Charly El Duro
Charly El Duro tiene una premisa: no conquistar jamás a nadie con la panza vacía. A él no le salen fácilmente versos iluminados, poesía con rima ni palabras con cierto olor a flores si está con hambre o le falta algo
CONOCE JUNTO A ELLA LOS TARCOS
RESTAURANT-CHURRASQUERÍA
Charly El Duro tiene una premisa: no conquistar jamás a nadie con la panza vacía. A él no le salen fácilmente versos iluminados, poesía con rima ni palabras con cierto olor a flores si está con hambre o le falta algo adentro; a ellas tampoco les entra nada si están con ruidos horrorosos en la barriga, no pueden concentrarse, piensan en otra cosa, se sienten mal, les da muyumuyu y siempre esperan algo para tener en la boca, por lo tanto para que Charly El Duro empiece una conquista tiene que partir por ir a un lugar bonito, acogedor, con vista al mar o por lo menos con vista hacia algo verde, lleno de flores y arbustos, cómodo, bien atendido, donde la comida sea deliciosa, el ambiente ameno, la música plácida y estar acompañado por una preciosa jovenzuela ávida de dar y recibir arrumacos, caricias, escuchar palabras bonitas, ser bien alimentada y comer hasta decir ¡Basta!
¿Y dónde nuestro amante y conquistador empedernido puede encontrar ese lugar tan especial y con tantas exigencias juntas? Fácil, él tiene un amigo de la infancia, un precioso y lindo gordito como peluche, buena gente y muy amable con quienes le visitan y atento con quienes desean probar las delicias que prepara en Los Tarcos Restaurant-Churrasquería, un espacio culinario caché, ubicado en el barrio Petrolero en plena plaza Cumaná, frente al templo Cristo Rey y vecino de unos Chachapumas que duermen todo el día.
En Los Tarcos Restaurant-Churrasquería él se divierte atendiendo a los amigos y se solaza brindando una y mil comodidades a quienes por primera vez pisan este espacio de dos ambientes, cómodos y confortables, por primera vez.
Si él desea pasarla bien, lo primero que hace es que sus visitantes la pasen mejor y para ello tiene un sinfín de servicios que están a la mano, listos para ser degustados por la clientela.
Si los consumidores, que pronto se llevarán una sorpresa muy sorpresiva, desean comida nacional, un sinfin de platillos, encabezados por sabrosos picantes, apetecibles mondongos, falso conejos, milanesas y la incomparable cazuela de maní están listos para ser servidos y devorados.
Si el apetito es grandioso y magnánimo, usted tiene en Los Tarcos Restaurant-Churrasquería una atención incomparable de carnes a la parrilla como el cuadril, la saraza, el bife chorizo, la tira y el infaltable lomito, junto a unos aderezo, también apetecibles, que hacen la perfecta combinación para terminar lleno como un oso y después darle a la siesta de tres días seguidos.
Si desea continuar disfrutando de ese bagaje interminable de delicias, solicite dos días antes cola de lagarto; si apetece un pescado, Los Tarcos Restaurant-Churrasquería, le ofrece surubí, sábalo, pacú y otros pescadillos más.
Al leer ese menú a cualquiera se le parte la hiel, por lo tanto y para no estar muriendo de antojo es que Charly El Duro y la simpaticona de turno decidieron visitar y darle duro a los dientes en Los Tarcos Restaurant-Churrasquería.
Contentos y luego de consumir todo, o casi todo, ahora la pareja está dispuesta a empezar esa charla importante a la cual les llevaron sus pasos y sus propósito mal habidos.