La Noche de Museos en Pulacayo
'La Larga Noche de Museos’ es una actividad cultural que tiene sus antecedentes en iniciativas desarrolladas en ciudades europeas como Berlín y París con el objetivo de acercar la cultura, el arte y el patrimonio histórico a la población mediante la apertura nocturna y gratuita de museos
'La Larga Noche de Museos’ es una actividad cultural que tiene sus antecedentes en iniciativas desarrolladas en ciudades europeas como Berlín y París con el objetivo de acercar la cultura, el arte y el patrimonio histórico a la población mediante la apertura nocturna y gratuita de museos y espacios culturales.
En Bolivia, esta actividad fue incorporada en 2007 por el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz y, con el paso de los años, se consolidó como una de las más importantes del país, promoviendo el acceso democrático a la cultura y fortaleciendo la identidad patrimonial.
En el departamento de Potosí, la Larga Noche de Museos se realiza mediante la apertura nocturna de museos, templos, conventos, centros culturales y repositorios históricos, permitiendo a la población recorrer estos espacios en horarios extraordinarios. Incluye visitas guiadas, recreaciones teatrales históricas, narración de leyendas potosinas, exposiciones artísticas, música en vivo, entre otros.
En el municipio de Uyuni, tuvo una duración de tres días en los que se visitó el centro minero de Pulacayo, el Cementerio de Trenes, el Museo Ferroviario, el Museo Antropológico y el Museo Militar.
La Larga Noche de Museos, en su VI versión, fue organizada por la Unidad de Turismo y Cultura de la Alcaldía de Uyuni en coordinación con la comunidad e instituciones culturales de Pulacayo.
Pulacayo – Huanchaca, en la historia
Los yacimientos mineralógicos de Pulacayo - Huanchaca fueron conocidos y explotado desde tiempos prehispánicos y durante la época colonial de manera poco relevante; sin embargo, poco después de la fundación de Bolivia se busca la reactivación de centros mineros potenciales que habían sido abandonados debido a las guerras y la crisis económica. Así, en 1833, el minero Mariano Ramírez redescubrió las vetas argentíferas de Pulacayo y en compañía de los socios José Ignacio del Rio y José Santiago Portuendo organizó la Sociedad Mineralógica de San José de Huanchaca, iniciándose así la explotación moderna del yacimiento.
En 1856, Aniceto Arce ingresa en calidad de accionista minoritario de la Sociedad Mineralógica de San José de Huanchaca y, debido a su experiencia previa en minería, llega a tomar en sus manos la dirección y administración de la sociedad minera mejorando su productividad. Años más tarde, Arce se convierte en el accionista mayoritario de sociedad refundándola en 1872 bajo el denominativo de “Compañía Huanchaca de Bolivia” (Ramos p. 2020).
Bajo el liderazgo de Arce, se consolida la inversión de capitales bolivianos, británicos y chilenos, incorporando tecnología y maquinaria europea de punta para la explotación masiva de plata, lo cual convierte a la Huanchaca – Pulacayo en uno de los centros mineros y polos de desarrollo industrial más importantes del mundo en el siglo XIX. La Huanchaca se consolidó como “un verdadero consorcio internacional y una de las operaciones mineras más grandes del continente. Se expandió luego hasta incluir los intereses del Banco Nacional de Bolivia y del ferrocarril de Antofagasta” (Mitre 1981: 18).
Entre 1872 y 1895, la Compañía Huanchaca es la principal responsable del segundo período de auge de la minería argentífera en Bolivia, con una producción que alcanzó a más del 50 por ciento del total nacional y llegando la producción bruta de la plata al monto de casi 120 millones de pesos bolivianos. Tan solo en 1895, las exportaciones de plata, bolivianas, produjeron 7,5 millones de dólares (Serrano, 2004).
La Compañía Huanchaca impulsó la construcción del tramo ferroviario Pulacayo – Antofagasta, la creación de la ciudad de Uyuni, el crecimiento económico de Bolivia y convirtió a Pulacayo en una de las ciudades más pobladas y ricas del país, contando con un impresionante complejo industrial, con viviendas, teatro, hospital, escuela, talleres, ingenios y estaciones ferroviarias. Además, en 1946 Pulacayo fue escenario del Congreso Minero donde se aprobó la histórica ‘Tesis de Pulacayo’, considerada uno de los documentos más importantes del movimiento obrero boliviano.
La Noche de Museos
Al ingresar al pueblo de Pulacayo se observan las primeras locomotoras (Baldwin y Roger) de trocha angosta que ingresaron a Bolivia a finales del siglo XIX, durante la Presidencia de Aniceto Arce, y cuya función era la de llevar la plata de Huanchaca a Uyuni, desde cuyo lugar la plata era transportada por locomotoras de trocha ancha hasta las fundiciones localizadas en Antofagasta. También se pudo ingresar a las instalaciones de la fábrica textil de lana de alpaca, instalada en 1962 con ayuda del programa Combofla (Cooperación Boliviana de Fomente Lanero) y que funcionó hasta 1994, cuando la maquinaria quedó obsoleta (Plata, 2022). Es necesario mencionar la participación activa de toda la población, que dio una cordial bienvenida a los visitantes preparando una serie de alimentos como el tradicional ají de fideo y el api con buñuelos, que sirvieron para soportar el intenso frío reinante; incluso, las unidades educativas presentaron interesantes exposiciones sobre el pasado histórico de la región.
Se logró visitar la sala de juegos y el bowling en el que los magnates de la plata ocupaban sus momentos de ocio. Sin embargo, uno de los lugares más importantes del recorrido fue el museo minero Huanchaca – Pulacayo, ubicado en las instalaciones de la antigua casa de gerencia, donde se encontraban las oficinas administrativas y también las viviendas para el sector administrativo y para el propio Aniceto Arce.
En estos ambientes, los estudiantes de la Carrera de Turismo de la Universidad Tomas Frías - Uyuni presentaron distintas escenificaciones. Cabe mencionar que estos ambientes actualmente funcionan como parte del Archivo Histórico Regional de Pulacayo, a cargo de Rodrigo Plata Yujra.
Posteriormente, pudimos ingresar a la maestranza de Pulacayo, que afortunadamente sigue en funcionamiento, y además visitar la mina de Pulacayo, cuyo ingreso presenta un hermoso labrado en piedra y los mismos túneles tienen un asombroso poteado en piedra. En el interior de la mina se observan los lugares destinados a los cultos mineros en torno al Tío y el Tata K’aqcha. Sin lugar a dudas, todos los visitantes quedaron maravillados con la Noche de Museos en Pulacayo, un pueblo histórico que apuesta por el turismo como una nueva alternativa económica. •
* Marco Antonio Flores Peca es socio de número de la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí (SIHP).