión cultural municipal, estas dinámicas representan una oportunidad para fortalecer procesos de participación ciudadana en la planificación cultural.

    La procesión del Señor de las Caídas recorre callejones históricos del barrio, resignificando el espacio urbano como escenario religioso. Este uso simbólico del territorio permite articular patrimonio material e inmaterial, integrando el templo de San Benito y el arco de Mejillones. Una política municipal orientada al turismo cultural podría reconocer estos recorridos como circuitos patrimoniales, respetando su carácter religioso y comunitario, pero facilitando su interpretación cultural para visitantes.

    Expresiones culturales

    Entre las manifestaciones más singulares de la festividad se encuentra el warak’aku, una danza en la que las parejas utilizan hondas mientras bailan al ritmo de la música. Esta expresión, presente también en otras festividades potosinas como la que se realiza en la fiesta del Señor de Ch’apini, en Cantumarca, evidencia procesos de sincretismo cultural donde prácticas de raíz andina se integran a celebraciones cristianas. Según Geertz (1973), los rituales funcionan como sistemas simbólicos que permiten interpretar el mundo social; en este caso, el warak’aku refuerza la identidad local y la continuidad cultural. Asimismo, la feria de Alasitas instalada en la plazuela de San Benito, considerada la primera del año en Bolivia, amplía la dimensión cultural y económica de la festividad. La venta de miniaturas, el consumo de chicha y la ocupación del espacio público configuran una economía ritual que podría ser incorporada a estrategias de turismo cultural de base comunitaria. Como señala García Canclini (1990), estas expresiones híbridas permiten comprender las dinámicas culturales urbanas contemporáneas.

    Identidad cultural en San Benito

    El barrio de San Benito concentra un valioso patrimonio histórico, con el templo homónimo, los arcos de Cobija y Mejillones y la cercanía del antiguo ingenio Dolores. La festividad del Señor de las Caídas se inserta en este paisaje cultural, reforzando su significado territorial. Sin embargo, la ausencia de políticas municipales específicas para la puesta en valor de estas expresiones limita su proyección cultural y turística.

    Desde la gestión municipal, el principal desafío consiste en reconocer estas festividades barriales como parte del patrimonio cultural de la ciudad, incorporándolas en planes culturales, agendas turísticas y programas de salvaguardia. Esto implica no folclorizar ni mercantilizar la celebración, sino acompañar a la comunidad portadora en procesos de documentación, difusión responsable y fortalecimiento organizativo.

    Conclusiones

    La festividad del Señor de las Caídas del barrio de San Benito constituye una expresión significativa del patrimonio cultural inmaterial de Potosí, cuya vigencia se sostiene en la fe, la memoria y la organización comunitaria. Su limitada visibilidad no disminuye su valor cultural, sino que evidencia la necesidad de políticas municipales más sensibles a las dinámicas culturales barriales.

    Integrar esta festividad a una estrategia de gestión cultural y turismo cultural permitiría diversificar la oferta turística de Potosí, descentralizar la actividad cultural y fortalecer la identidad cultural •

    Fuentes

    Basagoitia, H. A. (2020). San Benito festeja al /señor de las Caídas. Periódico El Potosí.

    Durkheim, É. (2003). Las formas elementales de la vida religiosa. Alianza Editorial.

    García Canclini, N. (1990). Culturas híbridas: Estrategias para entrar y salir de la modernidad. Grijalbo.

    Geertz, C. (1973). The interpretation of cultures. Basic Books.

    Harris, O. (2000). To make the earth bear fruit: Essays on fertility, work and gender in highland Bolivia. ILAS.

    Mauss, M. (1979). Sociología y antropología. Tecnos.

    Smith, L. (2006). Uses of heritage. Routledge.

    UNESCO. (2003). Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial.

     

    * Elvis Fuertes es socio de número de la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí (SIHP).

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